PERRO NEGRO – PERRA VIDA

Crítica

PERRO NEGRO es una banda de Rock que lleva desde 1996 en la música. A lo largo de estos años, el grupo no ha parado, compaginando la continua actividad en directo con la grabación de discos, entre los que se incluye ya un álbum en vivo. Este año presentaron, “Perra vida”, su cuarto disco de estudio, con el que buscan volver a la actualidad musical.
En “Perra vida” nos encontramos un Rock directo, sin demasiadas florituras, pero fácil de escuchar y de estribillos pegadizos. Además, el grupo coquetea con otros estilos, como el Funk y el Blues, haciendo que la escucha del disco sea sorprendente en muchos momentos. Cada canción es una historia que nos llamará la atención con una instrumentación muy conseguida y una voz muy personal y reconocible. Son once historias de noches, amistad, libertad, amor y desamor, temas clásicos que el grupo resuelve con un estilo muy particular.

El disco empieza con el tema que le da título, una canción contundente en la que reivindican la libertad. A pesar de su contundencia, es un tema fácil de escuchar, con un estribillo pegadizo que puede funcionar muy bien en los conciertos. Sin embargo, en esta canción ya notamos algo que vamos a notar en casi todos los temas, y es que la voz de Óscar, aunque encaja muy bien con el resto de los instrumentos, parece estar por debajo de estos.

Con el sonido de un coche que arranca empieza “Levantando polvareda”, una canción de influencia Funky de ritmo muy pegadizo y casi bailable. Es un tema muy fácil de escuchar, y de letra muy “coreable”, que gustará a los amantes de los sonidos más variados. Con esta canción el grupo deja clara su versatilidad, y el hecho de que, a la hora de pasarlo bien, da igual el estilo.

Maldita gata” empieza con fuerza, desarrollando con contundencia un tema de estructura muy clásica y efectiva, aunque con algunos cambios de ritmo que enriquecen su sonido. Es un ejemplo muy claro de lo que PERRO NEGRO pueden hacer.

Con mucha tranquilidad empieza “Persiguiendo estelas”, la balada del disco. Se trata de un tema sencillo, pero que funciona muy bien, dejando claro que lo suyo no es solo dar caña, sino que también saben moverse muy bien en canciones mucho más melódicas. La introducción de unos coros femeninos en el estribillo enriquece mucho el tema, y hace que sea muy diferente a los demás del álbum.

Volvemos a la caña con “Cambio de percepción”, un tema rápido y de letra optimista, que es casi “comercial”. Es el tema perfecto para que otras personas se acerquen al sonido de PERRO NEGRO, porque, a pesar de su rapidez, es un tema de ritmillo lo bastante fácil de escuchar como para que guste a los que buscan sonidos menos furiosos.

En “Ni conmigo ni sin mí” nos cuentan una historia que todos hemos conocido alguna vez, pero lo hacen con gracia y con un ritmillo pegadizo y un estribillo muy efectivo. Es una canción muy fácil de escuchar que se queda en la cabeza desde la primera vez que la escuchamos, siendo una de las que más llaman la atención a la primera escucha. Además, su solo es de lo mejor del disco.

Con “Hermano de sangre” nos cuentan la historia de una amistad fraguada en noches sin fin de juerga y alcohol, aunque con un punto de amargura por los buenos tiempos que no van a volver. En lo estrictamente musical, es una canción de melodías muy pegadizas y efectivas, con unos ritmos fáciles de escuchar y variados. El trabajo de Chuano con la guitarra está muy logrado.

Llegamos ahora a “El desastre”, una canción con cierta influencia Tex-Mex que nos cuenta una historia de noches de fiesta que terminan al amanecer, con un estribillo que, de tan pegadizo que es, nos encontraremos canturreándolo casi sin querer. Es un tema muy efectivo y pegadizo, que se nos queda en la cabeza desde el primer momento y que recordaremos sin problemas.

En “Reina del bulevar” el grupo se anima a hacer una canción bluesera, de ritmo denso pero contundente, en el que la armónica añade un plus al sonido. Por encima de la voz y de la letra, lo que más llama la atención de este tema es el sonido de la guitarra, que nos obliga a prestarle más atención que al resto de los instrumentos. Además, un cambio de ritmo en un momento dado puede sorprendernos.

De cuajo” es otra canción de ritmo rápido, que vuelve a las esencias rockeras más habituales de este grupo. Se trata de un tema muy conseguido, con un estribillo muy pegadizo y un ritmo que se desarrolla de forma muy clásica pero efectiva. Es un resumen muy bueno de lo que este grupo puede hacer, porque en esta canción se resumen todas las características del sonido de este grupo, incluido los cambios de ritmo que buscan sorprendernos.

El disco termina con “En el Wah-Wah”, canción en la que nos hablan de su garito favorito de Valencia, el mismo en el que grabaron su disco en directo. Es un tema divertido y pegadizo, con un piano que enriquece el sonido. Y, por supuesto, estoy seguro de que todas las noches esta canción suena en ese garito.

En “Perra vida” encontramos once temas variados, pero en los que la esencia rockera es continua. Incluso cuando se atreven con ritmos diferentes, el grupo sabe mantener un estilo coherente y una actitud claramente rockera. Es un disco fácil de escuchar y que se pasa en un suspiro, casi sin darnos cuenta. Y aunque en ocasiones pueda dar la sensación de que la voz de Óscar no está a la altura de los demás instrumentos, a mí me parece que es casi la seña de identidad del grupo, por su expresividad y por lo característica que es.
En definitiva, “Perra vida” no será el disco del año, pero nos hace pasar un buen rato. Que no es poco.

PERRO NEGRO son:

Óscar V.: Voz solista.
Chuano M.: Guitarras y coros.
Luis M.: Bajo y coros.
Vicente M.: Batería.

Tracklist:

1- Perra vida.
2- Levantando polvareda.
3- Maldita gata.
4- Persiguiendo estelas.
5- Cambio de percepción.
6- Ni conmigo ni sin mí.
7- Hermano de sangre.
8- El desastre.
9- Reina del bulevar.
10- De cuajo.
11- En el Wah-Wah.

Discográfica: ARS Estudios

Puntuación: 7/10.

Autor: Pablo Folgueira.

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