Crítica
El pasado 4 de Febrero, la banda Andorrana de, llamémoslo progresive metal para simplificar, Persefone, editaba su nueva obra, y a su vez debut para el sello Napalm Records, bajo el título de “Metanoia” y que consta de 10 temas que rondan casi la hora de duración total.

Cinco años han tenido que pasar desde aquel 2017 en que los pirenaicos editasen aquella masterpiece del género que se llamó “Aathma” y que los llevó a un nivel musical difícil de etiquetar. La verdad que los andorranos son una banda que desde su nacimiento en el año 2001 han ido editando una discografía de nivel superlativo, creciendo grabación a grabación. Poco a poco han ido construyendo su carrera hasta llamar la atención de Napalm Records que los reclutó para grabar esta su sexta grabación, “Metanoia”. No encontrareis un disco malo ni siquiera regular de esta gente que mezcla a la perfección todo tipo de estilos, con una facilidad pasmosa para hacer esos giros de estilo con total naturalidad en un mismo tema dándole a su música una atmósfera y unas emociones únicas, merced sobre todo a un virtuosismo sobresaliente en todos sus miembros además de esa mezcla vocal entre los rabiosos guturales de Marc Martins y la melancólica voz de su teclista Miguel Espinosa, que usa sus cuerdas vocales casi como un complemento a su teclado. En esta nueva obra van un paso más allá y nos proponen un espiritual e intenso viaje, haciendo que su escucha sea como abrir una puerta a otra dimensión. Cambios de ritmo y de estilo, tremendos solos, solida base rítmica con un denso y contundente sonido, una gran producción como siempre a cuenta propia para la que contaron con David Castillo (Leprous, Opeth, Soen) para las mezclas y Tony Lindgren (Sepultura, Enslaved) en la masterización. Una obra en la que transmiten rabia, tristeza, desesperanza, ilusión, alegría, todo tiene cabida en unos temas que tampoco abusan de duración y con unas colaboraciones de lujo. Persefone se han tomado su tiempo y han creado un disco a la altura de su música y de las expectativas creadas en sus fans. Vamos al meollo.
“Metanoia” abre el fuego con la colaboración de Einar Soldberg, vocalista de Leprous. Con una triste y desgarradora voz acompañando al piano, a modo de intro, misteriosa, como quien va por un extraño pasillo en sueños y no sabe que se va a encontrar, va subiendo la intensidad y en apenas dos minutos explota y comienza “Katabasis”, como quien cae zarandeado a otra dimensión, Persefone arranca de modo violento y virtuoso. Un tema con constantes cambios de ritmos con la agónica voz de Miguel Espinosa poniéndote en situación. Tema cañero que todavía se endurece más con la entrada de la voz gutural de Marc Martins a base de growls y screamings intercambiándose perfectamente con la voz coral de Espinosa que parece una parte más de su teclado. Un tema que describe perfectamente por donde va a ir el disco y que salió como segundo single con video clip incluido.
“Architecture of the I” comienza una vez más con el teclado de Espinosa y es un tema más sosegado en ritmo aunque contundente y speedico instrumento a instrumento. Aunque globalmente no parece tan rápida lo cierto es que cada instrumento parece ir por su cuenta y a mil notas por segundo, de forma alocada y veloz, pero encajando perfectamente en el ritmo general, sin que haya una nota que desentone, muy parecido a lo que hacen con gran maestría los suecos Meshuggah, pero más melódicos. El grupo muestra un nivel compositivo y técnico exquisito. Impresiona la facilidad que tiene el sexteto para combinar melodía y su parte más extrema, cruzando estilos y combinándolos, creando una perfecta historia en cada tema y dándoles una gran teatralidad. Cabe destacar en este disco una apuesta más cinematográfica, que seguramente dará mucho juego en su puesta en escena. El que haya visto su gira “Aathma” sabrá a qué me refiero, pues la banda plasma perfectamente en directo la atmósfera que crea en sus composiciones y grabaciones de estudio. Lo que escuchas en el disco es lo que luego ves en directo. Y toda esta teatralidad sin estirar innecesariamente los temas.
“Leap of Faith” abre a piano con un efecto de sonido como si estuvieras sentado frente a una hoguera y fuesen a contarte una historia. Suena misteriosa, con una atmósfera creciente, parece que va a reventar en cualquier momento, pero una y otra vez para y vuelve a empezar creando esa expectativa. Parece un poco como una intro a otro tema, como la calma que precede a la tormenta y que termina siendo una pieza instrumental rítmica y melódica perfecta para darle una continuidad con más partes en un futuro, quien sabe.
“Aware of Being Watched”. Aquí Persefone cuenta con la colaboración una vez más de Merethe Soltvedt, que ya puso su voz en “Aathma”. Destacable una vez más la escalofriante y agónica voz de Miguel Espinosa acompañando su teclado. Esto es marca de la casa sin duda. El tema combina partes jazzísticas con partes death melódicas y con un metal progresivo de corte Dream Theater de forma alocada y cambiante cada pocos segundos, no sabiendo por donde van a salir a cada cambio. Las guitarras de Lozano y Baldaia se explayan tanto melódica como virtuosamente. Lo mismo arrancan que paran en seco quedándose solo Sergi Verdeguer y su batería prácticamente. El grupo explota todas sus fronteras musicales y demuestra porqué es tan difícil de etiquetar en un solo estilo. El tema tiene un final magistral con todo el combo a un nivel sobresaliente.
“Merkabah” fue el tema que eligieron como primer adelanto. De corte progresivo y más moderno en sus partes extremas, con veloces baterías y una demostración de guitarras solistas de gran nivel, muy contenida en sus partes rítmicas creando gran tensión atmosférica para cuando explota en violenta vorágine tanto musical como vocal. Una composición más directa.
“Consciousness, Part III” es la continuación del tema en 2 partes que crearon para su discazo de 2013, “Spiritual Migration”. Instrumental también, encaja perfectamente en esta obra pero hará las delicias de todo fan escuchándola por separado junto a sus partes predecesoras. Un gran acierto el que la banda revise su pasado mostrando su evolución y explotando sonidos, melodías y un extenso virtuosismo tocado a la velocidad de la luz. Un tema de esos para dejarte boquiabierto y que cuando acaba te deja con una sonrisa de oreja a oreja, alucinado y pensando “Joder que a gusto se han quedado”. Pura maestría instrumental, técnica y melódicamente de 10.
Para cerrar la obra, su ya tradicional tema en partes. Para la ocasión nombrado “Anabasis”, consta de 3 partes y en ellas se explota su vena cinematográfica, como si de una banda sonora para una película se tratara. “Anabasis I” es íntegramente a teclados, a modo de intro para una segunda parte metalera. En “Anabasis II” los andorranos cuentan con las colaboraciones de Merethe Soltvedt, Angel Vivaldi en las guitarras y el también cantante y guitarrista Steffen Kummerer de Obscura y el tema va combinando pausados pasajes más atmosféricos con la voz del teclista Miguel Espinosa con ultra rápidas y potentes partes guitarreras y las voces guturales de Marc Martins. El tema tiene de todo durante sus más de 8 minutos, aplastantes baterías con el denso bajo de Tony Mestre acompañando el ataque o cubriendo la retaguardia perfectamente, locura instrumental con precisas y vertiginosas guitarras, bellos pasajes de piano/teclado con sus voces corales, finas melodías de guitarra e incluso referencia a “Spiritual Migration”. Podría decir incluso que el tema da para más minutaje. “Anabasis III” cierra la obra con un bello pasaje prácticamente a piano y la quejicosa voz de Espinosa, poniendo fin a un espectacular viaje de sensaciones y sonidos.

Es pronto para saber si “Metanoia” superará la calidad de trabajos como el mencionado “Aathma” o su también grandioso “Spiritual Migration”, pero lo que está claro desde las primeras escuchas es que mantiene el alto nivel tanto técnico como compositivo del sexteto y que han tardado tiempo en editarlo pero que han conseguido plasmar en la grabación lo mejor de sí mismos como banda y como músicos individualmente. “Metanoia” es una perfecta continuación a su obra y una vuelta de tuerca más a su viaje musical. Un trabajo en el que vas descubriendo matices y detalles a cada escucha que sumas, haciéndolo cada vez más grande. Un disco que debería ponerlos en el escalafón que les corresponde en su estilo. Una banda con un sonido y estilo propio y una discografía impoluta que merece mucha más atención de la obtenida hasta ahora. Sin duda Napalm Records tendrá algo que decir en esto y apostará por un grupo sobrado de calidad y talento y que con “Metanoia” da un paso adelante en su proceso creativo y evolutivo. Sin duda una de las grabaciones del año. Si no conoces Persefone, ya tardas en darles una escucha.
Persefone, conscientes de ser observados, unen corazón, mente y cuerpo y, con un salto de fé, hacen arquitectura de sí mismos y nos presentan su sobresaliente paranoia metalica, grabando en nuestra consciencia su migración espiritual a través de su viaje interior y descenso al inframundo, completando así su alma.
Line Up: Marc Martins – Voz
- Carlos Lozano – Guitarras
- Filipe Baldaia – Guitarras
- Miguel Espinosa – Teclados, Voz
- Tony Mestre – Bajo
- Sergi Verdeguer – Batería
Track List:
- Metanoia
- Katabasis
- Architecture of the I
- Leap of Faith
- Aware of Being Watched
- Merkabah
- Consciousness (Part III)
- Anabasis (Part I)
- Anabasis (Part II)
- Anabasis (Part III)
Nota: 9/10
Discográfica: Napam Records
Autor: Patxblack





