REDEMPTION – SNOWFALL ON JUDGEMENT DAY

Crítica

Una vez más nos topamos con un nuevo lanzamiento de Redemption. Hace solo dos años la banda nos daba una de cal y otra de arena, presentando un gran disco (que suponía su mejor esfuerzo hasta ese momento) bajo el título “The Origins Of Ruin” y por el contrario, anunciaba la salida del grupo de Bernie Versailles.

Por suerte este 2009 solo trae buenas noticias: de nuevo nos presentan un gran disco, que en esta ocasión se llama “Snowfall On Judgement Day” y además, nos sorprenden con el regreso de Bernie y con la incorporación de Grag Hosharian a los teclados, un elemento que se vuelve bastante novedoso en este nuevo disco.

Tal y como cabría esperar Redemption no han dejado ningún cabo por atar en estas nuevas composiciones y como resultado han obtenido un disco muy sólido en el que el grupo suena más unido que nunca, un disco en el que han sabido explotar al máximo sus influencias para alcanzar un sonido lo más personal a la par que familiar posible, el nuevo disco de Redemption te sonará fresco, diferente, innovador, pero también familiar, reconocible. La suma de todos estos factores hace que la escucha de este disco nos resulte mucho más amena y natural a la par que se convierte en una verdadera experiencia descubrir cada detalle oculto en las composiciones de “Snowfall On Judgement Day”.

Nick van Dyk, alma mater del grupo junto al vocalista Ray Alder, se acercan más con cada disco al objetivo inicial de este proyecto: consolidar una banda que pueda ser estandarte de la escena progresiva internacional. Con este disco, su cuarto esfuerzo de estudio, y tras demostrar recientemente su gran labor sobre el escenario en un excepcional DVD, el grupo ha dado un paso más en su camino. Las influencias de Dream Theater y Fates Warning siguen presentes en su sonido, pero cada vez se parecen más a un simple ingrediente en la vorágine de sabores que Redemption ocultan en su música.

Desde el comienzo con “Peel” y su misteriosa y atrayente Intro el grupo plasma a la perfección sus intenciones en un soberbio trabajo en los riffs y en la precisión de Chris Quirarte tras los parches. Desde el primer momento se percibe que el grupo tiene mucho que decir. El tratamiento de las melodías es excepcional y la inclusión de los teclados le da una dimensión nueva al sonido del grupo, añadiendo opciones en todas las direcciones imaginables.

Con “Walls” y especialmente “Leviathan Rising” sale a relucir el talento compositivo de esta formación y una vez más volvemos a disfrutar del dúo protagonizado por Nick y Bernie. Ya lo apuntaba en la review de “The Origins Of Ruin”, pero esta pareja de guitarristas se está convirtiendo (si no lo es ya) en el equivalente progresivo del dúo Tipton-Downing: una máquina de hacer riffs, solos y construir melodías casi insuperable.

Y así llegamos a “Black And White World”, un tema dónde el grupo da el primer golpe fuerte del disco, con un tema que destila elegancia, saber hacer y feeling por cada poro, apoyado sobre un excelente comienzo de piano y con un trabajo de matrícula a cargo de Chris Quirarte en la batería. La progresión del tema es excelente, ganando fuerza y personalidad según avanza.

Con “Unformed” y “Keep Breething” el grupo nos demuestra que es capaz de dominar la luz y la oscuridad en sus melodías cual dios todopoderoso, mostrándonos ya su cara más amable y sentimental ya su vertiente más cañera y potente. Este camino explorando las profundidades de un alma llamada “Redemption” nos llevan hasta el siguiente tema del disco, la más que interesante “Another Day Dies”, un tema especial dentro de este plástico, en el que el grupo ha contado con la inestimable colaboración del afamado vocalista de Dream Theater, James LaBrie.

El dúo Labrie-Alder se hace pronto con la canción, llevando en todo momento la voz cantante (nunca mejor dicho) en sus líneas. Compositivamente muy acertada, más directa y ligera que sus predecesoras, se perfila como una importante baza en los futuros directos de la banda. Le sigue la grandiosa “What Would You Say”, un tema cargado de feeling que evoluciona desde el medio tiempo hasta convertirse en un tema con mucha energía. Para hacer un paralelismo, citaría la conocida “Surrounded” de Dream Theater como ejemplo ilustrativo de lo a qué me refiero.

“Fistful Of Sand” recupera la dinámica de temas como “Unformed”, desplegando nuevamente toda la capacidad interpretativa del grupo y explotando al máximo la interacción de la voz con el resto de instrumentos, especialmente con las guitarras y el teclado. De nuevo, matrícula para Quirarte, ¡qué maestro!.

Todo este largo camino nos conduce hasta “Love Kill Us All”, un coloso de once minutos que cierra el disco de forma magistral en un despliegue que recoge todos los aspectos musicales del grupo, tanto a nivel compositivo como interpretativo. Un regalo para los oídos que sería realmente cruel destripar en esta review. Os dejaré descubrirlo.

Con este cuarto disco, Redemption han conseguido avanzar más aún en su camino para convertirse en un nuevo referente en el género, siendo junto a Dream Theater una de las estrellas más brillantes del firmamento progresivo de Estados Unidos. Este es un gran disco que todos los aficionados del género disfrutarán de principio a fin.

Puntuación: 9,5

Discográfica: Inside Out

Autor: David Rodrigo (Coon)

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