SACRIFICE - VERTEDERO DE ALMAS

Crítica

Desde tierras palentinas, nos llega el primer trabajo sin precedentes de un grupo llamado Sacrifice, practicantes de un thrash metal un tanto conceptual, ya que en su trabajo podemos encontrar temas de todos los colores (muchos mas cercanos al rock estatal), con una idea clara; la caña porque sí.

La obra ha sido titulada “Vertedero de Almas” y lo cierto es que nada más recibir el disco, sin haber dado una oportunidad al equipo de música para ver que tal sonaba el asunto, ya me llamo la atención la presentación del formato, una portada-libreto que se desdobla en nueve partes para conformar un mural que roza límites entre lo original y lo aberrante, lo cierto es que la idea me ha gustado mucho salvo por la forma de transmitirla que quizás no se la más adecuada, aunque como digo originalidad no le falte, así como composición. En la parte de atrás nos podemos encontrar con los agradecimientos de cada uno de los cuatros miembros de la formación, así como la lírica de los temas.

En el trabajo nos encontramos con diez temas que alternan la lengua con la inglesa, de los cuales uno será puramente instrumental. Lo cierto es que serán los temas en inglés lo que mejor resultado den a la banda, si lo contrastamos con el tipo de género que practican (ni mucho menos porque los que están en castellano sean peores). Lo que si es un gran punto a su favor, es que hayan puesto toda la carne en el asador para deleitarnos con más de una hora de música con muchas ganas de ser escuchada y no limitándose a la corta duración de la que generalmente (que no siempre), hace gala el thrash metal.

Si comenzamos a hablar del trabajo, tenemos que dar el primer punto positivo a la formación, ya que lejos de haberse currando una intro y haberla plantado ahí como si hubiera hecho un tema más, han sabido adaptar el primer tema a esta (o viceversa), tal y como se escuchan en los primeros segundos del disco, vemos un carácter totalmente épico en mitad de una batalla, mientras una voz nos va narrando la introducción que se corta por medio de balas (queda muy curioso el cambio), y aquí es donde realmente comienza el primer tema titulado “Killer Bastards” muy directo y con gancho valiéndose de los instrumentos para provocar las primeras cabezadas, es un tema que nos recuerda a un thrash metal de la vieja escuela, aunque de cierta forma no tenga nada que ver con esto. Lo podríamos encasillas con ritmos de la bay rea perfectamente por la simplicidad formal que se apoya en coros muy arraigados para enfatizar esa “caña” que proponen. El solo es tremendamente eficaz y se corresponde perfectamente con el resto del tema para inducirnos a seguir metaleando duro.

Empezando bastante suave en lo que a volumen se refiere, “Damned” no tarda más que unos instantes en reaccionar para llegar al nivel del primer tema con rifs repetitivos de muy buen gusto, las guitarras sentencian claramente la canción de manera muy activa, aunque la voz no termine de cuajar como bien lo hace en el tema predecesor. El tema, al igual que el que inicia el disco es en inglés.

“Asesino en Serie” es la primera canción que los palentinos introducen el castellano, tal y como se espera al leer el título, contiene un par de de intros por así decirlo ya que la segunda parte de la misma es totalmente distinta de la primera, hasta que se inicia una voz que trata de sobreponerse a la barrera que supone el idioma para este género, sobre todo cuando gracias a dios se escucha de una manera tan clara como en este caso (hecho que a nosotros nos viene perfectamente a la hora de seguir la lírica, aunque no termine por beneficiar a las formaciones que tienden a este uso de las líneas vocales).

Muy tranquilo se inicia “Desolation” con ritmos en cadencia transmitidos por una suave guitarra, mientras que de fondo escuchamos una serie de explosiones (obviamente pregrabadas), hasta que por fin, el tema estalla con unas guitarras con mucho gancho y una voz que trata de alzarse por encima de estas sin conseguirlo, quedando renegada a un segundo plano. Los coros no hacen favor alguno a la canción, aunque se adapten perfectamente al ritmo impuesto por los instrumentos. Fenomenales los punteos del medio de la canción que provocan que nos sigamos centrando mucho más en la línea instrumental que en lo que nos quiere contar el tema en sí mismo.

En el rollo de la anterior, “Sucio Amor” encandila compases lóbregos en un principio, con una voz inicial que se nos acerca más a otros estilos que al que vienen practicando, de hecho creo que es el tema que más se aleja de lo que vienen contándonos hacia el momento y que no termina de pegar con la descarga que nos han ofrecido en un primer instante, dentro de la obra.

“Armado y peligroso” es ese tema directo y reivindicativo, mucho más propio de ese rock que vulgarmente denominamos como “calimoxero”, sin introducción ni nada, una lírica sin contemplaciones y “malhumorada” desgarra el tema hasta su fin.

Con una intro de sencillas guitarras ambientadas con buen gusto, aparece “Zyclon-B” en un primer momento pausado e impresionante cuando rompe gracias a una tremenda batería, interesante también la aportación del bajo en un tema en el que la voz también queda relegada a un segundo plano, siguiendo una tónica bastante similar a la del tema anterior, aunque en este caso de mejor manera dentro del estilo que practican estos chicos.

Un bajo a un volumen poco acertado, comienza “Infernal Division”, para adaptarse a guitarras sencillas y algo repetitivas. Es un tema de grandes coros, y mucha fuerza en lo que respecta al solo que comienza de manera inesperada en un fragmento muy interesante compositivamente hablando.

La siguiente pieza es ese temita instrumental llamado “Cruz de Piedra” que bien podría haber sido obviado, aunque de un resultado bastante aceptable. La primera parte del tema esta ejecutado por guitarras acústicas, mientras que la segunda aparece a cargo de un sintetizador que encabeza un canto gregoriano (reminiscencia de ese carácter épico que he señalado en un primer momento).Será un último momento en el que por fin aparezcan las mismas guitarras del principio, acompañadas por un bonito juego eléctrico.

El décimo tema se titula “Bebe y Muere” y comienza con una intro muy atípica, con ese mítico “Cucú, cantaba la rana…”, es uno de los mejores temas del disco por lo que intenta transmitir y ese sentimiento de rabia que lleva dentro, es un tema mucho más propio del rock de los 80, que da siempre muy buen resultado. Tiene puntazos a base de coñas, y una vez “acabado el tema” se puede escuchar un temita fantasma de raíces clásicas.

Como conclusión se puede decir que es un disco al que hay que dar varias escuchas, aunque no obstante se agradecen este tipo de iniciativas tan variopintas por parte de los grupos de hoy en día. Desde aquí me gustaría comentar, la idea de que el inglés es una lengua que beneficia mucho las composiciones de este grupo y que deberían de tender a girar sobre este.

SACRIFICE son:
Iván Sacrifice – Voz y Bajo
Iván G. R. – Guitarra
Emilio García – Guitarra
José Merino – Batería

TRACKLIST:
1 Killer Bastards
2 Damned
3 Asesino en Serie
4 Desolation
5 Sucio Amor
6 Armado y Rabioso
7 Zyclon-B
8 Infernal Division
9 Cruz de Piedra
10 Bebe y Muere

Puntuación: 6.8

Autor: Javier Fraile

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