Savage Grace – Underworld

Crítica

El regreso de Savage Grace con Underworld supone un nuevo capítulo en la trayectoria de una formación histórica del speed metal estadounidense. Publicado el 23 de octubre de 2026 a través de Back On Black Records, el álbum llega después de Sign of the Cross (2023) y vuelve a situar al guitarrista Christian Logue al frente del proyecto. Sin embargo, aunque la intención de recuperar parte de la energía de sus primeros años resulta evidente, el resultado muestra una banda que parece debatirse entre su legado metálico y una orientación más cercana al hard rock de los años ochenta.

Hablar de Savage Grace es inevitablemente recordar discos como Master of Disguise y After the Fall from Grace, trabajos que contribuyeron a definir la personalidad de una formación que nunca terminó de alcanzar el reconocimiento que merecía. Su combinación de velocidad, guitarras afiladas y estructuras propias del power metal estadounidense dejó una huella entre los seguidores del género. Por eso, Underworld genera unas expectativas considerables, especialmente entre quienes esperan reencontrarse con aquella intensidad que convirtió al grupo en una referencia del circuito underground.

El álbum comienza con “White Trash, White Heat”, una descarga directa, agresiva y de espíritu casi punk que funciona como carta de presentación. Sin reproducir exactamente el sonido clásico de Savage Grace, el tema posee la energía necesaria para despertar el interés del oyente. A continuación, la canción que da título al disco apuesta por un ritmo pegadizo y un desarrollo guitarrero efectivo, aunque su carácter más luminoso anticipa algunas de las diferencias que separan este trabajo de las grabaciones más celebradas de la banda.

“Three Ways to Heaven” recupera inicialmente ciertos matices del metal estadounidense más tradicional, con guitarras que evocan por momentos la crudeza del género en sus primeras décadas. Sin embargo, su desarrollo se orienta hacia ritmos más accesibles y dinámicas que priorizan el gancho melódico sobre la velocidad desbocada. Una fórmula que también aparece en “Destiny Damour”, de planteamiento más pausado y con coros que buscan aportar contundencia, aunque sin alcanzar siempre la intensidad deseada.

Uno de los aspectos más evidentes de Underworld es su acercamiento al hard rock y al glam metal de la escena angelina de los ochenta. “Valley of Fire” y “Way Back From Love” representan claramente esta vertiente, con un protagonismo notable de las guitarras y una orientación más melódica. “Bad Day in Hell”, por su parte, incorpora elementos que recuerdan al hard rock de Guns N’ Roses. Son canciones que pueden encontrar su público entre los aficionados a los sonidos más festivos de aquella época, pero que difícilmente satisfarán por completo a quienes esperaban una continuación directa del Savage Grace más veloz y afilado.

En el apartado vocal, Sebastian Hauser se convierte en una de las incorporaciones más destacadas. Su capacidad para alternar registros ásperos con agudos intensos aporta variedad al conjunto y encaja bien con el trabajo de guitarra de Logue. La base instrumental cumple, aunque la irregularidad de algunas composiciones impide que el disco mantenga siempre el nivel de sus mejores momentos.

Entre los cortes restantes, “Hard Times in Hollywood” recupera parte de la energía inicial mediante una propuesta desenfadada y de vocación directa. “On the Run” insiste en las referencias a la cultura del Sunset Strip, mientras que “Love Never Comes When You Want It To” se mueve por terrenos de hard rock más convencional. El cierre, “Magic by Day, Tricks by Night”, vuelve a acelerar el pulso y ofrece un desenlace dinámico, en sintonía con los momentos más enérgicos del álbum.

Con doce canciones, Underworld presenta una colección desigual, pero no carente de argumentos. Christian Logue demuestra que todavía tiene ideas que desarrollar y Sebastian Hauser aporta recursos vocales suficientes para dar personalidad a esta nueva etapa. El principal interrogante reside en la dirección artística: Savage Grace parece más interesado en explorar las posibilidades del hard rock melódico que en recuperar plenamente la agresividad que definió sus mejores trabajos.

En definitiva, Underworld es un disco que puede disfrutarse si se aborda sin exigirle una reproducción exacta del pasado. Sus mejores temas ofrecen energía, buenos momentos instrumentales y una interpretación convincente, aunque el conjunto no siempre alcanza la cohesión necesaria. Para los seguidores de toda la vida, quizá pese cierta distancia respecto a la esencia clásica del grupo; para quienes se acerquen por primera vez a su música, en cambio, puede constituir una puerta de entrada razonable a su universo. Savage Grace sigue en movimiento, pero su próximo paso será decisivo para comprobar hasta qué punto puede reconciliar su nueva identidad con el legado que le dio nombre.

Listado de temas:

1. White Trash, White Heat
2. Underworld
3. Three Ways to Heaven
4. Destiny Damour
5. Valley of Fire
6. Way Back From Love
7. Bad Day in Hell
8. Have a Good Time All the Time
9. Hard Times in Hollywood
10. On The Run
11. Love Never Comes When You Want It To
12. Magic by Day, Tricks by Night

 

Line Up:

Chris Logue – Guitars
Marcus Dotta – Drums
Cristian Blade – Bass
Sebastian Hauser – Vocals

 

Puntuación: 7,5/10

Discográfica: Back On Black Records

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