SCAPE LAND – SCAPE LAND

Crítica

Nada te prepara para el impacto sonoro y el testarazo de personalidad con el que los gaditanos SCAPE LAND te golpean en cuanto las primeras y tranquilas notas de este álbum de debut homónimo (precedido por una demo en 2012, «No Brain Drain«) comienzan a diluirse para transformarse en una sección instrumental arrolladora y un despliegue vocal realmente impactante y dispuesto a llevar hasta los límites tu capacidad auditiva, tanto en lo que respecta a los tonos más melódicos, algunos de ellos rozando lo extravagante por momentos, como en una sección gutural de una contundencia y una convicción realmente supremas.

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Atravesando tus pabellones auditivos para instalarse directamente en tu cerebro surgen un más que notable número de sensaciones e impresiones que muy pronto la percepción va a intentar clasificar y catalogar… En este momento intentaremos decir que nos encontramos ante una banda de metal alternativo que se apoya en una sección extrema muy groove pero también death y metalcore, que extiende su composiciones bajo la batuta del metal progresivo y que parece enfrentar, aunque finalmente optaremos por el verbo concordar, un poliedro de aspectos melódicos (lugar donde la voz de Iván Corpas no duda en jugarse el tipo musical por momentos para salir siempre airoso en segundas y reposadas escuchas) frente a una tormenta sonora gutural que también posee diversas caras y que puede incluso a llegar a utilizar recursos propios del grindcore.

La amalgama de referencias aquí citadas ya debería haberos posicionado sobre lo que un servidor pretende explicar. Nos encontramos ante una banda que no le teme a la experimentación, a la mezcla o al riesgo. La pregunta es… ¿funciona? La respuesta es, rotundamente si. Es más que evidente que tal desafío sonoro podría tener visos de resultar un absoluto caos y fracasar en su intento de convencer a los oyentes del metal extremo, pero igualmente cierto es que contamos con ejemplos de éxito duradero e internacional como el de los suecos MESHUGGAH y, sin alcanzar aún las cotas de genialidad interpretativa de estos últimos, lo que se desprende de este “Scape Land” es que nos encontramos ante un cuarteto gaditano más que dispuesto a asomarse al precipicio del riesgo con la esperanza más que fundada de que las alas del reconocimiento les eviten estrellarse contra el suelo y les ayunden lograr emprender un vuelo duradero.

El primer argumento nos llega bajo el título de “Run To the End” y cuenta con lo que, a la postre, se convertirá en una de las marcas de la casa. La evolución y la progresión de los temas es una constante en SCAPE LAND, quienes tienden en muchos de los temas de este primer larga duración a comenzar pausados e incluso íntimos para poco a poco, o de forma explosiva, según se tercie, llevarnos a los terrenos de un metal extremo donde la solidez e insistencia rítmica es una constante sobre la que se forma un vórtice de atracción forjado por la bien trabajada sección gutural de la banda.

La alternancia y la dualidad de SCAPE LAND se paladea con tiento en cortes como el medio tiempo “Lost in a Dream” donde la brutalidad se disputa el protagonismo con el tono norteamericano que la voz de Iván ofrece en muchos momentos de un tema donde los gaditanos procuran no ponerse ninguna frontera interpretativa.

Volverán a demostrar su gusto por los contrastes en “Nation”, una canción donde el bajo de Josema Nuñez se vuelve protagonista y que cuenta con unas variaciones rítmicas realmente poderosas a las que, paradójicamente, nos vemos arrastrados por un riff insistente muy característico.

Aplicarán nuevamente la máxima de llevar la canción de menos a más en “Own Decisions”, un ejemplo más de lo fuertes que SCAPE LAND se vuelven en sus momentos más guturales, así como de la fragilidad que, en una primera impresión, pueden llegar a mostrar en su aspecto más melódico, en especial en lo que respecta a la voz. Constantemente el cuarteto gaditano intenta sorprendernos a base de conectar diferentes experiencias musicales que jamás parezcan discordantes, de relleno o insertadas con calzador, sino procurando mantener la esencia de un todo. A destacar el gran solo de guitarra de Diego Galindo y la personalidad de un estribillo de marcada influencia en el death metal.

Las referencias inmediatas también surgen a la hora de escuchar un disco tan extenso como éste. PANTERA o SEPULTURA parecen mostrarse como bandas importantes para los gaditanos, especialmente en un corte tan violento y revolucionario como “Blood is not Enough”: groove metal, deathcore, metal progresivo y curiosos agudos serían los matices que dibujarían el cuadro de un tema cuyo color principal, como el de la expresiva portada de J. Jesús Fernandez, sería del del rojo sangre.

La dualidad melódico-gutural se acentúa por momentos, sostenida en todo momento por la batería de Adrián Ramos y llegando a nuevas cotas en cortes como la montaña rusa que es “My Resurrection” o el admirable juego auditivo que propone “Destructive Resolution”. Momentos realmente impactantes, para oídos no preparados incluso podrían ser hilarantes, los que SCAPE LAND nos ofrece en los tonos más altos mientras nos lleva a través de composiciones que escarcean hasta con el rap-metal sin hacernos perder la sensación de que nos encontramos ante auténticas rocas de brutalidad metálica.

El caos se personifica en “A Joke Not A Game”, una canción que se vuelve teatral por momentos, que consta de un ritmo insistente y repetitivo sobre el que la voz grita, recita o revuelve nuestras entrañas alcanzando terrenos reservados al grind metal… Un “todo vale” que solo cobra sentido una vez te instales en la inercia progresiva que proponen los gaditanos en este sorprendente disco que se cierra con el concluyente “Inner Jail”.

Finalizada la escucha uno necesita unos instantes para respirar, asimilar y convencerse de que no nos encontramos ante una banda convencional. Se presentan ante el mundo con una propuesta arriesgada, a sabiendas de que en el camino se encontrarán muchas opiniones enfrentadas, detractores que no serán capaces, quizás con motivo, de asimilar el modo en el que pretenden retorcer el metal, frente a otros que se volcarán con una propuesta que, a todas luces, resulta tan desafiante como prometedora. Una cosa es segura, un camino hacia la Tierra de Escape se ha abierto y merece una oportunidad…

TRACKLIST:

01- Run To the End
02- Lost in a dream
03- Nation
04- Own Decisions
05- Blood is not Enough
06- My Resurrection
07- Destructive Resolution
08- A Joke Not A Game
09- Inner Jail

SCAPE LAND son:

Iván Corpas – Voz
Diego Galindo – Guitarra
Josema Núñez – Bajo
Adrián Ramos – Batería

Puntuación: 8/10

Discográfica: Independiente

Autor: Dany Velasco

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