Crítica
El revival del speed metal lleva años ofreciendo propuestas de todo tipo. Algunas se limitan a reproducir fórmulas conocidas, mientras que otras consiguen capturar el espíritu de principios de los ochenta sin sonar a simple ejercicio de nostalgia. Los daneses SPEEDSLUT pertenecen claramente a este segundo grupo. Tras llamar la atención con el EP Ferocity Of Steel, el cuarteto da un paso adelante con Cimbrian Rites, un debut que demuestra que su apuesta por el metal más primitivo va mucho más allá de la estética o la pose.
Publicado el 26 de junio de 2026 a través de Listenable Records, el álbum reúne nueve cortes y apenas supera la media hora de duración, una decisión que juega totalmente a su favor. No hay espacio para el relleno ni para experimentos innecesarios: cada canción está concebida como una descarga directa de riffs afilados, ritmos acelerados y una energía que apenas concede un respiro al oyente.

Aunque la banda ha sido etiquetada en ocasiones como «blackened speed metal», la realidad es que el componente black apenas aparece como un ligero matiz en la agresividad de las voces o en ciertos pasajes de guitarra. El corazón del disco pertenece por completo al speed metal clásico, con referencias inevitables a MOTÖRHEAD, EXCITER, RAVEN o los primeros METALLICA, SLAYER y DESTRUCTION, pero sin caer en una copia descarada de ninguno de ellos.
Desde la explosiva «Pestridden Stallions» queda claro cuál es el objetivo de SPEEDSLUT: velocidad, contundencia y riffs memorables. La pareja formada por Frederik Klitte y Tomas Dikinis firma uno de los mayores atractivos del disco, alternando bases rítmicas musculosas con solos cargados de melodía y técnica, siempre al servicio de la canción y evitando cualquier exhibicionismo innecesario.
Temas como «Asbestos Born Wrath» o «Into The Grave» mantienen un nivel muy alto gracias a una combinación muy efectiva entre agresividad y gancho. La banda demuestra entender perfectamente cómo construir tensión durante las estrofas para liberar toda la fuerza en unos estribillos que, sin resultar excesivamente elaborados, poseen la pegada suficiente para quedarse en la memoria tras varias escuchas.
La sección rítmica también merece una mención especial. Andreas Reinholt aporta un bajo con presencia constante, grueso y perfectamente integrado en la mezcla, mientras que Malthe Ørvad sostiene cada composición con una batería sólida y directa, sin recurrir a artificios. Todo funciona como una maquinaria perfectamente sincronizada cuyo único propósito es mantener el impulso del álbum de principio a fin.
La producción representa otro de sus puntos fuertes. Sin buscar un sonido excesivamente pulido, consigue conservar una textura orgánica que recuerda a muchas grabaciones clásicas del género, aunque con la claridad suficiente para que cada instrumento encuentre su espacio. Las guitarras suenan cálidas, con un punto rugoso muy apropiado, mientras que las voces mantienen ese tono áspero que aporta personalidad sin eclipsar el resto de la instrumentación.
Si existe algún aspecto discutible es precisamente su enorme fidelidad a los cánones del estilo. Quien busque innovación o elementos modernos difícilmente los encontrará aquí. Cimbrian Rites mira constantemente hacia 1983 y apenas se permite desviaciones de ese camino. Sin embargo, esa aparente limitación acaba convirtiéndose también en una virtud, porque SPEEDSLUT interpreta este lenguaje con una convicción absoluta y una autenticidad que muchas bandas actuales no consiguen transmitir.
El tramo final, con canciones como «Armageddon» y la propia «Cimbrian Rites», mantiene intacta la intensidad y confirma que el grupo ha sabido construir un disco compacto, coherente y sin altibajos significativos. La sensación al terminar la escucha es la de haber asistido a una auténtica descarga de adrenalina, sin concesiones y completamente fiel al espíritu del speed metal más clásico.

Con este debut, SPEEDSLUT demuestra que todavía es posible revitalizar un género con más de cuatro décadas de historia simplemente escribiendo buenas canciones, ejecutándolas con pasión y evitando adornos innecesarios. Cimbrian Rites no pretende reinventar el speed metal, pero sí recordar por qué este estilo sigue siendo tan emocionante cuando cae en las manos adecuadas. Para los amantes del metal de la vieja escuela, pocas cartas de presentación pueden resultar tan convincentes.
Listado de temas:
1 Pestridden Stallions
2 Asbestos Born Wrath
3 Dark Night Riders
4 Into The Grave
5 No One Escapes Death
6 Stench of Evil
7 Armageddon
8 Whores of Speed
9 Cimbrian Rites
Line Up:
- Frederik Klitte – Vocals and Rhythm Guitar
- Tomas Dikinis – Lead Guitar
- Andreas Reinholt – Bass
- Malthe Ørvad – Drums
Puntuación: 7/10
Discográfica: Listenable Records





