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SQUEALER – THE CIRCLE SHUTS

Crítica

Echemos un vistazo al nuevo trabajo de Squealer, que ya de primeras nos sorprenderán por su nombre si no los conocemos de antemano. Nadie sabe por qué pero en esas épocas surgió en alemania un trío de bandas Power con nombres curiosos, que eran:

Squealer (Chillón)
Custard (Crema pastelera)
Chinchilla (se traduce solo)

Después de esta curiosidad, hablemos de Squealer, quienes vienen a demostrarnos que siguen siendo el mismo grupo cargado de potencia de los 90. Y todo después de los durísimos momentos que vivieron con la muerte de Andy Allendörfer en 2005 en un accidente de tráfico, y el consiguiente cambio de vocalista. Y aun más, incluso cambiaron de nombre a Squealer A.D…

Pero con este disco, como su título nos dice, el círculo se cierra y vuelven a ser los mismos Squealer de antes. Y vienen con un disco fresco y potente. Sobre todo potente, y aunque nada revolucionario, demuestra lo que es la experiencia en este mundillo: solidez, efectividad y algunos momentos realmente buenos.

Veamos el lineup con el que se nos presentan:

Norbert Vornam (Voz)
Lars Döring (Guitarra)
Michael Schiel (Guitarra)
Michael Kaspar (Bajo)
Martin Buchwalter (Batería)

Arrancamos con “The Sources Of Ignition”, para dejar claro que estamos en un disco de Power Metal del fuerte. Menos melódico y más duro, en una línea que puede recordar (a veces) a Primal Fear. O mejor, Sinner. Un tema directo, con tintes de la vieja escuela y sobre todo un puente que quita el sentido. Lo que se dice un buen comienzo.

Bajemos las revoluciones con “Mask Of The Betrayer”, un tema superior al anterior y bastante distinto. Los riffs monolíticos acaban en un estribillo que parece correr con el título. Un buen avance para el disco, que ahora pasa al terreno de la potencia con…

“New Saviour”. Repartir caña es algo que Squealer dominan desde hace 6 discos de estudio e innumerables cambios en el lineup, pero a través de ellos se sigue viendo el trabajo de Döring a las guitarras, que es el hilo conductor de su carrera junto a la voz del tristemente fallecido Allendörfer. Aparte de eso pasamos por un tema interesante que mejora según avanza hasta llegar a cotas de una calidad bastante razonable.

“Grey”, con su comienzo de balada, da un giro de tuerca más al disco. Y vaya giro, porque la voz de Vornam se transforma e incluso llega a tener tintes Doom. Pero todo encaja dentro de esta más que triste balada, que consigue superar a los 3 temas anteriores a base de ideas claras y feeling. Atención a este buen tema, que como no podía ser de otra forma, está acompañado de uno de los solos de Döring, tan rítmicos y de sencillez efectiva.

Pasamos a un tema con título pretencioso. “Godlike” es un nuevo giro de tuerca con una estructura extraña. Podemos escucharlo una y otra vez y cada vez nos fijaremos en algo distinto. Ya sea los extraños riffs, ya sea el solo melódico, ya sea el hipnótico estribillo… Otro tema que tiene una calidad razonable.

“These Urges” es un tema más parecido al segundo del disco. Y en este momento Squealer fallan al ofrecer un tema demasiado parecido a lo que ya hemos visto antes…

Pero lo arreglan con el trallazo que es “Thrasher”. Furioso e imparable, es un tema tremendamente Heavy para un grupo que antes de nada es Power. Y con todo y con eso lo sacan adelante con una energía tremenda y sin detenerse para mirar atrás. Sin duda se agradece después del punto bajo de “These Urges”.

“Martyrs Of The Half Moon” nos puede despistar con ese principio acústico tan extraño, pero viniendo de Squealer ya sabemos más o menos que esperar. Y aun así nos sorprenden hasta cierto punto con un tema muy oscuro y de calidad, con unos riffs contundentes y un Vornam mucho más cómodo en este tipo de temas que en otros más alegres. Además introducen variedad en la mezcla, con lo que consiguen una pista que merece la pena escuchar.

Si nos parecía extraño el comienzo del tema anterior, el de este “I Came For You” no se queda atrás, aunque el resto del tema es mucho más convencional. No llama tanto la atención, y más bien parece una pista de relleno que un tema que aporte algo importante.

“Once Fallen” es el tema épico del disco. Pasa del comienzo en acústico a una Power Ballad en la línea de Iced Earth, y el resultado no está mal. Alternando entre estos dos lugares para pasar luego a un terreno en el que se reparte rabia y fuerza consiguen un efecto bastante destacable aunque con una pega: se parece demasiado a Iced Earth. El tema tiene calidad, unos riffs tremendos y mucha solidez, pero le ha fallado la originalidad.

Y cerramos con el tema que da nombre al disco. “The Circle Shuts” es un trallazo puramente Squealer. Vuelta a la vieja escuela del Power / Heavy, riffs agresivos y directo al estribillo sin contemplaciones. Y un solo de los grandes. Tema para reventar en los directos, y sin duda un homenaje a Andy Allendörfer, un personaje en el escenario y detrás de él, porque hay que recordar que era el jefe de la discográfica AFM.

Resumiendo: un disco decente, en general muy correcto, con algunos momentos brillantes y otros algo más deslucidos. Pero pese a todo un disco que sin duda interesará los fans del Power y del Heavy.

Puntuación: 6,8

Autor: Javier Vázquez (Kapu)

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