STREAM OF PASSION – THE FLAME WITHIN

Crítica

Muchos fueron los que dijeron que “Stream Of Passion” se quedaría en un proyecto de un solo disco cuando Arjen Luchasen y Lori Lindstruth dejaron el barco, sin embargo Marcela Bovio decidió sacar el grupo adelante. “Embrace The Storm” había sido todo un éxito para la crítica y los fans y el posterior DVD en directo que editó el grupo no se quedó atrás.

También el teclista y pianista Alejandro Millán dejó el grupo en 2007. Todo parecía indicar que un segundo disco se alejaba cada vez más. Sin embargo aquí lo tenemos: “The Flame Within”. Trece nuevas canciones creadas para que sus numerosos fans saciaran al fin, después de cinco largos años, su ansia por nuevas composiciones. Marcela Bovio es claramente el motor y alma-mater de la formación y todas las composiciones de este nuevo disco llevan su sello.

Entre los secretos que oculta “The Flame Within” nos encontramos cortes como la inicial “The Art Of Loss”, un tema potente y con una fuerte carga melódica en la que todo el protagonismo es para un potente riff de guitarra y la voz de Marcela, apoyada por una cuidada melodía. A pesar de que no se puede decir que sea su estilo prioritario, las influencias progresivas en Stream Of Passion son claras y se hacen evidentes en los juegos que llevan a cabo en los cambios de tempo y la formación de las estructuras de los temas.

En líneas generales este disco tiene un sonido más potente y directo que “Embrace The Storm”, pero sin perder de vista el cuidado por los detalles que tan apreciado fue en su primer disco. Marcela ya tenía un papel protagonista antes, pero en este disco y con estos nuevos temas se la nota mucho más libre y segura, ofreciéndonos la mejor versión de si misma, permitiéndonos disfrutar de todos sus registros. El segundo corte del disco se titula “In The End” y se mantiene dentro de los cánones establecidos en el primer tema. Lo mismo puede aplicarse para “Now Or Never”, el tercer corte de este redondo. Imprimiendo personalidad en cada tema pero fieles a un estilo con el que el grupo disfruta, la formación nos va ofreciendo destellos de clase cada pocos minutos, con un destacado uso de los teclados y el piano en casi todos los temas del disco, casi siempre como un acompañamiento perfecto, a veces con algo más de protagonismo.

El apartado de las guitarras, para mi gusto, ha perdido un poco con la marcha de Arjen y Lori, un combo difícil de superar, pero sigue resultando más que interesante. La mejor parte del disco comienza a dibujarse con “When You Hurt Me The Most”, un corte en el que el piano comienza con mucho protagonismo y lo va cediendo muy poco a poco a las guitarras, pero sin desaparecer en ningún momento, con una melodía más compleja e íntima, pero igual de efectiva y terriblemente pegadiza. Se trata de lo que podríamos definir como medio tiempo(al menos hasta el último minuto y medio, dónde gana más fuerza), con un riff realmente atractivo. Cómo decía, es el primero de una serie de grandes temas que nos va a regalar este disco. Una serie de temas en los que todo el grupo va a brillar pero se van a ver eclipsados por una Marcela Bovio simplemente impresionante.

“Run Away” también comienza de forma relajada, con una bonita melodía compuesta por la voz de Marcela y unas notas de piano. Para mi gusto es uno de los mejores cortes del disco. Pronto entra un violín y un bajo clásico, y pequeños arreglos orquestales, al tiempo que la melodía vocal va ganando poco a poco variedad, complejidad y Marcela enriquece su interpretación hasta llegar a atraparnos completamente, sin que casi nos demos cuenta. Podríamos decir que “Run Away” es una bonita balada hasta que se produce la entrada del resto de instrumentos, imprimiéndole fuerza al tema a base de riffs potentes y una gran batería, pero manteniendo un tempo relajado que hace que el tema conserve ese carácter melancólico.

“Games We Play” es un corte más potente, ideal para volver a ganar fuerza después de los dos temas anteriores. Las tendencias progresivas del grupo son más que evidentes en este tema, aunque el estilo pseudo-gótico del que la formación hace gala sigue siendo predominante. De nuevo Marcela reclama nuestra atención, a pesar de que tanto las interpretaciones de ambos guitarristas como la potente interpretación de la batería son dignas de mención. La melodía de este tema es bastante rica y difícil de seguir y Marcela hace gala de un dominio asombroso sobre su voz.

“The Endless Night” tiene un sonido parecido al de los tres primeros temas, pero más depurado y con un desarrollo que oculta más detalles. A pesar de ser un buen tema, “Games We Play” y su sucesor “My Leader” lo eclipsan un poco. Algo comprensible porque desde mi punto de vista “My Leader” es el mejor corte de este trabajo en todos los aspectos.

Especialmente atractiva resulta la melodía vocal del tema y no hay que olvidar mencionar el trabajo de la sección rítmica del grupo, especialmente acertado en este corte. Aunque, una vez más, sea Marcela quien acapare todo el protagonismo por méritos propios. “Burn My Pain” se presenta en una línea similar a “The Endless Night”. Al contrario que esta, “Burn My Pain” si consigue llamar la atención con facilidad. También supone el principio de una pequeña decadencia en el disco.

“Let Me In” tiene un sonido a medio camino entre “The Art Of Loss” y “Run Away” y aun mantiene cierta frescura y calidad, pero ya se la nota algo por debajo de sus predecesoras. Los siguientes temas adolecen de ser demasiado continuistas y de repetir algunos elementos que ya hemos visto varias veces en este disco. Quizás trece temas en un disco de estas características sean demasiados, o quizás simplemente sea cosa mía, pero de “Street Spirit”, “A Part Of You” y “All I Know” solo me quedo con pequeñas partes de cada una(como el solo de A Part Of You, que es bastante bueno), como muestras del potencial del grupo, pero en conjunto las encuentro algo por debajo del resto del disco.

“The Flame Within” es un buen disco. Bastante bueno a decir verdad, con el inconveniente de volverse demasiado continuista hacia el final. Sin duda será un disco apreciado por los fans del grupo y que, además, ofrece algunos momentos realmente buenos, protagonizados casi siempre por la voz de Marcela Bovio.

Puntuación: 7,7

Autor: David Rodrigo (Coon)

<< volver a discos