SWALLOW THE SUN – EMERALD FOREST AND THE BLACK BIRD

Crítica

Mantenerse a la altura de dos lanzamientos como son “Hope” y “New Moon” es una tarea muy complicada. Los fineses SWALLOW THE SUN habían encadenado tres lanzamientos consecutivos metidos de lleno en el sobresaliente (a los ya mencionados hay que unir el EP “Plague Of Butterflies”) y se habían consagrado como una de las bandas más potentes de la escena Doom Death actual, compartiendo escenario con grupos como Katatonia o Morbid Angel y siendo cabezas de cartel en numerosos festivales por toda Europa.

“New Moon” fue uno de los lanzamientos que más me impactaron en 2009 y con el tiempo mi consideración por ese lanzamiento ha ido incluso en aumento. Baste decir esto para que os imaginéis la expectación con la que esperaba el nuevo largo de la banda, un disco que lleva por título “Emerald Forest And The Black Bird” y que viene bien cargado con diez nuevas composiciones, tres de ellas con una duración por encima de la media del grupo, un detalle que, dada la magnitud y calidad de la anterior “Weight Of The Dead”, no hace sino incrementar mis expectativas.

Quizás este exceso de emoción de cara al lanzamiento haya repercutido negativamente en mi percepción del mismo o quizás se, simplemente, que mantener el nivel que veníamos viendo durante tantas grabaciones es algo casi imposible, pero el asunto es que este nuevo plástico me ha parecido algo por debajo de los anteriores esfuerzos del grupo. Se trata del quinto lanzamiento del grupo, el tercer LP en tres años; el cuarto lanzamiento si tomamos en consideración “Plague Of Butterflies”, algo que sería bastante lógico dada la duración del EP (una hora). Posiblemente se trate de un ritmo muy alto para un grupo que ha girado todo lo que ha podido y que no ha dejado de promocionar su anterior lanzamiento hasta apenas unas semanas antes de últimas navidades.

Pero dejando de lado explicaciones y teorías y centrándonos en el disco que tenemos entre manos, nos encontramos con que “Emerald Forest And The Black Bird” abre fuego con el tema que le da título, un corte de casi diez minutos que nos prepara para adentrarnos en la espesura de los fríos bosques finlandeses, arropados por una melancólica melodía que evoca en nosotros el olor de la nieve recién caída y hace bajar la temperatura hasta que podemos ver el vaho de nuestro aliento envolviéndonos. En el interior del bosque la oscuridad predomina sobre la tenue luz que filtra entre las ramas de los árboles y de la quietud de la penumbra y el arrullo de un gélido riachuelo pasamos a la ferocidad encarnada en las fauces de un enorme lobo gris. Y de igual manera avanza este corte, adentrándonos en la espesura, helando nuestra sangre y nuestro aliento, envolviéndonos por un momento en un esperanzador aunque tenue rayo de sol y arrojándonos sin previo aviso al terror de la fiera y la vorágine de lo salvaje.

Con una composición muy completa y coherente, la estructura del tema nos guarda sorpresa en cada uno de sus rincones y nos permite disfrutar de la magnífica interpretación de un grupo que se muestra conjuntado y en forma. En este aspecto lo más destacado sea, quizás, el teclado de Aleksi Munter, la batería de Kai Hahto y la voz de Mikko Kotamaki.

SWALLO THE SUN tienen una facilidad pasmosa para jugar con distintos recursos, muchos de ellos muy poco habituales en su género, y se sirven de esto para jugar mucho con los tempos y las melodías e incluso con la estructura misma del tema, liberando instrumentos como las guitarras o el bajo del deber casi omnipresente de cargar con el peso de la canción (una tarea que suele recaer en esos caso sobre los teclados o, incluso, sobre la voz; un recurso para nada nuevo, pero si muy impropio de este estilo y que suele ser más habitual en bandas de rock progresivo), permitiendo que su intervención sea más libre, lo que les facilita mucho las cosas a la hora de crear ciertos efectos y atmósferas o jugar con los tempos.

El segundo tema de este redondo lleva por nombre “This Cut Is The Deepest” y se trata del tema más relajado y melódico del lanzamiento, con un sentimiento constante de melancolía y un uso melódico que convierte un tema para nada simple en un corte muy accesible que mantiene la personalidad del grupo. Excepcional trabajo a las guitarras por parte de Juha Raivio y Markus Jamsen, destacando la progresión y el arpegio que se escuchan al fondo desde el minuto 4.15 en adelante. Una labor magistral de interpretación y de producción.

El camino continua con “Hate, Lead The Way”, un corte con  cierta influencia de Katatonia e incluso alguna reminiscencia de Opeth (los efectos y la progresión melódica recuerdan mucho a los suecos) en el que la banda juega mucho con los tempos y pone sobre la mesa unos interesantes contrastes de luces y sombras. Se trata de un tema bastante directo y divertido que probablemente tena sitio en los futuros conciertos del grupo, sin embargo dentro del album se ve algo eclipasado por la accesible predecesora y por la genial seguidora. Y es que tras este corte nos encontramos con uno de las mejores composiciones del plástico: “Cathedral Walls” nos muestra la mejor cara de la formación finesa y nos permite disfrutar de sus virtudes en todos los campos, regalándonos momentos de melancolía, vivos colores, profundas sombras y sobre todo esa magia especial que desprende un grupo cuando se encuentra verdaderamente a gusto y satisfecho con lo que está interpretando. La banda al completo se muestra intachable en este tema. Desde el principio me llamó la atención y con las escuchas se ha convertido en uno de mis cortes favoritos. Una joya a la que merece la pena prestar atención.

Si de algo se puede acusar a “Cathedral Walls” es de la ausencia de agresividad en sus líneas, un detalle que se ve resuelto en “Hearts Wide Shut”, un corte con una mayor variación de registros en el que la banda deja sitio para su lado más melancólico y atmosférico, pero también para su vertiente más cruda. Es otro de los grandes temas del disco y sin duda estará presente en la próxima gira del conjunto afincado en Jyväskylä. Este tema marca el ecuador del disco, un buen momento para hacer balance de lo que hemos visto hasta el momento. Los primeros pasos nos mostraron a una banda magistral con un tema muy completo e imaginativo, que nos hace vivir diez minutos como si fueran diez segundos. Y a pesar de que el nivel se ha mantenido consistentemente alto, tan solo “Cathedral Walls” y, desde mi punto de vista, en menor medida “Hearts Wide Shut” han conseguido mantener el sobresaliente. “This Cut Is The Deepest” y “Hate, Lead The Way” se encuentran un pequeño paso por debajo, mucho más cerca del notable ¿Es esto malo? Evidentemente no, en este momento el disco terminaría con un nivel muy alto, de notable alto o sobresaliente bajo.

Si seguimos adelante aún nos encontraremos con algunos de esos temas que han hecho que han hecho que SWALLOW THE SUN sean lo que son hoy en día: un ejemplo es “Labyrinth Of London (Horror Part IV)”, una épica composición de ocho minutos y medio que cuenta con una de las mejores interpretaciones del disco. También nos encontraremos, por otro lado, con “Silent Towers”, un corte mucho más directo, con claras trazas de single en el que destaca su estribillo y que presenta una influencia palpable de Sentenced. Se trata de un corte muy sencillo en su estructura y que realmente no hace justicia al talento de esta banda. Lo único fuera de lo normal es el uso de los sintetizadores en la voz, que le da a la interpretación de Mikko Kotamaki un aire diferente al resto del disco. A pesar de que se trata de un buen tema, me parece bastante por debajo de las posibilidades de esta formación y un tema claramente compuesto para sonar en la radio y que no refleja el espíritu real del grupo completamente.

“Of Death Corruption” sigue los pasos de temas como “Hate, Lead The Way” o “Hearts Wide Shut”, con un desarrollo que nos muestra momentos melancólicos relajados yuxtapuestos a otros mucho más agresivos y directos. La banda se esfuerza durante los cinco minutos que dura esta pista en mostrar una imagen madura y consolidada de si mismos, pero desde mi punto de vista caen en el error de la repetición y el desarrollo final del tema se vuelve demasiado previsible. Para mi gusto es uno de los cortes más flojos del disco: sin dejar de ser un tema bastante meritorio me parece bastante por debajo de lo que esta banda es capaz de hacer. Tan solo rescato algunas partes melódicas hacia la mitad del tema y la interpretación instrumental, realmente válida y culminada en un solo sobresaliente.

“April 14th” vuelve a metenernos de lleno en una composición de grandes dimensiones en la que la banda nos muestra su vertiente más oscura y ambiental, creando un escenario de sombras terroríficas y melancólicas en la que nos vemos atrapados, caminando por un estrecho y oscuro túnel con la visión de la luz del sol al final, sin saber durante cuanto tiempo va a seguir ahí. Pese a tratarse de un gran tema, con una interpretación digna del grupo y una excelente labor de producción, desde mi punto de vista no alcanza el nivel de los otros dos grandes cortes del plástico.

El final de este redondo llega de la mano de “Night Will Forgive Us”, que parece querer ejercer de redentora y nos muestra una vez más la mejor cara de SWALLOW THE SUN, permitiéndonos disfrutar de un tema marca de la casa, en el que la banda despliega todo su potencial y nos ofrece una de las mejores interpretaciones del disco (lo cual no es decir poco) y una composición realmente reseñable. Un final a la altura del status que mantiene esta formación.

A la hora de valorar este trabajo también hay que tener en cuenta el esmero que la banda ha puesto siempre en presentar sus discos acompañados de un potente artwork, que refleja fielmente la esencia de cada uno de sus discos. Y, por descontado, “Emerald Forest And The Black Bird” no iba a ser menos. En lo estrictamente musical, el disco raya a un nivel bastante alto, pero sin alcanzar la tremendas cotas de genialidad de sus anteriores esfuerzos. Si eres fan del grupo se trata de un lanzamiento imprescindible y si sigues el estilo podría resultar una adquisición muy interesante. Potente, melancólico e inteligente, este lanzamiento mantiene a muy buen nivel la trayectoria de la banda.

 

Tracklisting de Emerald Forest And The Black Bird:

01.- Emerald Forest And The Black Bird
02.- This Cut Is The Deepest
03.- Hate, Lead The Way
04.- Cathedral Walls
05.- Hearts Wide Shut
06.- Silent Towers
07.- Labyrinth Of London (Horror Part IV)
08.- Of Death Corruption
09.- April 14th
10.- Night Will Forgive Us

SWALLOW THE SUN son:

Mikko Kotamaki – Voz
Juha Raivio – Guitarra
Markus Jamsen – Guitarra
Aleksi Munter – Teclados
Matti Honkonnen – Bajo
Kai Hahto – Batería

 

Puntuación: 8,7

Discográfica: Spinefarm Records
Autor: David Rodrigo (Coon)

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