TAIFA – ALHAMBRA

Crítica

Me acabo de dar cuenta, tras numerosas escuchas, de que probablemente me encuentre ante uno de los mejores discos de fusión musical que he escuchado en mi vida, y no exagero. Sobre mi mente vuelan ahora sonidos que son multitud de colores, arreglos que huelen al poder y la pasión del rock progresivo, a la alegría del flamenco, a la melancolía de la música andalusí, al humo de un salón de jazz e incluso a la artificialidad misteriosa y bien usada de la música electrónica.

El trío mallorquín TAIFA, que no son precisamente nuevos en esto, nos presentan su segundo disco (esta vez de edición libre) tras 10 años de espera desde su debut con Avispa que llevó por nombre “Más Allá del Sur” y lo hacen dando un paso de gigante en cuanto a mezcla cultural, traspaso de fronteras musicales y fusión se refiere. Luis Massot (Voz, bajo y samples), Martí Riera (guitarra) y Antonio Medina (batería) se han rodeado de todo un elenco de músicos que aderezan cada uno de los rincones de este “Alhambra” con instrumentos y arreglos que son pura magia. Si a una base potente de rock progresivo del más alto calibre le añades el sentimiento y la pasión de instrumentos como la guitarra y el cajón flamencos, violines de corte andalusí, secciones jazzy de piano y acompañamientos de palmas cuando es necesario, y todo ello cobra forma de una forma natural que fluye como si así tuviera que ser desde un principio, ya solo queda rendirnos y deleitarnos ante el despliegue asombroso de la maestría con que cada uno de los músicos que componen esta obra plasma su arte en pos de la grandeza y riqueza de cada viaje músical que son los cortes del disco.

Es realmente complejo describir un trabajo con tal variedad de matices como este “Alhambra”. Con cada escucha un servidor ha quedado prendado de un tema diferente de los 10 que lo componen. Se trata de un disco que traspasa cualquier consideración sobre si la producción pudiera ser mejorable ya que es uno de esos casos en que la música pasa a ser ese arte con duende que enamora por su propia razón de ser y el torrente de sentimientos que en el oyente es capaz de provocar en la conjugación de tan impresionante despliegue, tanto instrumental como lírico.

Y así comienza este “Alhambra”, con tres temas que ya demuestran de lo que son capaces dentro del rock y el metal progresivo Luis Massot y los suyos. Con “El Color de la Libertad” nos introducimos en el mundo del rock andaluz con un tema que vuela en su estribillo y que, probablemente sea la mejor elección para comenzar este disco. Es un tema que engancha y que se te queda grabado a fuego para cantarlo una y otra vez en sus conciertos. Ni que decir tiene que probablemente sea uno de sus cortes más sencillos a nivel compositivo, que cumple su función de introducción y que lo que nos espera a continuación será un continuo viaje de ida y vuelta a todas las culturas que pueblan y han poblado el sur de España.

El ejemplo más claro de ello es, por ejemplo, la densa cadencia de “Las Torres de Babel”, que ya comienza a mostrar el uso que de los samplers electrónicos hace gala Luis Massot en varios de los temas del disco. Y tras ella “Alhambra” hace que viajemos de pronto a la cultura andalusí en un tema que incluye enigmáticas y magistrales secciones de piano intercaladas a mitad del mismo y, además, un estribillo que transmite a la perfección la grandeza y leyenda que moran en la historia de la magnífica obra que da título al tema.

“Nada que perder” es de nuevo un tema denso con una cadencia y una participación absolutamente protagonista de las guitarras flamencas que aparecen cada cierto tiempo para relajar la potencia de la base rítmica del grupo y los misteriosos sonidos electrónicos que acompañan ciertas secciones del corte.

Algo muy similar le ocurre a “La Casa del Olvido”, aunque entre ambas antes hemos podido disfrutar de un tema que es pura pasión y delicadeza flamenca. “Nunca es tarde” es probablemente uno de los momentos más íntimos de todo el disco y uno de esos temas que se te pegan a la piel en el mismo momento en que te has sentado a escucharlo. Cautiva y sorprende de principio a fin. Y es que los rincones de la música de TAIFA son tan inesperados como necesarios. Ocurre en “Fe”, por ejemplo, donde uno de los temas de corte más progresivo de todo el álbum y con una presencia del bajo que es absoluta e hipnótica en su totalidad, de pronto se convierte en una fiesta de palmas y alegría en su estribillo.

La alegría y la esperanza llegan “Sin Saber Por Qué” y forman quizás uno de los temas más comerciales y asequibles de todo el disco. De los que se te quedan a la primera y que, además, enganchan.

Destaca, por encima de todo, el trabajo a la guitarra de Marti Riera en el penúltimo corte “Por un trocito de Cielo”, con un solo espectacular al servicio de un tema también esplendoroso en lo que a la voz flamenca de Luis Massot se refiere.

Para acabar “Mendigos de una Ilusión” quizás es un tema que deja un sabor de boca extraño. Es un tema muy experimental, de una estructura muy arriesgada y diferentes cambios de ritmo en los algo más de tres minutos que dura. Probablemente yo no hubiera elegido un final de disco como este pero igualmente es algo que no le resta la importancia que tiene en lo descriptivo que es de la música de TAIFA tanto a nivel actual como, sobre todo, en próximas entregas.

Siempre he sido un defensor a ultranza en lo que se refiere al intercambio cultural y a la nula función de las fronteras en aspectos como la música o muchas otras artes, tanto a nivel estilístico como físico, y encontrarte con un trío mallorquín que es capaz de plasmar como nadie actualmente el sentimiento andalusí en una trabajadísima entrega de rock progresivo no viene si no a reafirmar mis convicciones de que vivimos en un mundo donde todo es posible y donde aún quedan muchas cotas por alcanzar y descubrir.

A partir de aquí, con la Alhambra como punto de partida y con uno de los discos más interesantes de 2008 a nivel nacional, el destino de TAIFA promete ser uno de los más merecedores de seguir por aquellos que améis al pura fusión musical.

TRACKLIST

1.- El Color De La Libertad
2.- Las Torres De Babel
3.- Alhambra
4.- Nada Que Perder
5.- Nunca Es Tarde
6.- La Casa Del Olvido
7.- Fe
8.- Sin Saber Por Qué
9.- Por Un Trocito De Cielo
10.- Mendigos De Una Ilusión

TAIFA son:

– Luis Massot: Voz, bajo, laúd y samplers
– Martín Riera: Guitarra
– Juan Delola: Guitarra flamenca
– Antonio Medina: Batería
– Nourdine Chkara: Violín
– Andrés Manzano: Cajón flamenco
– Ricardo De La Concepción: Piano y palmas

Puntuación: 9

Autor: Daniel Velasco Alonso

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