Crítica
Arraigados en la más clásica tradición del heavy metal melódico, los cantabros Tenebra se complacen en presentarnos el que supone su primer larga duración, al cual han dado el nombre de «Luz En La Oscuridad», tras haber ofrecido su música a través de tres maquetas en estos más de diez años de carrera musical en la que han ido pasando diversas bandas hasta consolidarse en la pasada temporada 2010.
Serán más de cincuenta minutos los que avalen la calidad de la nueva formación de esta banda, donde la calidad de Aroa como cantante lírica femenina, queda demostrada en todos y cada uno de los diversos temas que forman el plástico.
Comenzamos la incursión en el redondo con «Quiso Ser Eterno», donde ya nos queda bastante clara la tónica que va a seguir el disco, usando potentes guitarras de mucho calado y enfatizados ritmos de batería y bajo (como vemos en esa batería inicial completamente rompedora). No voy a dejar sin comentar a lo largo de todo el disco la labor melódica del teclado que aparece en los lugares justos de manera estelar y acompaña en otros tantos donde se requiere.
«Grita Al Viento» gusta de ese toque épico inicial, con enfatizados ritmos de una simple batería sobre los que Aroa se da caña a la voz, podemos escuchar también algunas voces discretamente dobladas y alguna cadencia de buen resultado.
Seguimos la obra de los cantabros con «Tu Hogar»; una canción de mucho calado emocional usando en algunas partes figuras mucho más propias de la balada que del heavy metal aunque los puntantes ritmos de las guitarras sobre la batería y ese traqueteo nos remitan directamente al rock.
El esquema inicial se rompe completamente con «Aquí Estoy» cuyo principio hace flaco favor al resto del tema, de mucha energía y ritmos electrizantes que se paran para volver a enfatizar la composición. Será «Que Se Paré el Tiempo» la que suponga ese punto de inflexión en el trabajo de estos chicos, sencilla, lenta, agradable, sabe como exprimir perfectamente el título de balada y hacer que la vocalista se luzca por encima de todos los instrumentos.
Otro de los temas largos del disco será «Diosa Mar», abriendo ese recurso que siempre bien bien al emplear una grabación tormentosa para iniciar el corte. Las ideas iniciales se vuelven a repetir aunque el comienzo proponga alguna que otra novedad. Juguetonas son las guitarras que dan rienda suelta a «Nunca Supe», en la que los teclados aportan curiosamente bastante garra en algunos fragmentos de manera sutil y otros en los que interviene directamente queden algo más flojos, si los comparamos con el efecto de las cuerdas.
«Sueños de Cristal» cuenta con una deliciosa ambientación inicial que hubiera funcionado perfectamente en el resto de la canción (como ocurre en torno a media canción) si hubieran continuado con la idea, las guitarras saben perfectamente donde tienen que atacar en el corte y el estribillo apoya la mencionada idea.
Pasamos a la cañera «Amiga Soledad»; en mi opinión de los mejores cortes del disco aunqe en este caso la temática no acompañe para ser un himno me ha gustado mucho la manera de enfocar la canción y para cerrar el trabajo, un «Si No Ves Amanecer» que siente el formalismo de un tema tranquilo aunque haya ciertas partes en las que han sabido incorporar un bonito dinamismo y un carácter mucho más fuerte.
Además de esto, al terminar formalmente el álbum se presenta un Hidden Track a modo de outro que comienza con un relajado piano mientras una voz masculina nos cuenta la idea básica del disco.
Con todo esto puedo decir que la de los cantabros ha sido una exquisita forma de saludar a todos sus fans y dejar claro que era necesario el paso al larga duración para dejar reflejadas todas estas ideas con un nivel de grabación muy aceptable y unas composiciones muy cuidadas. Espero el siguiente trabajo en breves.
Puntuación: 7.3
Discográfica: AM Volumen
Autor: Javier Fraile





