Crítica
Hallarme sentado frente a la pantalla del ordenador con una hoja en blanco por toda compañía mientras “Essence of Time” resuena en mi cabeza una y otra vez. Un escenario que se ha repetido a lo largo de estos días, desde que tomé la responsabilidad de escribir una reseña sobre este disco, primer larga duración de unos chicos de Benidorm llamados THE BLINDED. Canciones que se deslizan sin cesar por los pasadizos de mi mente, descargando sus atronadoras notas y liberando sentimientos que no llego a entender, en una suerte de ritual que se sigue celebrando aun cuando su significado original se perdió en el tiempo. Y se repite, se repite, se repite…y las palabras siguen sin venir a mí. Revolotean entre hipnóticos riffs de guitarra mientras intento atraparlas en vanos intentos que siempre fracasan.
Sí, ha sido extraño tratar de plasmar mi experiencia con este álbum. Aun cuando, al terminar de repasar por primera vez sus temas, tuve la certeza de que me hallaba ante un gran trabajo. Aunque no pudiese expresar de manera clara el por qué, lo sabía. Y es algo en lo que aún creo.
Así que como las opciones en estos momentos son escribir el artículo o desertar y huir a Corea del Norte, donde pueda esconder mi fracaso, he decidido probar suerte y tratar de componer algo que se asemeje a una crítica coherente. Y si fracaso, bueno, ya sabéis que la sección de comentarios está disponible para ponerme a parir.
Pasemos, pues, a presentar a los protagonistas de este artículo. THE BLINDED son un trío de jóvenes procedentes de Benidorm que llevan en pie de guerra desde el 2006 practicando un personal estilo híbrido que combina elementos del Grunge, el Stoner o lo que ha venido a denominarse Metal Alternativo. El año 2007 vio la luz su primer esfuerzo, la demo “Looking into Destiny”, a la que seguiría una maqueta homónima tres años después. No será hasta 2011 cuando veamos el primer trabajo profesional de estos chicos, un EP de cuatro temas llamado “Speak before you think”. Este currículum se completa con diferentes giras tanto a nivel estatal como en el extranjero, y el motivo que nos trae a todos aquí hoy: su última huella discográfica hasta la fecha y primer larga duración, “Essence of Time”, aparecido originalmente a finales de 2013. Sentimos el retraso, pero ya sabéis, mejor tarde que nunca.
A menudo, cuando escuchaba este disco me asaltaba la sensación de estar explorando las salas de una enorme y sobria fortaleza, dispuesta a superar cualquier embate y resistir a toda costa. Las composiciones que levantan este edificio son pesados bloques que caen sobre el oyente como poderosas armas dispuestas a triturar todo lo que se les ponga por delante, de manera metódica y efectiva. Tal vez no conceda al oyente la ocasión de sorprenderse en demasía, pero sí es posible toparse con todo un arsenal de canciones que se complementan a la perfección y apenas dejan fisuras. ¿Os atrevéis a aventuraros?
Natures Love sirve como primer tema del álbum y sintetiza muy bien las características generales del estilo que practican THE BLINDED. Unos pesados riffs de guitarra, perfectos ecos del Stoner, se encargan de abrirnos las puertas para dar lugar a una melodía robusta que cae una y otra vez con la contundencia de un martillo al ritmo de una batería perfectamente sincronizada, mientras avanzamos poco a poco, de manera pausada. Un efecto acentuado por la desgarrada voz de Dan, cuya tonalidad podría mandarnos de vuelta a los años 90, cuando el Grunge aún era una palabra actual. La intensidad va creciendo a medida que nos deslizamos por los hipnóticos senderos del tema, alcanzando un potente clímax que nos acerca a terrenos más netamente rockeros y que se va deshaciendo poco a poco, volviendo de nuevo a una fuerza más pausada. A lo largo del tema somos testigos de diversos cambios de tiempo y ritmo que refuerzan la atmósfera ligeramente alucinante que destila la música, y lo hacen apropiado para escuchar con calma y perderse por sus melodías. Pese a ser una buena canción, cabe preguntarse si era la mejor opción para abrir el álbum, ya que parece un corte compuesto para demostrar sus habilidades y las virtudes de su sonido, en vez de animar a la gente.
Justo lo que Slave consigue con un sobresaliente bien merecido. Tras la fuerza contenida de Natures Love, esto cae como una lluvia de fuego sobre cualquier que ande cerca. Rápida, con garra y sin duda alguna de lo mejor que podremos encontrar en el álbum. Aquí Dan muestra que también puede meter caña que quiera desgranando unos feroces guturales que acercan al tema a tonalidades más heavies, y hacen de esta una pieza apta para recargar energías o liberarlas en directo. Solo se le podría echar en falta el puesto como primer track del álbum. Settle Down continúa por este camino y es que en cuanto escuchas las primeras notas ya puedes adivinar que lo que se acerca no es pequeño. Un grito desgarrador se encarga de hacer de maestro de ceremonias y darnos la bienvenida mientras nos invita a pasar y disfrutar del espectáculo. En este caso encontramos un buen juego vocal entre los guturales y las voces limpias, situadas en la órbita del Stoner. Los cambios de ritmo marca de la casa también tienen su pequeño protagonismo, aunque no interfieren mucho en la progresión del tema. Una canción que podría hacer feliz a mucha gente, sin duda.
Sin perder un momento caemos en Losing, una composición que reduce un poco el ritmo y comienza de manera más pesada y lenta, en la línea de Natures Love. La batería cuenta con un papel destacado y se compenetra bien con el bajo, dando lugar a una melodía pesada, como un río de metal fundido que se desliza lentamente para cubrirlo todo bajo él. A pesar de ello cuenta con un aroma rockero especialmente notable en el resultón estribillo, aunque puede resultar un poco machacón. Al menos hasta el último tercio de la canción, donde tal vez se aburrieron y decidieron que era necesario darlo todo. Y vaya si lo hacen. Una auténtica sacudida que le da la vuelta al tema y lo convierte en una composición bestial. Bravo.
Por si alguien necesitaba un descanso después de esto, no os preocupéis. Es el momento de sentarse y disfrutar de la preciosa pieza acústica Creating Gods¸ en la que la vibrante voz de Dan nos guía a través de la oscuridad. Bella creación apta para relajarse durante unos minutos.
Obviamente la calma no podía durar para siempre, así que pasamos a Last Words, tema de retorcidas líneas de guitarra y en el que alcanzaremos altas cotas de velocidad. Especialmente logradas se hallan las secciones en las que la voz principal se ve acompaña a coro por Nino y Cris y la convierten en un tema intenso y emocionante. Mastermind comienza allí donde termina Last Words, combinando diferentes ritmos, con pasajes más calmados y otros en los que nadie debería quedarse parado. Pese a tratarse de un buen corte, Mastermind no consigue despuntar, pues queda atrapado entre las composiciones anteriores y se asemeja demasiado a ellas, sin contar con elementos que lo hagan sobresalir.
Bullet to Fire posee un inicio extrañamente tranquilo, como una ráfaga de viento que trae consigo una calma en la que no puedes confiar. La quietud de los instrumentos, acompañada por una voz sosegada, se rompe al minuto para aumentar el ritmo y transfigurarse en un tema animado y que sin llegar a los niveles de intensidad de otras canciones como Slave funciona realmente bien, entrando a la primera y con ganas. Buen trabajo de todos los componentes.
Pocas cosas son infinitas, y desde luego este álbum no lo es. Por ello llegamos a las dos últimas canciones. Anthology comienza fuerte, con todos los miembros del grupo sacando pleno partido a sus instrumentos en una suerte de carrera acelerada que no termina hasta que el final del corte. Destiny’s Call por su parte muestra un inicio algo más contenido, con unos curiosos efectos de guitarra que se ven contestados por pequeños estallidos de energía mientras el tema va creciendo y creciendo. A destacar el papel de Nino en la batería, con un magnífico trabajo que no se detiene en ningún momento. La intensidad que libera se aferra a ti y no te suelta hasta que llegamos al inesperado final… que resulta no serlo, pues aún queda una última sorpresa. Unos segundos de silencio y una última ración de buena música que llevarnos en forma de sección instrumental y que se corona con la voz de Dan en pleno apogeo sonoro. Buscad sinónimos de potencia, cualquiera os vale para describir esto.
Tras las muchas escuchas que le dado a este álbum, puedo decir con seguridad que el esfuerzo invertido por THE BLINDED ha dado sus frutos. Pese a los inconvenientes que pasé para escribir artículo, al final solo queda una idea.
Es un gran disco.
TRACKLIST:
01. Natures Love 05:59
02. Slave 03:28
03. Settle Down 03:16
04. Losing 04:52
05. Creating Gods 02:37
06. Last words 03:55
07. Mastermind 03:09
08. Bullet to fire 04:03
09. Anthology 03:12
10. Destiny´s Call 05:41
THE BLINDED son:
Dan: voces y guitarra
Cris: bajo
Nino: batería





