Crítica
Me permito el capricho, como ya hice con Green Day y su “American Idiot” y anteriormente también con The Offspring y su “Splinter”, de comentar un disco de una banda que no está directamente relacionada con el mundo del metal (aunque a mi modo de ver, en cierto sentido sí lo estén, especialmente The Offspring), porque se trata de grupos que, de una forma u otra, han marcado mis gustos musicales.
Dicho esto, hablar de The Offspring es hablar del grupo más grande e influyente del punk rock norteamericano (y por extensión, mundial), del auténtico skate-punk californiano que han abanderado junto a grupos como Green Day, NOFX o Rancid. Sin embargo, todas estas bandas, debido al contenido de sus letras (mayormente orientadas hacia los problemas sociales adolescentes y juveniles) estaban destinadas a renovarse o morir, porque no es lo mismo cantar sobre estas cuestiones con veinte años que con los cuarenta a las espaldas.
Es por eso que The Offspring se han visto obligados a madurar, tanto en cuanto a letras como musicalmente (una de las principales críticas que siempre se les ha hecho es que sus canciones acaban siendo predecibles y sonando a lo mismo), y fruto de estos casi 25 años de carrera es este nuevo álbum “Rise And Fall, Rage And Grace” (RAFRAG de aquí en adelante), que como ya comentaré después es el álbum más variado de los ocho que han publicado.
Teniendo como puntos álgidos de su carrera los álbumes “Ixnay On The Hombre”, “Smash” y “Americana” (por este orden, personalmente), este RAFRAG se hace extraño, incluso comparado con los menos afortunados discos anteriores (“Conspiracy Of One” y “Splinter”) precisamente por alejarse del skate-punk que los hizo famosos y acercarse mas a las tendencias actuales de Punk-pop (a la inversa que Green Day, que están mas cercanos al Pop-punk), y adentrarse en experimentos excesivamente melódicos para lo que ha sido la banda hasta el momento. Para romper con la dinámica anterior, han contratado los servicios del afamado productor (y amado/odiado en el mundo del metal) Bob Rock (ex Metallica), que les ha sacado un sonido mas limpio y menos punk (y porqué no decirlo, menos agresivo).
Entrando ya en el comentario del álbum, a simple vista encontramos dos mitades más o menos claras, aunque los temas estén un poco salteados. Los cuatro primeros temas son herederos directos de la época dorada de la banda, siendo “Hammerhead” el primer y atípico single, ya que se trata por primera vez en 10 años de un tema directo y potente y no de uno de los temas denominados “broma”, como fueron “Pretty Fly (For A White Guy)” para “Americana”, “Original Prankster” para “Conspiracy Of One” o “Hit That” para “Splinter. En la misma onda punk rock está “Trust In You”, el tema de corte más “heavy” del álbum y que más recuerda a “Ixnay On The Hombre”, junto con el tema nº 3, “You’re Gonna Go Far Kid”, y el algo mas pausado pero interesante “Half-Truism”.
Ese es el núcleo de temas que más gustarán a los viejos fans del grupo californiano, junto a algún otro tema que aparece después como “Stuff Is Messed Up”, de comienzo un tanto atípico pero que en su estribillo cuenta con una de esas explosivas y magnéticas melodías vocales de Dexter Holland, o “Takes Me Nowhere”, que también es un buen tema pero a menor velocidad e intensidad que los anteriores.
A partir de aquí tenemos lo que yo llamo “temas clon de Green Day” (siendo el ejemplo más sangrante el último corte del álbum “Rise And Fall”, que recuerda muchísimo a “American Idiot”), que vendría a ser prácticamente el resto de temas, la segunda mitad del álbum principalmente, y que empaña un poco el resultado final del álbum. Y aunque hasta cierto punto es defendible que evolucionen, experimenten, y no se estanquen, también es de derecho propio de los oyentes y fans que reclamemos que sigan fieles a su estilo y no intenten copiar o emular a otras bandas de éxito de su entorno, y menos aún a Green Day, que aunque es una gran banda, siempre ha estado por debajo de The Offspring. El éxito de “American Idiot” ha abierto los ojos (o cegado, según como se mire) a mas de uno, ha hecho creer que éste era el camino a seguir para todas estas antiguas bandas (caso aparte por ejemplo es Bad Religion, que siguen fieles a sí mismos pagando el precio de seguir en el mismo sitio que estaban hace 15 años), y The Offspring han cometido el error de querer hacer igual (puestos a buscar similitudes, hasta la portada posee una composición cromática idéntica, en rojo, negro y blanco) que sus vecinos. Mal, porque The Offspring tienen personalidad propia, como demuestran en muchos temas de este álbum, para tener que copiar estructuras y estilos de otros.
Dicho esto, los temas que quedan son mayormente baladas o lentos, como “Fix You”, “Kristy, Are You Doing Okay?” o “A Lot Like Me”, que se hacen raros en un disco de esta banda, aún estando acostumbrados a temas pasados como “Spare Me The Details” o “Why Don’t You Get A Job”, siendo tan sólo “A Lot Like Me” el único realmente interesante, resultando el resto insípidos y muy poco originales, cayendo otra vez en los tópicos de siempre.
Para finalizar, comentar un detalle interesante: al margen de que el descenso de popularidad de la banda haya ido a más desde que se rompió la formación clásica, con la marcha del batería Ron Welty y que ha provocado que la banda haya tenido a 2 baterías, Atom Willard y el actual Pete Parada, en cinco años (sin contar a Josh Freese, que grabó “Splinter” y ha grabado este álbum también), el hecho de que la banda ya no encuentre inspiración en las melodías orientales, como en el caso de los hits “Tehran”, “Come Out And Play”, “Me And My Old Lady” o “Pay The Man” debe ser bastante significativo. RAFRAG no es un mal disco, de hecho es bastante mejor que los dos anteriores, pero esa variedad y experimentación citada antes le resta puntos desde el punto de vista de un antiguo fan (desde 1994, cuando como muchos otros caí a los pies de “Self Esteem”) como soy yo, y no puedo exigirle menos a uno de los grupos que ha sido la banda sonora de mi vida durante tantos años.
The Offspring:
Brian “Dexter” Holland – guitarra, voz
Kevin “Noodles” Wasserman – guitarra, coros
Greg “K” Kriesel – bajo, coros
Pete Parada – batería (el álbum fue grabado por Josh Freese)
01. Half-Truism
02. Trust In You
03. You’re Gonna Go Far Kid
04. Hammerhead
05. A Lot Like Me
06. Takes Me Nowhere
07. Kristy, Are You Doing Okay?
08. Nothingtown
09. Stuff Is Messed Up
10. Fix You
11. Let’s Hear It For Rock Bottom
12. Rise And Fall
Puntuación: 7,5
Autor: Luis Bellés





