THE ORDEAL – DESCENT FROM HELL

Crítica

Desde Hannover llegan THE ORDEAL, una banda de Power Metal melódico con ciertos tintes progresivos, que se dieron a conocer en 2004 con su primer disco, titulado “King of pain” (tras cuya publicación telonearon nada menos que a RAGE), y que en 2012 presentaron su segundo álbum, “Descent from hell”.

“Descent from hell” es un disco en el que el grupo deja traslucir una cierta influencia hardrockera que los diferencia de otras bandas del mismo estilo, a la vez que los músicos demuestran la enorme calidad técnica que tienen. A través de las once canciones que componen este plástico, vemos una intención muy clara por servirse de sonidos un tanto ochenteros, que, pese a todo, no suponen que el disco suene viejo, sino más bien todo lo contrario, parece que lo que buscan es actualizar esos sonidos y traerlos al siglo XXI.

Esa intención se ve ya desde el tema que da título al disco, que es también el que lo abre, que es una canción potente y agresiva, pero con una melodía muy atractiva. Es un tema perfecto para atraer nuestra atención y hacer que nos fijemos en lo mucho que el disco nos va a ofrecer. El trabajo de Kai con la guitarra es muy interesante, pero lo que más llama la atención es el fragmento cantado en plan coral, sin instrumentos por debajo, que suena justo antes del solo y que sorprenderá a más de uno. Continuamos con “Black rain”, una canción fácil de escuchar, con cierta influencia de GAMMA RAY, en la que destaca sobre todo el estribillo, muy “coreable” en los conciertos.

La siguiente canción es “Dragon tears”, una balada que tal vez hubiera quedado mejor si no sonara tan pronto. Es un tema muy sencillo, que se interpreta con la voz y la guitarra acústica, y en el que THE ORDEAL nos demuestran que también se manejan bien con los temas lentos. Precisamente su tranquilidad hace que destaque entre todas las demás canciones, precisamente por lo diferente que es a ellas. Su estribillo se quedará en la cabeza a la primera escucha.

“Here comes the flood” es una versión de PETER GABRIEL, y la banda la lleva a su terreno de forma magistral. Es un medio tiempo muy conseguido, en el que Kai vuelve a hacer un gran trabajo con la guitarra, arropado por el ritmo de la batería de Micha. Por su parte, Oliver hace suya la canción y la canta con un gusto excelente.

“Cyber cross” es un tema de arranque macarra, con un ritmo machacón y una guitarra muy reconocible. Sin embargo, el desarrollo de la canción es un tanto decepcionante, y el tema no consigue enganchar. Es una canción que algunos momentos me parece muy personal y en otros simplemente el resultado de unir ideas sin relación aparente entre sí.

La siguiente canción es “Second sun”, el tema más largo del disco, que arranca con la voz y la guitarra acústica, aunque pronto gana en potencia, transformándose en un medio tiempo. Tiene un ritmo pausado, en el que el protagonismo lo comparten la voz y la batería. El estribillo está muy logrado, y le da a este tema un cierto toque épico. El solo de guitarra es, probablemente, el mejor del disco.

“The innocent” es un tema directo que empieza con potencia, y que vuelve a mostrar cierta influencia de GAMMA RAY. Las melodías de la guitarra están muy logradas, y encajan a la perfección en un tema rápido y que funcionará muy bien en los conciertos, sobre todo por su estribillo, muy fácil de recordar.

“Dance with the devil” es otra canción directa, que se desarrolla como si fuera un diálogo entre la voz y los coros, mientras Kai interpreta un riff muy característico. El estribillo es muy fácil de recordar y de cantar. “Dance with the devil” es, así, un tema que llama la atención a pesar de su simpleza.

Un ritmo denso sirve de arranque a “Letter of time”, una canción sorprendente y muy bien construida, en la que se deja espacio a cada músico para expresarse. El sonido de la batería es omnipresente y marca el ritmo de manera magistral. El estribillo presenta unas armonías de la voz muy interesantes.

“Sinner’s addiction” es un tema rápido, en el que los coros resultan sorprendentes. Sin embargo, es un tema que no destaca, porque sus cambios de ritmo, aunque muy llamativos, parece que no encajan del todo. Los coros, muy sencillos, son lo más destacable de la canción.

El disco se cierra con “Hellsgate”, una canción que empieza con mucha suavidad. No obstante, a medida que el tema se desarrolla, también va ganando en intensidad. A partir de los cuatro minutos el ritmo se acelera mucho, aunque luego desarrollan un ritmo diferente, para terminar de una manera súbita que os dejará sorprendidos.

En definitiva, un disco un tanto irregular, aunque agradable de escuchar. THE ORDEAL son grandes músicos y saben hacer buenas canciones, aunque en ocasiones les falta dar el paso que va de tener una buena idea a plasmarla en una buena canción. No es uno de los discos del año, pero seguro que pasareis un buen rato escuchándolo.

THE ORDEAL son:

Oliver Opperman: Voz.
Kai Reuter: Guitarra.
Hannes Vesper: Bajo.
Micha Fromm: Batería.

TRACKLIST:

01- Descent from hell.
02- Black rain.
03- Dragon tears.
04- Here comes the flood (versión de PETER GABRIEL).
05- Cybercross.
06- Second sun.
07- The Innocent.
08- Dance with the devil.
09- Letter of time.
10- Sinner’s addiction.
11- Hellsgate.

Puntuación: 6
Discográfica: Dust on the track
Autor: Pablo Folgueira

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