THE TANGENT – NOT AS GOOD AS THE BOOK

Crítica

“The Music That Died Alone”, “The World That We Drive Through” y “A Place In The Queue” fueron discos increiblemente bien recibidos tanto por la crítica como por los fans. Con afirmaciones como que “A Place In The Queue” fue el mejor disco en treinta años y otras declaraciones similares en varios medios, no cabía esperar nada malo de su nuevo trabajo. De hecho, las expectativas, con toda la razón del mundo, eran grandes.

“Not As Good As The Book” cubre completamente cualquier esperanza que hubiera puesta en el. Es muy posible que The Tangent sean un grupo relativamente poco conocido, pero con Andy Tillison, Jonas Reingold o Theo Travis (entre otros) como miembros del grupo, es obvio que el resultado no puede ser malo.

Desde el comienzo el grupo plantea un estilo propio, bien definido y que aúna un sinfín de influencias diferentes de forma magistral. En este disco nos vamos a encontrar desde el más puro Jazz hasta Pink Floyd, desde King Crimson hasta El Fantasma De La Opera y los musicales de Broadway. Sin dejar pasar a Dream Theater, Nirvana, Scorpions o The Who. La suma es tan grande que solo puede definirse como The Tangent. El nombre del grupo es muy apropiado, ya que “picotean” de todas partes, sin encerrarse en ningún estilo.

Quizás lo más apropiado sea enmarcarles dentro del Rock Progresivo, puesto que es uno de los elementos más predominantes y dado que serán los fans de este estilo los que más disfruten del disco.

“Not As Good As The Book” es un disco conceptual, basado en una mini-novela de Andy Tillison, que a su vez está inspirada en el disco; raro ¿no?. No voy a hacer grandes menciones a la historia porque lo más justo es que la disfrutéis vosotros mismos. En una de las ediciones especiales podréis conseguir junto al disco la citada novela.

Hablando de la música, el disco empieza con “A Crisis In MidLife” Ofreciendo momentos de gran rock progresivo, con toques psicodélicos y algún coqueteo con algo similar al gungre, pero de forma muy ligera y poco importante. Me voy a ahorrar comentar el aspecto compositivo en cada tema, haciendo saber que es simplemente perfecto en todos y cada uno de los temas. La música de The Tangent está llena de pequeños detalles, de energía, de melancolía, de magia.

Cuando en “Lost In London Twenty Five Years Later” escuchamos las flautas y el saxo de Theo Travis y los teclados de Andy Tillison se puede sentir esa atmósfera tan jazz de pequeñas salas y humo de puros. Un excelente trabajo en los arreglos, un maravilloso uso de los cambios de tempo, un gusto impresionante con las texturas. El trabajo a los teclados de Andy Tillison es igual de bueno, o mejor, que su excelente labor a la voz.

“The Ethernet” es el corte más largo de este primer CD del disco y también es un tema más íntimo. Los sintetizadores y la psicodelia tiene un peso importante en el tema, al igual que las guitarras de Jakko M Jakszyk. Diez minutos dan para mucho y cuando terminan pareciendo que solo han pasado tres y encima queremos más, significa que se han aprovechado bien. Sencillamente estupendo.

“Celebrity Purée” es el tema de menos duración de todo el plástico y también uno de los más directos. Aquí esto no equivale a riffs afilados y demás elementos, es una cuestión de “alma”. El que escuche el disco entenderá a lo que me refiero. La melodía es más rápida y la batería de Jaime Salazar proporciona una excelente base rítmica par ala guitarra de Jakko. Se trata de un excelente corte instrumental.

El tema título, “Not As Good As The Book” supone una plataforma de casi nueve minutos para que el grupo presente muchos de los elementos que su música abraza. Aunque es un tema con un predominio del rock progresivo muy marcado, hay espacio para pequeños detalles de jazz e incluso blues, sin olvidar reminiscencias psicodélicas. Jakki Jakszyk esta sencillamente sublime en este tema. De nuevo, un gran acierto por parte del grupo. Como curiosidad, cabe mencionar la parte acústica, con evidente influencia del sur de España y su folklore(aunque sea durante treinta segundos escasos).

“A Sale Of Two Souls” hace gala de un sonido más melancólico y oscuro. Es un tema muy ambiental en el que Andy Tillison cuaja una magnífica interpretación vocal, muy sentida e interpretada y que, junto a los excelentemente bien llevados cambios de tiempo, le da al tema cierto aire propio de los musicales. Un corte de un gusto exquisito en el que, aunque no parezca posible, no faltan ciertas gotas de fuerza.

Para terminar el primero de los dos CD’s que componen este album nos encontramos con “Bat Out Of Basildon”, dónde Theo Travis hace gala de su maestría como saxofonista. Una buena forma de definir este tema sería decir que se trata de una de las mejores comuniones del rock progresivo y el jazz que he escuchado nunca. Sencillamente sublime, no tiene sentido decir nada más, ya que todo lo que podría hacer sería recitar una lista interminable de elogios. Para redondear el tema, unas gotitas de una asequible melodía en el estribillo.

Al sublime trabajo de Andy Tillison, Jakko Jakszyk y Theo Travis hay que añadirle una solidísima y muy inspirada base rítmica cortesía de Jonas Reingold y Jaime Salazar, con la ayuda de Guy Manning en los instrumentos acústicos.

El segundo CD de este trabajo es bastante peculiar; se compone de dos temas de más de veinte minutos cada uno.

El primero de ellos se presenta bajo el título “Four Egos One War”. En este tema recorremos todas las influencias de The Tangent, todos los sonidos que han formado un estilo tan personal y único. The Flower Kings, Danzig, Pink Floyd, King Crimson, todos se dan cita en un tema excelentemente estructurado, con una composición asombrosa y un efecto melódico increíble. Es esa clase de tema que consigue sonar clásico y extremadamente moderno al mismo tiempo. Un enorme acierto por parte del grupo. Un tema absolutamente imprescindible para los amantes del rock progresivo.

El segundo viene con el nombre de “The Full Gamut”, un tema más personal y en el que The Tangent plasman, junto a su arrolladora clase rockera, sus influencias más jazzys, esas influencias de la música clásica y los musicales y, en general, ese toque alejado del rock que les da una personalidad tan propia. Hay partes de este tema en las que es imposible no pensar en “The Phantom Of The Opera” mientras que otras recuerdan a Meat Loaf y similares. Compositivamente es, para mi gusto, uno de los temas más completos y mejor trabajados del disco. En el aspecto interpretativo toda la formación se muestra en un estado de forma increíble, cuajando una actuación sobresaliente.

En momentos como este me siento un poco inútil, ya que me faltan palabras para expresar el dinamismo, la fuerza, la clase y la inteligencia de la que este disco hace gala. Sencillamente es una obra maestra, “a masterpiece” que diríamos en inglés. Debo mencionar que, no obstante, se trata de un disco que no está al alcance de todos, precisa de muchas escuchas para disfrutarlo plenamente, aunque los más afines al rock y metal progresivo disfrutaran desde la primera hasta la última. Sobra decir lo mucho que lo recomiendo. Como dirían nuestros amigos yankis, es un “must have”.

Puntuación: 10

Autor: David Rodrigo (Coon)

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