Crítica
El fantástico vocalista de Riot V, Todd Michael Hall, se alía con el rudo guitarrista y líder de Metal Church, Kurdt Vanderhoof, para dar forma a un álbum netamente de hard rock clásico pero moderno con algún que otro tinte de AOR, con el que homenajea a sus héroes de rock de los 70-80: Rush, Styx, REO Speedwagon, Boston….
Tras sus “Elements” y “Letters from India”, producidos de forma personal e independiente, Todd nos ofrece este “Sonic Healing”, el cual hace referencia a la sanación o cura sonora que todos necesitamos para superar esta puta pandemia y no quedarnos colgaos del todo ya. El disco salió a la venta el pasado 7 de Mayo, vía Rat Pack Records en formatos CD, vinilo, cassette y diversas plataformas digitales con 10 temas más 2 bonus tracks con una duración en torno a los 50 minutos de música.
Se abre la lata con el primer clip adelantado el mes pasado “Overdrive”, un rock de carretera directo y vacilón, de esos para poner el Pontiac a todo trapo y echar kilómetros: riff acelerado que engancha a la primera del gran Kurdt Vanderhoof, de puro hard de los 80 (en la onda NWOBHM de Thin Lizzy, Judas Priest, Helix o Riot), una línea coral impecable de Hall, destacando los tonos elevados, muy similar a Tommy Shaw (Styx) o a Geddy Lee (Rush), una base rítmica ajustada como una máquina de relojería, gran puente que despega hacia un imponente estribillo y un magnífico, variado e intenso solo de guitarra.
Le sigue, con un gran groove y al tran tran, el segundo single “Let Loose The Night Tonight”, gran canción blues-rock de ritmo sureño, pomposidad Boston y vibraciones muy Riot de la época de los primeros vocalistas Guy Esperanza y Rhett Forrester. El solo es cortito pero rockero a más no poder a cargo de la Gibson de Kurdt y bueno, otro corte muy entretenido y macarra.
Bajando un poco el pistón, seguimos con el medio tiempo de “All On the Line”, más en la onda Rush, Foreigner o incluso Scorpions (The Zoo), un tema pausado y positivo con otro gran solo y notables arreglos a las seis cuerdas y cuyo adictivo coro, de seguro, te animará a mover la cabeza y alzar el puño al ritmo de su ritmo contagioso.

A renglón seguido el limpio arpegio matizado de Kurdt y el canturreo de la voz top melódica de Todd nos abre la emocionante “Running After You”, una power-ballad evocadora de los finales de los 80, dedicada a su hermano Jon David, bajista de Harlet (fallecido hace justo un año por problemas de hígado, RIP) y que avanza abriéndose paso como un soleado rock, muy en la línea de Rush con tintes de AOR.
Vuelta a terrenos más fangosos y duros con “Love Rain Down”, con la psicodelia, armónicos y otros detalles que me recuerdan mazo al rock añejo, con arrogancia blues y elementos progresivos propios de Led Zeppelin, por ejemplo, así como el uso de dichos efectos guitarra, los silencios y la gran variedad de registros líricos del front-man.
El traqueteo del bajo alienta otro arpegio siniestro (marca de la casa Metal Church) para arrancar el title-track de la obra, “Sonic Healing”, de poderosa y pesada base rítmica, gran rango coral de Hall y otro solo de la bestia Vanderhoof muy efectivo y de enorme de calidad.
Llegamos al ecuador del disco con otro tranquilo guiño a Metal Church (Badlands) en “Like No Other”, que endurece su marcha a ambientes más estridentes y roqueros (Rush, Styx o Boston), con grandes agudos del vocalista de Michigan, fenomenales giros de métrica e intensidad a raudales en unos solos que se me antojan muy jevis.
De vuelta a terrenos setenteros con “Somebody’s Fool”, otra composición roquera fuerte y profunda, con varios efectos de guitarra y estribillo mega-adherente.
Encaramos ya el final de la obra con el hard rock lento y añejo de “To the Bone”, de riff pesado, solo blues y melódico.
Cierra la edición estándar, con descaro y frescura, con el clásico rock and roll yankee y alegre de “Long Lost Rock & Rollers”, con brillantes guitarras dobladas (Thin Lizzy), contundente base rítmica al galope, un estribillo muy coreable y otro fin, y ya van tres, en fade-out.
Como bonus tenemos la marchosa y potente “The Other Side”, también en honor su malogrado hermano, que lo inició en este mundo del rock y el heavy metal, con buenos giros musicales, más licks a lo Thin Lizzy y para rematar la obra, “Not With a Sword”, en una clara línea setentera, de rock duro de cadencia lenta, con gran estrofa declarativa, tal vez predecible y enormes ganchos a las seis cuerdas de Vanderhoof.
En definitiva, “Sonic Healing” es un enorme trabajo que te pone de muy buen humor. Gran homenaje a sus héroes de juventud, todas sus influencias, la misma música con la que crecimos y que no venía de Internet: el hard-rock radio de los 70-80.
Gran álbum debut en solitario del de Michigan, con una gran experiencia, de puro heavy metalero y hard-rocker añejo y genuino: muy ameno y entretenido, repleto de riffs sólidos, canciones reflexivas, coros triunfales y unos solos de guitarra brillantes, en fin, la fuerza que uno esperaría de estos dos músicos de primer nivel.
El álbum tiene una mezcla instrumental final equilibrada y perfecta, ya que ha sido grabada y producida por el mismo Kurdt Vanderhoof, que también hizo labores compositivas y las voces las grabó el propio Todd Michael Hall en su estudio casero.
El diseño de la cubierta y resto de artwork lo desarrolló Jean Michel http://dsnsart.com/ (Metal Church, Lynch Mob, Bob Marley) y de la sección fotográfica se encargó Doug Julian.
Músicos participantes en la grabación:
Todd Michael Hall: voces
Kurdt Vanderhoof: guitarras y resto de instrumentos
Listado de Canciones:
1. Overdrive
2. Let Loose Tonight
3. All On The Line
4. Running After You
5. Love Rain Down
6. Sonic Healing
7. Like No Other
8. Somebody’s Fool
9. To The Bone
10. Long Lost Rock & Rollers
11. 11 – The Other Side (Bonus Track)
12. Not with a Sword (Bonus Track)
Sello: Rat Pak Records
Puntuación: 9 /10
Autor: Paco Rodríguez Belmonte





