WE ALL FALL – A TUNNEL TO THE MIND

Crítica

Los arancetanos (de Aranjuez, para los menos duchos en gentilicios) WE ALL FALL acaban de desmarcarse con un segundo trabajo autoeditado (sucesor de su primera maqueta de 4 temas titulada como la propia banda) que nos llega bajo el título de “A tunnel to the mind”.

Una de las principales señas de identidad de este quinteto madrileño es su extrañeza y forma poco habitual de componer, así como de plasmar sus ideas en unos temas que pueden llegar a ser tan originales como confusos y complicados de atrapar en una primera escucha. Cuando lo hacemos comprendemos rápidamente el porqué del título elegido para este trabajo que han tenido el gusto de presentarnos con un trabajado libreto, de inquietantes e incluso opresivas y desafiantes ilustraciones junto a un tormentoso desarrollo lírico que se hace más y más envolvente con cada quiebro vocal de su cantante Víctor Prieto. Este pasa rápidamente desde las voces más ácidas y abrasivas a otras más limpias y melódicas, siempre todas ellas con un punto reflexivo y oscuro que nos lleva irremediablemente a ser espectadores de una atmósfera realmente tortuosa, aplicada este en el mejor de los sentidos con respecto a la factura compositiva del plástico.

En el aspecto estilístico WE ALL FALL continúan la línea marcada tanto por el título de su disco como por las letras del mismo… Oscuridad, opresión y estructuras de corte laberíntico, con muchos recovecos por recorrer, todos ellos de forma contundente y lineal, sin grandes complejidades en lo que a estructuras básicas de riffs y bases rítmicas se refiere, pero con altas dosis de cambios, de vueltas de tuerca y combinación de tonos y enfoques que a primera vista podrían ser hasta irreconciliables o difíciles de casar. Es por ello que en “A Tunnel To The Mind”, nos encontramos pasajes que nos llevan desde el thrash más agresivo al death metal pasando, por supuesto, por secciones muy doom, retoques de batería del black metal (muy someramente) o atmósferas que nos pueden llegar a recordar a la exquisita visión de los norteamericanos Tool.

Así es como nos entra el poderoso “Mars in My Entrails”, dejándonos claro que la cosa no va a ser fácil de digerir, que vamos a tener que darle varias vueltas a cada tema para, primero acostumbrarnos a una producción siempre bastante mejorable, sobre todo en lo que al empaque de la batería se refiere, y segundo, para aprender a jugar al reto mental que nos proponen los arancetanos durante los 7 temas que conforman su nuevo disco. Comienzo muy agresivo y machacón para un corte que pronto muestra todas sus cartas, cambiando hacia pasajes más alternativos y atmosféricos, donde la voz gutural es relevada constantemente por el registro limpio de Víctor.

El resto del álbum son más ejemplos, unos mejores que otros, de lo ya comentado. Así “First Wound” es un tema completo pero algo irregular, que se mueve entre el inicio melódico y el final agresivo con un gran trabajo a las guitarras de Félix e Iván, muy marcados sin duda por unas influencias que se mueven entre Pantera, Slayer y los iniciales Metallica. Mientras, su sucesora “30 Silver Coins” nos lleva de la mano de un inicio muy tranquilo, muy Tool de nuevo e incluso algo predecible y monótono al principio, para muy poco después sorprendernos con un tema de una estructura compleja pero muy definida e interesante, que incluye ciertos elementos del progresivo y un buen solo de guitarra final.

Se trata este último de un tema que está muy a la par, en lo que a interesante de su estructura se refiere, con el quinto corte del disco, el titulado “Living for Lilith”, del que cabe sin duda destacar su mayor tendencia hacia el thrash más abrasivo así como la letra que lo da sentido. Un tema sobre la autodestrucción personal en total consonancia con la decadente sección instrumental y la voz limpia poblada de efectos de eco.

En cambio, más simples a nuestros oídos entran cosas como “Executioner”, un tema muy thrash y agresivo, tanto a la voz como a la machacante batería o “Steppin on Fog”, la cual me ha dejado con el sabor de ser el corte más flojo e irregular de todo el álbum, muy quebradizo y desestructurado en lo que a la interpretación vocal se refiere, si bien deja algunos destellos de luz en las melodías de guitarra.

Para acabar “A Tunnel To The Mind” nos deja a solas con nuestra mente, viajando por un hipnótico pasaje instrumental realmente conseguido, trabajado y conjuntado entre los 4 instrumentos (sobre todo a nivel de percusión).

“A Tunnel To The Mind” es sin duda una apuesta arriesgada, un disco que nos presenta a una original banda que anda estrujándose los sesos para ofrecernos un sello original y que nos haga pensar mientras nos desfogamos con un poco de rabia controlada. A nivel compositivo se muestran inquietos aunque aún con ciertos altos y bajos y cosas por madurar (véase muchos enfoques líricos o vocales), así como muy lejos de haber conseguido una producción que les haga justicia. WE ALL FALL están, sin duda, en el camino correcto para ser considerados en el futuro una apuesta más que interesante.

TRACKLIST:

01 – Mars In My Entrails
02 – First Wound
03 – Thirty Silver Coins
04 – Executioner
05 – Living For Lilith
06 – Stepping On Fog
07 – A Tunnel To The Mind

WE ALL FALL son:

Victor Prieto – Voz
Félix Rincón – Guitarra
Ivan Checa – Guitarra
Natxo Esperón – Bajo
Rodrigo de Lucas – Batería

Puntuación: 6,5

Autor: Daniel Velasco

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