Entrevista a Daniel Molina (productor): “Ha sido muy reconfortante llegar a rearmar esta historia”

Daniel Molina es el productor del documental “¿Quién cojones son Buenas Noches Rose?”, un film que desvela cómo surgió la banda BUENAS NOCHES ROSE. También deja constancia de su explosivo directo, a través de un numerosísimo material de archivo y del entusiasmo de unos chavales que se adentraban en la edad adulta mientras daban sus primeros pasos en el siempre difícil mundo de la industria discográfica. Joss Metalcry habla en profundidad sobre ello en la entrevista que puedes leer a continuación.
BUENAS NOCHES ROSE fue un grupo con una carrera muy efímera y, aunque tuvieron tres álbumes, la palma de oro se lo llevaba el primero de ellos. ¿Qué crees que lo hizo ser tan especial?
La verdad es que aquí hay bastante controversia. El primer disco, «Buenas Noches Rose», es el más completo, aunque cada uno de sus álbumes tiene su rollo. El primero debería ponerse en el coche muy alto y que se escuche bien. El matiz que puede hacerlo especial es que se grabó en directo, tocando todos a la vez. El segundo, «La Danza de Araña», debería escucharse tranquilamente, con unos auriculares, ya que tiene una calidad impresionante. Conozco a mucha gente que le encanta este disco, en cambio a otros no le acaba de llegar.
Ambos discos, recogen la esencia tan brutal que tenía la banda en directo, y es ahí donde podríamos definir la puesta en escena que tenían. Esto le ocurre a muchas bandas, que al verlas en directo te gustan, pero luego en disco no acaban de funcionar. El tercero, «La Estación Seca», es totalmente diferente, aparte de que la voz no es la de Jordi «Skywalker» Piñol, ya que cambiaron de vocalista por los guitarristas Alfredo García «Alfa» y Rubén Pozo. Lo grabaron como pudieron, con otro tipo de producción, y no tantos medios, aunque hay muy buenas canciones.
Siempre se ha dicho que estaría bien escucharlo con la voz que tiene actualmente Alfredo o con la voz de Jordi. Pero bueno, todo esto son conjeturas que no vienen a cuento, ya que han pasado más de veinte años. Por contar alguna anécdota, tenemos un CD de «Rarezas», donde se puede comparar una canción cantada por Jordi y la misma canción cantada por Alfredo. Si no recuerdo mal, es la canción «M» de ”La Estación Seca”.

BUENAS NOCHES ROSE no encajaban en las radios comerciales, ni con el rock masivo de los 90. ¿Eran unos adelantados a su tiempo en España?
Si no recuerdo mal, llegaron a sonar en “Los 40 Principales”. Tenemos algún recorte de prensa de los listados que sacaban «Del 40 al 1» y hay alguno que sale Buenas Noches Rose. Recuerdo que tocaron en los conciertos que hacían «Los 40”. ¿Si eran o no eran unos adelantados a su tiempo?, pues posiblemente. Se habla que su segundo disco está muy evolucionado con respecto al primero y ahí dan un salto muy grande. Más que adelantados, se podría decir que hacían lo que les gustaba y lo que sentían en cada momento. El primer disco era rock directo, el segundo tenía canciones más largas y letras más densas, con lo cual puede ser que esté fuera de sitio para los años 90. Quién sabe, a lo mejor ese disco lo pones ahora y encaja más.
¿Por qué deberían ver el documental, incluso los que no sean seguidores de la banda?
Me alegra mucho que me hagas esta pregunta. Te pondré como ejemplo lo que me pasó con mi amigo Sergio, de Cádiz, que, siendo sinceros, de rock no entiende mucho. Le dije: “Vente a casa que te voy a poner el documental que estoy haciendo y a ver qué pasa”. Al acabar de verlo, no paraba de preguntarme sobre el grupo. Pensé qué fue lo que le generó ese interés. Creo que es una historia en la cual muchas bandas se pueden ver reflejadas, así que no es un film al uso de cualquier banda de rock, contamos algo que le puede pasar a muchas personas dentro de la música, con amigos, con anécdotas… Eso puede hacerlo llegar a otro público que incluso no le guste este estilo musical, no solamente que no le guste Buenas Noches Rose, sino que no le guste el rock.
Habéis tenido que hacer de psicólogos y lograr sacar las cosas del pasado. ¿Cómo habéis ido recabando información?
Hemos logrado ensamblar una historia en la que ni ellos mismos se acordaban de muchas cosas. Hemos tirado de recuerdos, anécdotas que nos han contado amigos, que hemos tenido que preguntarles: “¿Tú te acuerdas?, ¿Esto es verdad?, ¿Eso fue así?” y poco a poco hemos ido armando las piezas de un puzle que estaba deslavazado. La historia estaba tan olvidada por los miembros de la banda y por mucha gente. La verdad es que ha sido muy reconfortante llegar a rearmar está historia y montarla en el documental.

¿Es necesario hacer este tipo de documentales reivindicando a bandas desaparecidas?
Ahora mismo se consume tanto contenido audiovisual que prácticamente lo exige. Están haciendo tantos documentales de cualquier otra cosa, por el alto consumo de contenido que se tiene ahora mismo. El documental fue surgiendo poco a poco, hubo capacidad de hacerlo, con mucho trabajo e ilusión. Más que una necesidad, fue una reivindicación de hacerlo nosotros mismos. Es cierto que estaría guay que las bandas pudieran contar su experiencia dentro de la música, puesto que muchas otras podrían aprender qué deben o qué no deben hacer o qué camino tomar, como ocurre en el resto de otro tipo de cosas.
¿Están todos los que son o están todos los que están?
La verdad es que la única espina que tenemos es la de Rosendo Mercado. Teníamos la entrevista concedida, pero quizás, por culpa mía de frenarla y hacer otras entrevistas programadas primero en ese momento, se fue alargando hasta que anunció su retirada definitiva y ya nos resultó imposible hacerla. Aunque tenemos a Rafa J. Vegas, que fue su bajista durante muchísimos años. Se lo propusimos una tarde y nos atendió encantado de la vida. Nos contó qué le pareció la versión que hicieron Buenas Noches Rose de la canción «Del pulmón», que apareció en el disco «Agradecidos… Rosendo», un homenaje al genio de Carabanchel.
¿Ha sido difícil recopilar videos de aquellos años?
Aquí tenemos otra anécdota y una frase que se ha repetido durante todos estos años. Cuando la gente nos decía que tenía algún tipo de material fotográfico, en vídeo o de audio, siempre les decíamos: “Pues venga, déjanoslo” y la respuesta era: “Ostras lo tengo en el trastero o en casa de mis padres”. Todo ese material que de joven te dejas en casa de tus padres o en el trastero (risas). De hecho, una de las veces con Rober Aracil (batería de Buenas Noches Rose), tuvimos que ir a vaciar un trastero porque un fan nos dijo que tenía una cinta de vídeo VHS, pero que estaba al final del todo, junto a la pared. Cuando llegamos, alucinamos, porque estaba lleno de cosas hasta el techo, ¡¡hubo que reptar por encima de los muebles, a medio metro del techo, hasta encontrar la cinta…
La verdad es que ha sido gracioso y complicado. En mi caso, he hecho una labor arqueológica buscando material en la Biblioteca Nacional, en la biblioteca de la Comunidad de Madrid… por diferentes medios, pidiendo a fans que nos han mandado cosas por correo electrónico, pero bueno, ha estado guay y ha sido muy sorprendente que, de una banda que no tuvo una gran repercusión, la gente haya guardado tanto material. A lo mejor guardas un póster de Guns And Roses, pero guardarte un póster de Buenas Noches Rose dice mucho de la huella que dejó en mucha gente que tiene guardado todavía material: una entrada, un recorte de prensa… Hace bien poquito, en el Facebook de los Rose, nos mandaron varios recortes de prensa que no conocíamos.
¿Habéis descubierto algo que no sabíais?
Muchas cosas que quedan para nosotros, algunas de las que ni siquiera se pueden decir (risas).

El documental está acabado por completo, pero aún queda el proceso de gestión de derechos de canciones. ¿Se tiene una previsión de cuándo se estrenará a nivel masivo?
Esta es la pregunta del millón. Ya pasamos la primera fase de un estreno privado. Ahora, la idea es poder presentarlo en alguna plataforma digital y es lo que nos tiene un poco paralizados, también porque esto lo hacemos de manera underground. ¿Previsión? No lo sé, basta que te diga un mes, para que luego sea un año, luego para que te diga un año y en tres meses esté para verlo. A día de hoy, en estos precisos momentos, estamos cruzando mails y negociando cual es la mejor opción para liquidar los derechos con su discográfica y poder ponerlo en una plataforma. Cada día estoy contestando a fans de la banda que desean verlo y creo que merece la pena que lo vean tanto los fans como el público en general.
Lo poco que he visto del documental, en los teasers, es que no se le puede poner ni una pega al film por lo bien realizado que está, con mimo y cariño hacia la banda, dirigido especialmente a todos sus seguidores antiguos y los nuevos que van a ir surgiendo. ¿Cómo se consigue esto?
Lo de mimo y cariño al documental es normal cuando se le tiene tal devoción por los Rose. A lo mejor es una palabra exagerada, pero, por lo menos en mi caso, me llegó muchísimo en la época de mi vida en la que me pilló: la edad que tenía, el momento, con quién lo viví, les vi un montón de veces, pude conocerlos en persona… Todo esto te hace hacerlo con cariño, ilusión, dedicación, constancia, pico y pala, y luego la suerte de tener un gran equipo de trabajo durante todo este tiempo.
Se podrían mencionar muchos nombres que se han prestado y han tenido un muy buen rollo a la hora de responder las entrevistas. Hubo mucho feeling entre todos, aunque hemos tenido nuestros más y nuestros menos durante todos estos años, pero creo que la amabilidad y las ganas de querer contar una historia sin malmeter, simplemente contar cómo surgió, hace que haya quedado un muy buen trabajo.

También he leído por algún lado que hubo un pre estreno en cine y fueron unos pocos los elegidos que pudieron disfrutar del visionado en la gran pantalla. ¿Qué me cuentas de esto?
La presentación del documental fue el 7 de mayo del 2022. En la sesión de las 16:00 h tuvo lugar la proyección, cogimos dos salas en el Cine Paz de Madrid y se llenó todo llegando a colgar el cartel de out sold.
¿Sabéis si se pondrán a la venta sus álbumes descatalogados de nuevo?
Se reeditaron sus álbumes hace unos cuantos años. El primero, «Buenas Noches Rose», lo sacó Sony (en su día lo editó Discos Madison) para el Record Store Day del año 2019. Es un trabajo que le pertenece a la compañía discográfica y sacaron a la venta mil copias que creo que están prácticamente agotadas. Al cabo de un par de años sacaron «La Danza de Araña», y cuando lo vi que lo volvió a sacar Sony (en su día lo editó BMG Ariola Records), hablé con los chicos de la banda y les dije que había que sacar «La Estación Seca», que en su día había sido autoproducido por ellos mismos y que no podía quedarse como el disco olvidado sin sacar y juntamos las piezas.
De este último trabajo se han vendido prácticamente todas las unidades, en la página web www.buenasnochesrose.com. Todavía queda algún vinilo y camisetas. De lo que más orgulloso estoy es de ese disco de «Rarezas», que lo regalamos con la compra de «La Estación Seca». No se vende de manera individual y creo que quedan veinte o treinta unidades. No quedan muchas más, se vendió prácticamente todo.

En plena pandemia surgió la posibilidad de ofrecer un concierto en el Wizink Center madrileño y la intención era juntar a los cinco miembros originales, pero no hubo suerte y se tuvo que hacer de una forma más modesta en la sala Galileo Galilei, con tres de ellos. ¿Se gestiona esto a la par?
Con respecto a lo de Wizink Center y Galileo Galilei, eran dos cosas organizadas por personas distintas. Éramos conscientes que se quería plantear lo del Wizink Center hace muchos años, cuando empezamos con todo este proyecto, aunque eso no surgió al final. Como contó el 16 de octubre del 2022 Rubén Pozo en El País, no le venía bien en ese momento y no quiso abrir esa lata, la de tocar de nuevo con Buenas Noches Rose.
Nosotros, una vez que terminamos el documental, decidimos hacer una fiesta privada en la sala Galileo Galilei de Madrid. Le dijimos a los miembros de Buenas Noches Rose que vinieran y los que se quisieran sumar a tocar que tocasen. Y, bueno, Roberto Aracil y Alfredo «Alfa» Fernández tocaron unos cuantos temas con casi treinta amigos y músicos que se subieron al escenario. Hay fotos en la página web, como recuerdo del fiestón que nos pegamos. Pero ya te digo, son dos gestiones distintas, era otra persona la que reservó el Wizink y se iba a encargar de ese proyecto y digamos que este último concierto homenaje en la sala Galileo Galilei que se hizo a ellos, éramos el equipo del documental.
¿Cómo surgió aquel concierto?
Pues nada, empecemos a mover lo de la página web, las redes sociales… Yo me junté con el director, Paco Gené, para hacer el documental y, habiendo revuelo de nuevo de Buenas Noches Rose en internet, se decidió que sería una buena idea el hacer un concierto en el Wizink, y así fue un poco como surgió, intentando resumirlo todo. No quiero decir nombres de quién fue el manager, que no es que haya ningún problema con él, pero esa historia creo que la deberían contar los miembros de la banda en algún momento dado, pues hablar más de la cuenta puedes cargarte la posibilidad remota que quede todavía de que haya un concierto de Buenas Noches Rose en el futuro.
¿Cómo se financió?
Ha sido gracias a la venta de merchandising que hemos podido hacer en la sección de tienda de la web de la banda https://buenasnochesrose.com/tienda/. A base de vender vinilos, al principio yo compré discos de segunda mano y los revendía. Material que me cedió Txisko, que era el técnico de sonido y que acabó siendo mánager de la banda cuando les dejó su primer representante después del segundo disco. Podríamos decir que era «padre» de ellos porque se encargaba de todo. Siempre se ha dicho que es el sexto Rose. También él me dio material que les sobró de «La Estación Seca», alguna cinta de casete que me dejó Perkins, que es un amigo de la banda del instituto.
En fin, material que fui recopilando y revendiendo. Luego hicimos camisetas, básicamente con el merchand que hemos ido comprando, generando y haciendo. Buscándonos la vida, underground total. No ha habido ningún tipo de ayuda, nada más que la de los fans que han apoyado el proyecto, colaborando, comprando cosas…
¿Os dio ganas de tirar la toalla o era más vuestro afán por hacer justicia a BUENAS NOCHES ROSE?
Muchas, muchas, muchas veces hemos estado a punto de dejarlo, pero bueno, cuando uno decaía el otro tiraba de este y así mutuamente. En esas ocasiones, como han pasado muchos años, se nos hizo largo. Lo que sí nos minó bastante, tanto a Paco Gené como a mí, fue la pandemia. Estar ahí, a las puertas del estreno, que llegará la mierda del bicho este y nos impidiera poder estrenarlo y pasar casi dos años, la verdad es que nos fastidió bastante, pero bueno, hay que tener una lectura positiva. Si no hubiera venido esta época negra no hubiéramos encontrado ciertas imágenes que salen en el documental, que aparecieron a posteriori, como las de la mini gira que hicieron por Argentina. Eso hay que agradecérselo a la crisis sanitaria (risas).

Se puede estar más de acuerdo o menos de acuerdo, pero muchas bandas se han reunido con el tiempo para hacer una gira reviviendo los tiempos de juventud y por la nostalgia que eso supone para ellos. ¿Ves posible una «reunión» de los BUENAS NOCHES ROSE?
A mí me encantaría, como a muchísima gente, una reunión de la banda, y me encantaría que fuese con todos, es decir, con los cinco miembros, sino tampoco tendría mucho sentido. Yo al principio decía, pues da igual que no esté uno tal y lo normal es que estén todos, pero logísticamente hay que pensar que Jordi vive fuera de España y ahí tenemos un hándicap que solucionar. Luego sucede que son cinco cabezas, cada uno a su rollo: tres están en el mundo de la música, que es el caso de Rober, Alfredo y Rubén, viviendo de la música para ganar dinero.
¿Que sí es posible? Nadie diría hace muchos años que podría ser posible el regreso de Guns and Roses, The Black Crowes o de Héroes del Silencio y lo ha habido. ¿Por qué? Porque le pondrían un talón con muchos ceros y todos tirarían para adelante, ¿no? Si dicen que son músicos y es su trabajo, si está bien pagado, nada que objetar. Cuantos camerinos ahí de muchas bandas que están funcionando a día de hoy y se llevan a matar. Pero no es el planteamiento que ellos quieren. A mí me gustaría un regreso si hay un buen ambiente y un buen rollo, si surge de manera espontánea por qué les apetezca. Si les ponen un talón en la mesa con mucha pasta, creo que perdería mucha esencia. Al fin y al cabo, era un grupo de colegas y lo que queremos ver encima de las tablas son unos amigos que les ha gustado volver a juntarse después de veinticinco años sin tocar unas canciones y chimpún.
Creo que molaría un montón y es totalmente combinable con sus trayectorias a día de hoy. Cada uno podría seguir con su gira en solitario o sus proyectos con otras bandas y cada dos o tres años te juntas con tus amigos y te haces un par de conciertos recordando aquellos tiempos. No sé, alegrarías a mucha gente y tendrías un buen reencuentro. De hecho, esa era un poco la idea de nuestra fiesta de la sala Galileo Galilei, pero cada uno es libre de hacer lo que le dé la gana y opinar y pensar que es lo mejor para sí mismo. Ante eso no hay nada que hacer y esa es mi opinión al respecto
¿Estáis consiguiendo todas las expectativas marcadas?
Tampoco es que la tuviéramos. Se ha ido trabajando, se ha ido creando, evolucionando, y muy contento de haber llegado hasta donde hemos llegado y esperemos que podamos culminarlo con un estreno en streaming en alguna plataforma, por el bien y la facilidad de distribuirlo para todos los fans. Yo siempre digo que ya me encargaré de que lo vea todo el mundo, de una manera u otra lo verán. ¡Y lo veréis!

¿Sabes que están haciendo actualmente los miembros de la formación?
Jordi “Skywalker” vive fuera de España. Es abuelo. Le he visto muy feliz y tranquilo. Está totalmente desconectado del mundo de la música. Todos sabéis que hizo un disco en solitario hace unos años, llamado «Corazón de Padre Atómico», que es en acústico. Ahora tiene un estudio de tatuajes. Está trabajando con sus hijos y su mujer. Creo que le va estupendamente y me alegro un montón por él.
Alfredo García «Alfa», acaba de sacar su tercer libro, del cual ha vendido toda la primera edición y está sacando ahora la segunda edición al mercado. Es un pedazo de libro este último, que se llama «Una máquina del tiempo, unas botas de piel de serpiente y una Gibson Les Paul». Está preparando un nuevo disco en solitario, muy rockero, que tengo muchísimas ganas de escuchar.
Rubén Pozo sigue con su carrera en solitario, con su sexto disco “Vampiro”, que lo presenta en Madrid a finales de noviembre en la sala Cool. Juan Pablo “Juampa” Otero, hace bien poquito estuve con él en su casa y en el concierto de The Black Crowes en Madrid. Está fuera de la música, pero le encanta. Va a ver a los amigos a sus conciertos. Estuvo conmigo viendo el último de Alfredo. De hecho, hablemos de ir al de Rubén Pozo el día 24 de noviembre, que hace la presentación de su nuevo disco «Vampiro» en la sala Cool de Madrid.
Rober Aracil está con muchísimas cosas a la vez. Con sus grabaciones de baterías con bandas, producciones musicales, etc. Su pasión es la música y tocar la batería, siempre está ahí con diferentes proyectos.

¿Qué herencia dejó la banda para futuras generaciones?
Pues tres pedazos de discos fantásticos. Quizás fueran pocos. A mí me hubiera gustado que hubiesen dejado más, pero bueno, tenemos ahí esas canciones, sus colaboraciones, videos… Mucha historia.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y gracias por tu tiempo en contestarme.
¿Algo más que añadir?
Agradecer a todo el equipo, Paco Gene, Jorge Berzosa, Diego Gila, y muchos más, a los miembros de la banda, entrevistados y todos los fans que han colaborado de alguna manera u otra.


























Me muero de ganas de verlo!!