Walter Giardino se sincera sobre el éxito de Magos, Espadas y Rosas: “Luché toda mi vida por esto”
Hablar de Rata Blanca es hablar de una institución dentro del rock en español. Desde su fundación en 1987, la banda liderada por Walter Giardino ha construido un legado que trasciende generaciones, estilos y fronteras, combinando el filo del hard rock con una sensibilidad melódica heredera de la música clásica.
En 2026, el grupo regresa a los escenarios europeos con una gira muy especial: la celebración del 35º aniversario de Magos, Espadas y Rosas, un disco fundamental que no solo marcó un antes y un después en su carrera, sino que redefinió el alcance del rock iberoamericano a nivel global. Himnos como “La leyenda del Hada y el Mago” o “Mujer Amante” siguen siendo, décadas después, piezas esenciales del imaginario colectivo del género.
Con una trayectoria consolidada, una formación sólida y una conexión intacta con su público, Rata Blanca encara esta nueva gira con la ambición de quien aún tiene mucho que decir. Conversamos con Walter Giardino sobre el presente de la banda, el peso de su legado y lo que podemos esperar de su inminente paso por España.

1. Han pasado más de tres décadas desde la publicación de Magos, Espadas y Rosas. ¿Qué significa hoy este álbum para ti a nivel personal y artístico?
Es una de esas cosas por las que luchaste y trabajaste durante toda tu vida y que, de repente, ves materializarse delante de tus ojos. Fue un momento muy importante para nosotros, sin ninguna duda, y todo se hizo con una intensidad y una ilusión enormes. Cuando miro atrás, siento que ese disco representó mucho más que una colección de canciones: fue la confirmación de que los sueños, cuando se sostienen con esfuerzo y convicción, pueden hacerse realidad.
2. Este disco marcó un antes y un después en el rock en español. ¿Erais conscientes en aquel momento de que estabais creando algo tan trascendental?
Veníamos de un primer disco muy exitoso y, en ese momento, nos habíamos quedado sin cantante. Yo ya tenía compuestas muchas de las canciones para Magos, Espadas y Rosas, pero todavía no teníamos la voz adecuada para esa nueva etapa.
Un guitarrista amigo me habló de alguien que podía encajar perfectamente y me comentó lo de Adrián. Nos reunimos y organizamos una audición. Desde el primer momento sentí que era la persona correcta para interpretar aquellas canciones que tenía en mente. Había algo especial en su forma de cantar y de entender la música.
Le dije que estaba dentro y que teníamos que empezar a trabajar cuanto antes. Lo demás ya forma parte de la historia de la banda y, de alguna manera, también de la historia del rock en español.
3. ¿Cómo ha evolucionado tu forma de tocar la guitarra desde aquellos años hasta hoy? ¿Sigues buscando nuevas influencias o técnicas?
Hubo una época en la que practicaba muchísimo, aunque nunca fui el típico músico obsesionado únicamente con la técnica. Mis grandes referentes venían de los años 70, pero también entendía que en los 80 el lenguaje de la guitarra había evolucionado y exigía una mayor precisión técnica.
Intenté desarrollar un estilo que pudiera reflejar lo mejor de ambas décadas y, a partir de ahí, seguí construyendo mi propia identidad como guitarrista. A día de hoy sigo admirando a los grandes músicos de todas las épocas, porque siempre se puede aprender algo nuevo de alguien que toca con personalidad y emoción.
4. Rata Blanca siempre ha tenido una fuerte conexión con la música clásica. ¿Qué compositores o corrientes han influido más en tu estilo a lo largo del tiempo?
Me crié en un barrio de clase media donde convivían muchísimas corrientes musicales distintas. Tenía vecinos italianos que escuchaban su música tradicional, otros ponían música popular o cumbia, y en mi casa sonaban tango, folclore, música española —sobre todo pasodobles en las fiestas familiares— y también música clásica.
Además, algunos primos mayores escuchaban rock y gracias a sus discos descubrí la guitarra eléctrica. Así que, en realidad, mi estilo nace de toda esa mezcla cultural y musical que viví desde pequeño.
Siempre digo que no hay que exagerar ni intentar aparentar algo que uno no es. Estoy orgulloso de mis raíces y de venir de Bajo Flores, no de Los Ángeles. Las influencias existen, claro, pero lo importante es transformarlas en algo propio. Y sí, hubo una época en la que la música clásica me impactó muchísimo, y eso quedó muy reflejado en mi manera de componer.
5. La banda atraviesa un momento muy sólido. ¿Cuál crees que es la clave para mantener esa vigencia después de tantos años?
Siempre puse a Rata Blanca por encima de todo y de todos, incluso de mí mismo. Creo que esa forma de entender la banda hizo que el verdadero protagonista fuese el proyecto y no las individualidades.
Liderar un grupo no consiste solo en tomar decisiones o dirigir a los demás; también implica cuidar a las personas, proteger el legado y pensar siempre en lo que es mejor para la banda. Cuando trabajas con esa mentalidad, el proyecto se mantiene fuerte con el paso del tiempo.
6. En esta gira aniversario, ¿habrá espacio para reinterpretaciones o sorpresas dentro del repertorio clásico?
Cada concierto tiene que ser distinto, más allá del repertorio que llevemos preparado. Personalmente no podría soportar convertir la música en una rutina mecánica tocando siempre exactamente igual cada noche.
Me gusta dejar espacio para que las canciones respiren y evolucionen sobre el escenario. Odio lo completamente predecible y también esa sensación de actuación calculada al milímetro. El rock tiene que seguir teniendo algo vivo y espontáneo.
7. ¿Cómo afrontáis el equilibrio entre nostalgia y renovación en vuestros conciertos actuales?
La llegada constante de nuevos seguidores nos ayuda muchísimo. Hay chavales muy jóvenes que viven estas canciones como si hubiesen salido ayer, como si fueran contemporáneas a ellos, y eso es algo realmente sorprendente y maravilloso.
Esa energía nueva cambia por completo la percepción del paso del tiempo y hace que el componente nostálgico quede en un segundo plano. Sentimos que las canciones siguen vivas y conectando con nuevas generaciones de una manera muy auténtica.
8. Vuestra música ha conectado con varias generaciones. ¿Notas diferencias en el público actual respecto al de los años 90?
Sí, noto que la gente joven de hoy es mucho más abierta, menos prejuiciosa y menos rígida que nuestra generación. Disfrutan de la música sin tanta pose y sin necesidad de encasillarse constantemente.
También son más flexibles a la hora de escuchar estilos distintos y aceptar diferentes influencias. Eso hace que todo resulte mucho más natural y real. Personalmente me siento muy cómodo con esa evolución del público.
9. España siempre ha sido un territorio importante para Rata Blanca. ¿Qué recuerdos guardas de vuestras anteriores giras por aquí?
La primera gira junto a Medina Azahara fue increíble. Tengo recuerdos maravillosos de ellos y de todos los momentos que compartimos en aquella época.
Además, también fue muy especial conocer y coincidir con otras bandas históricas como Obús, Mägo de Oz, Barón Rojo, Ángeles del Infierno o Saratoga. España siempre nos recibió con muchísimo cariño y eso es algo que nunca olvidaremos.

10. En mayo de 2026 volvéis con una gira extensa por el país. ¿Qué puede esperar el público español de estos conciertos?
Espero que la gente salga de cada concierto con el corazón lleno. Nosotros vamos a entregarlo absolutamente todo sobre el escenario para que así sea.
Queremos que cada noche sea una celebración de estas canciones y de la conexión que hemos construido con el público español durante tantos años.
11. ¿Hay alguna ciudad de esta gira —Madrid, Barcelona, Bilbao, etc.— que te genere una expectativa especial?
Todas las ciudades son especiales y únicas para mí. Sinceramente, no podría decir que un concierto sea más importante que otro.
Lo único que cambia es la magnitud de la producción o de la puesta en escena, pero jamás cambia nuestra entrega. Cada público merece el mismo respeto y la misma intensidad por parte de la banda.
12. ¿Cómo preparáis un tour de estas características a nivel técnico y emocional?
A estas alturas ya contamos con una base técnica bastante sólida y estandarizada, sobre todo en lo relacionado con el backline y la parte de sonido.
Evidentemente, los conciertos en grandes recintos o estadios requieren otra dimensión de producción y se planifican durante meses. Pero, más allá de la parte técnica, emocionalmente esto sigue siendo una de las cosas más divertidas y apasionantes de mi vida. Me siento profundamente agradecido por poder seguir haciendo música y girando después de tantos años.
13. En una carrera tan larga, ¿qué momento consideras el más decisivo para Rata Blanca?
Todo el trabajo previo al primer concierto y, especialmente, los dos primeros discos. Ahí fue donde realmente se construyeron los cimientos de toda la carrera de la banda.
Sin esa etapa inicial de sacrificio, convicción y búsqueda de identidad, nada de lo que vino después habría sido posible.

14. Mirando al futuro, ¿tenéis en mente nuevo material o el foco está completamente puesto en la gira aniversario?
Después de España todavía tenemos por delante conciertos en Chile, Uruguay, Colombia, México, Estados Unidos y Argentina, así que ahora mismo toda nuestra energía está centrada en la gira.
Por el momento no hay demasiado espacio para entrar al estudio y trabajar en nuevo material, aunque nunca descartamos volver a hacerlo cuando llegue el momento adecuado.
15. Para terminar, ¿qué mensaje te gustaría dejar a los fans que os han acompañado durante todos estos años… y a los que os descubrirán en esta gira?
A los seguidores de toda la vida solo puedo darles las gracias de corazón por su cariño, su fidelidad y el apoyo que nos han demostrado durante tantos años.
Y a quienes vayan a descubrirnos ahora, les doy la bienvenida a esta experiencia llamada Rata Blanca. Espero veros a todos disfrutando junto a nosotros de esta gran gira por nuestra querida España y compartiendo la pasión por la música que nos ha mantenido unidos durante décadas.

























