AXXIS – SALA Q, SEVILLA – 25/09/2008

Por motivos de tráfico no pudimos llegar a tiempo de ver a los teloneros. Aún así, traspasamos el umbral de la Q unos minutos antes de que comenzaran los Axxis. Los justos para tomarnos una cerveza en la barra y avanzar por entre las hordas de camaradas pelusos para buscar un buen puesto en las primeras filas.
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Como no podía ser de otra manera, Voices of Destiny-Doom of Destiny abrieron la jornada. Ni qué decir tiene que la energía que gasta Bernhard Weiss (voz) en el escenario, entre su peculiar baile y sus correteos de aquí para allá, es como para darle luz corriente a medio planeta. Algo que contrastaba con el estancamiento de Marco Wriedt (guitarra), aunque quizás, por otro lado, la clave de unos solos perfectos.
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Tales of the Glory Island, Little war, Lady Moon y Blood Angel caldearon bastante el ambiente, momento en que llegó la intervención de Dirk Brand (batería). Allí inundado de platillos y demás aperos de percusión apenas se le veía el brazo al levantar la baqueta. Un solo más que interesante, contundente y variado, que demostró la ayuda inestimable que significa para la banda tras el hueco dejado por André Hilgers.
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Astoria fue el tercer y definitivo tema extraído del último trabajo de Axxis. Tras Fire and ice y Touch the rainbow la velada se iba haciendo cada vez más memorable. Wind in the night, con un público entregadísimo acompañando a coro, My little princess, la consagrada Kingdom of the night, Living in a World, Angel of Death y Shadowman completaban el set list. Por último, el Na, Na, Hey, Hey, Goodbye, asomando con intensidad por las gargantas de los asistentes y que ponía punto final a la cita.
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La mejor despedida de unos Axxis que dejaron un más que buen sabor de boca y que nos animaron para el resto de la noche (lástima que al otro día hubiera que currar, en fin,…)
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Como colofón, destacar dos momentos inolvidables: el cursillo avanzado de pandereta a estilo ‘patapon’ que Weiss dio a la chica del público que invitó al escenario: “pum-chaka-chaka-pum-chaka-chaka”; y su consabida ‘chuleta’ para saludarnos en español, leyéndola con un acento un poco como el de Emilio Botín en inglés, pero con más mérito, por supuesto; sobre todo al final cuando se dirigió a todos nosotros y dijo: “con doh cohoneee!!!” (o “dos huevos”, no me acuerdo muy bien, pero arte tuvo pa reventá!)

Autor: Aída Rodríguez y Jose Ramón Morales






























