Crónica del cuarto día en Hellfest 2024

Afrontábamos la última jornada del festival con el cansancio haciendo mella ya en nuestros cuerpos pero con las ganas de seguir disfrutando del mejor festival metalero del mundo. Un último día del cartel que a priori no era excesivamente llamativo para nuestros gustos pero que sin embargo ofrecía unas propuestas underground sumamente interesantes como fue la presentación de Yoth Iria en el Temple con la que empezamos nuestra jornada. Los griegos fundados por Jim Mutilator que fue uno de los fundadores de Rotting Christ dieron toda una lección de black metal heleno, muy influenciados por su anterior banda, de hecho hasta llegaron a tocar una versión del clásico Non Serviam de Rotting Christ. El público se lo pasó en grande y sonaron realmente contundentes. Tras su actuación decidimos escaparnos al Valley para ver a unos veteranos de los 90 como son Therapy?. Teníamos muchas ganas de ver al trío irlandés en directo pero nos llevamos un chasco considerable, ya que el bueno de Andy Cairns no canta un pimiento. Esa poderosa voz con la que nos sorprendió a muchos teenagers en los 90 la tienen totalmente destrozada, aún así disfrutamos de temas como Nowhere, Screamager o Knives de su mítico Troublegum con los que pusieron punto final a su discreta actuación.

Batushka@Hellfest2024
Vuelta al Temple para ver a Wiegedood, los belgas se han convertido en una de las bandas mas interesantes para los amantes de los sonidos mas ambientales y arriesgados del black metal y no defraudaron para nada. Su propuesta es arriesgada y disonante pero si consigues entrar en ella te atrapa, gran actuación. Todo lo contrario de la que nos presentó Batushka, o mejor habrá que decir los falsos Batushka de Krysiuk, ya que un juez polaco ha dictaminado que el guitarrista y fundador Krzysztof Drabikowski es legítimo propietario del nombre. Sea como fuere y aunque en el Temple no cabía un alma nos aburrimos como ostras con la interpretación de estos falsos Batushka, muy lejos quedaron sus días de gloria y mucha pereza dan ahora.

Para quitarnos ese mal sabor fuimos al Altar donde sabíamos de antemano que Suffocation darían uno de los conciertos de la jornada y es que los de Nueva York no fallan nunca. Pura brutalidad, destrucción y fuerza descontrolada es lo que nos ofreció la banda de nuestro amigo Terrance Hobbs. Es cierto que se hecha mucho de menos la imponente presencia de Frank Mullen a las voces pero creo que Ricky Myers hace una excelente labor y con los años hemos ido acostumbrándonos a su presencia. Como siempre presenciar a Dereck Boyer clavar su bajo en el suelo mientras hace headbanging es una pasada y ya si tocan temazos del calibre de Pierced From Within, Catatonia, Infecting The Crypts o Liege Of Inveracity solo puedes caer rendido a sus pies.
Acto seguido regresamos a la carpa hermana del Temple para ver el regreso de Tiamat, exponentes en los 90 de esa generación de bandas que mezclaban el doom con el metal gótico los suecos dieron un show basado fundamentalmente en sus discos clásicos como Clouds y Wildhoney. Podemos decir que cumplieron bien aunque su actitud un poco estática restó puntos a su actuación. Los que no resultaron nada estáticos sino todo lo contrario fueron I Am Morbid, a estas altura todo el mundo sabe que es el grupo de Mr. Dave Vincent que junto con Pete “Commando” Sandoval se encarga de resucitar el legado de los primeros álbumes de Morbid Angel. Son ya varias veces las que les hemos visto en vivo y la verdad que nunca defraudan, Dave Vincent está en un estado de forma envidiable, tanto físicamente como vocalmente y Pete Sandoval le sigue metiendo a los tambores como un poseso, además se han rodeado de dos excelente guitarristas o esclavos, como se refirió a ellos mr. Vincent como son Bill Hudson y Ritchie Brown. Un concierto demoledor en el que sonaron cortes como Immortal Rites, la brutal Maze of Torment o las pesadas God O Emptiness o esa maravilla que es Where The Slime Live que rezuma maldad en cada una de sus notas. Un show espectacular que ponía el punto final a la programación del Altar.

Para terminar el festival nuevamente volvimos a un Temple en el que apenas cabía un alfiler y es que Dimmu Borgir siguen siendo una banda enorme en esto del black metal, aunque discográficamente hace mucho que no nos dicen gran cosa, Shagrath, Silenoz y compañía son leyendas. Con una puesta en escena bastante sobria para lo que nos tienen acostumbrados los noruegos se presentaron en el escenario del Hellfest para desatar la locura de sus innumerables fans que disfrutaron de lo lindo con canciones como Spellbound (by the devil), el clásico Stormblast, Progenies Of The Great Apocalypse o esa maravilla llamada Mourning Palace que sirvió para cerrar un show en el que dieron buen repaso de su discografía. Con Dimmu Borgir se cerraba una edición del festival tal vez mas masificada que nunca aunque como siempre gracias a la excelente organización tampoco eso supuso ningún problema. El año que viene mas y mejor y como siempre el equipo de Metalcry volverá a viajar hasta Clisson para contaros de primera mano lo que ocurrió en el gran evento metálico festivalero del año. Au revoir!!!











































