Entrevista a STINGERS: «Intentamos acercarnos al sonido de SCORPIONS»

Panchi es considerado uno de los mejores imitadores de Klaus Meine, llegando a colaborar con miembros originales de SCORPIONS, como Uli Jon Roth. Él es el frontman de STINGERS, un tributo al grupo alemán que cuenta con Javi (guitarra), Mario (guitarra), Alfonso (bajo) y Ramón (batería). Con ellos habla Joss Metalcry en esta entrevista.
Quiero tener unas cuantas charlas con bandas tributo, así que, sin duda, una de ellas tenía que ser la vuestra a SCORPIONS. ¿Cómo nació este proyecto?
PANCHI: Tanto Javi como yo tocábamos juntos en un grupo de canciones propias y nos planteamos rendir tributo a nuestra banda favorita, pero pasó un tiempo hasta que, en la primavera de 2006, decidimos buscar músicos para tocar en directo y lo montamos con una primera formación de la que quedamos nosotros dos.
¿Por qué os decantasteis por ellos entre tantas otras bandas?
PANCHI: Al ser nuestro grupo favorito, no nos planteamos otra opción.

Hacer un tributo es un acto de amor, pero también un gran desafío. ¿Cuál fue el mayor temor que tuvieron antes de dar su primer concierto?
PANCHI: No queríamos caer en la parodia ni faltar al respeto a SCORPIONS, así que ensayamos meses antes para tener un mínimo de seguridad, con lo cual cuando vimos el momento, lo hicimos sin temor.
¿Cuál fue el primer K7, vinilo o CD de ellos que tuvieron en sus manos?
PANCHI: Una cinta grabada de mi primo Cándido con “Lovedrive» (1979) por una cara y por la otra “Love at First Sting» (1984), cuando tenía 12 años.
MARIO: “Blackout” (1982).
RAMÓN: “Savage Amusement” (1988) en formato de vinilo.
ALFONSO: “Blackout” (1982).
JAVI: Un casete grabado que contenía el disco “World Wide Live” (1985).

Pues con toda la tecnología que hay en la actualidad, es fácil emular sonidos del pasado; y unos softwares, que no sé cómo se llaman, te dan ese toque que sea vintage. ¿Utilizáis el mismo equipamiento e instrumentos (guitarras, amplificadores, baterías) que la banda original para sonar idénticos, o logran el sonido con tecnología moderna de la que he dicho en el preámbulo?
PANCHI: Intentamos acercarnos al sonido de SCORPIONS, sobre todo cuando utilizaban amplificadores. Usamos una Gibson Flying V, como Rudolf Schenker; un bajo Fender, como Francis Buchholz / Paweł Mąciwoda; una Explorer, como Matthias Jabs, y yo uso un micrófono Sennheiser, como Klaus Meine. En cuanto a los amplis, Javi usa un ENGL, como Rudolf Schenker en una época determinada.
¿Lleváis la cuenta de los conciertos que habéis dado?
PANCHI: Tengo que decir que muchos. En los primeros años los iba apuntando y luego dejé de hacerlo. Ahora me hubiera gustado saber exactamente cuántos y dónde fueron esos conciertos en concreto. Pero no lo sé.

Con 61 años de camino a sus espaldas, SCORPIONS ha mutado en distintas formaciones; es casi imposible elegir una favorita, ya que todas han dejado huella. ¿Os quedáis con alguna en particular?
JAVI: La formación de los años setenta. Fue muy creativa, aunque los años con James Kottak fueron muy divertidos, musicalmente hablando. Esa es mi decisión.
PANCHI: Es difícil, pero me quedo con la formación de 1979 a 1992, con Klaus Meine, Rudolf Schenker, Matthias Jabs, Herman Rarebell y Francis Buchholz, la verdad.
ALFONSO: Su formación actual.
MARIO: Con la formación que incluía en sus filas tanto a Herman Rarebell como a Francis Buchholz.
RAMÓN: Me quedo con la compuesta por Klaus Meine, Rudolf Schenker, Matthias Jabs, Francis Buchholz y Herman Rarebell.

Si fuera por vosotros, tocarían los «lados B» y las canciones más desconocidas del catálogo, pero el público pide los grandes éxitos de siempre y a muchos nos gustaría escuchar un set-list de temas desconocidos. ¿Habéis meditado hacer eso algún día?
PANCHI: En los primeros años solíamos tocar algunas caras B y temas menos conocidos dentro del repertorio, pero actualmente no lo contemplamos y no sé si lo volveremos a hacer.
¿Metéis temas propios en los repertorios?
PANCHI: Nos gustaría meter algunas más, pero solemos hacer máximo tres canciones propias, pues es complicado tocar nuestras canciones cuando te contratan para hacer SCORPIONS.
Todas estas bandas tan carismáticas tienen alguna canción que es imposible de tocar, y muchos tributos lo dicen en petit comité cuando les pides una canción en particular. ¿Hay alguna canción que les encante escuchar de los originales, pero que hayan decidido no tocar porque es técnicamente imposible de reproducir en vivo?
PANCHI: Hay muchas que no tocamos por diferentes motivos, pero sobre todo por la voz, pues no tengo la fuerza y la tonalidad de Klaus Meine en los 70, 80 o 90, y eso hace que me resulte muy difícil o imposible cantar temas como «Now», «The Sails of Charon», «Can’t Get Enough» o «No One Like You», por ponerte algunos ejemplos de muchos más.

¿Cómo manejáis los egos dentro de la banda?
PANCHI: Cada uno sabe cuál es su papel dentro de la banda.
Un error en una banda común se disimula bastante bien, pero en una banda tributo resalta el doble porque el público se sabe los temas de memoria, así que no te pasan ciertos errores por muy bueno que seas. ¿Recuerdan algún error catastrófico arriba del escenario y cómo salieron de ese percance en particular?
PANCHI: Sí, claro, hemos tenido muchos. Recuerdo uno en especial, cuando tocamos con Herman en Sevilla en 2015. Estábamos tocando Arizona, me equivoqué en la estructura y me salté una parte. Hubo cierto descontrol en el escenario por mi culpa, y luego Herman nos lo recordó cuando terminó el concierto (risas).

¿Cuál ha sido el momento más surrealista donde un fan se tomó el tributo demasiado en serio?
PANCHI: Una escena algo cómica en el Hard Rock Café de Madrid. Fuimos a ver a Scorpions en Vistalegre en 2014 y estábamos comiendo, cuando un chico se acercó a Javi creyendo que era Rudolf Schenker y le pidió hacerse una foto. Estaba temblando y todo, jejeje. En el mismo concierto de Vistalegre, cuando terminó el concierto, Javi salió de la pista con las gafas que Rudolf Schenker le regaló y la gente creyó que era el propio Rudolf Schenker. Se lio tal revuelo, que tuvo que actuar la Policía Nacional y llevárselo porque si no, podría haber pasado cualquier cosa.
Tanto Klaus Meine como Rudolf Schenker se acercan a los 80 años de edad, caracterizándose como animales de escenario; pero algún día deberán de dejar el panorama musical, por mucho carisma que tengan en la industria musical. ¿Tendría sentido continuar con otros componentes?
Personalmente, creo que no deberían seguir si Klaus, Rudolf o Matthias no pudieran continuar en el grupo. También pienso que deberían haberse retirado hace años para no acabar arrastrándose por el escenario, como han hecho otras bandas.

¿Cuál es el mejor legado que nos van a dejar?
PANCHI: Sus canciones, figurar entre las mejores bandas de hard rock de la historia sin ser británicos ni norteamericanos, y por supuesto, su directo.
JAVI: Su mayor legado, ser siempre defensores de la paz en el ámbito musical.
MARIO: Discos emblemáticos que han sido referencia e inspiración para muchas bandas que han surgido después.
ALFONSO: Sus canciones.
RAMÓN: Canciones que son éxitos por los siglos de los siglos.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y os deseo lo mejor en el futuro. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
PANCHI: Muchas gracias por la entrevista y por vuestros anhelos positivos. Os deseamos también lo mejor y, como diría el maestro Jose Ignacio Lapido de 091, mi banda favorita en español, “Nada Más Por Hoy”.

























