Bloodstain - Bloodstain

Crítica

Hay algo especialmente estimulante en descubrir una banda joven que, lejos de intentar reinventar por completo las reglas del heavy metal, entiende que todavía existe mucho terreno por explorar dentro de sus fundamentos más clásicos. Desde Estocolmo llega Bloodstain, un cuarteto que debuta con un trabajo homónimo construido sobre guitarras contundentes, melodías reconocibles, voces ásperas y una energía que revela claramente su vocación de directo. Además, llama poderosamente la atención el parecido de su vocalista y guitarrista, Oskar Lindroos, con James Hetfield en los primeros años de Metallica, tanto por su presencia como por determinados matices de su registro vocal. Una semejanza que resulta especialmente llamativa al escuchar algunas de las composiciones más cercanas al heavy metal estadounidense de los ochenta, aunque la banda desarrolla progresivamente su propia personalidad.

El álbum arranca con “Annihilation Line”, una pieza extensa que necesita pocos minutos para dejar claras las intenciones del grupo. Una introducción solemne desemboca en un desarrollo de corte tradicional, donde las guitarras adquieren protagonismo y la voz de Oskar Lindroos aporta una combinación eficaz de rudeza y afinación melódica. Los coros amplían el carácter épico del tema y consiguen que el estribillo tenga una dimensión casi himnica. Hay ecos de la vieja escuela británica, aunque la interpretación posee suficiente intensidad para evitar que la canción se convierta en una simple recreación nostálgica.

“Something Sinister” reduce las revoluciones y apuesta por una atmósfera más sombría. Su estructura recuerda inevitablemente a determinadas etapas del metal estadounidense de los años ochenta, especialmente por el tratamiento de los riffs y las guitarras dobladas. Sin embargo, el conjunto conserva una personalidad propia gracias a unas voces secundarias muy presentes y a una producción que favorece la claridad de cada instrumento.

El tema que da título al disco recupera parte de la agresividad inicial. “I Am Death” funciona especialmente bien por su capacidad para combinar velocidad, pegada y un estribillo inmediatamente reconocible. El solo de guitarra destaca dentro de una composición que, sin ser revolucionaria, demuestra una notable capacidad para construir canciones directas y memorables. Esa facilidad para convertir estructuras sencillas en piezas efectivas constituye una de las principales virtudes de la formación.

Después aparece “Carved In Stone”, una pausa de carácter más melódico que introduce cierta variedad en el recorrido. La transición resulta útil antes de que “Taint Me” vuelva a endurecer el ambiente mediante riffs pesados, una interpretación más vehemente y un coro pensado casi expresamente para ser coreado desde el público. Es uno de esos cortes que probablemente adquieren todavía mayor fuerza sobre un escenario.

“Disdained” se acerca al hard rock y al sleaze, mientras “Lies Bleeding Through” recupera el galope característico del metal clásico. Esta última contiene algunos de los mejores pasajes instrumentales del lanzamiento, aunque en determinados momentos la banda parece contenerse cuando podría haber llevado la canción un paso más lejos. Esa sensación de control excesivo aparece ocasionalmente en otras composiciones: todo está correctamente ejecutado, pero falta cierta suciedad que aporte peligro e imprevisibilidad.

“Conspiracy” funciona como un medio tiempo de orientación más rockera, sostenido por melodías vocales accesibles y arreglos de guitarra bien definidos. Posteriormente, “Faceless Dealer” mantiene una fórmula similar, mientras que “Banner Of Supremacy” cierra el recorrido con una dosis adicional de velocidad y agresividad. El desenlace resulta convincente y deja uno de los recuerdos más intensos del conjunto.

La principal característica de este debut es precisamente su equilibrio entre tradición y energía juvenil. Las referencias al heavy metal clásico, al thrash estadounidense y al hard rock son evidentes, pero la ejecución transmite entusiasmo genuino. No estamos ante un álbum que busque sorprender mediante experimentos, sino ante una declaración de principios basada en riffs sólidos, buenos estribillos y una interpretación segura.

Quizá su mayor asignatura pendiente sea desarrollar una identidad todavía más reconocible y añadir algunas asperezas a una producción que, por momentos, resulta demasiado pulida. Aun así, como primera carta de presentación, el resultado es convincente. Hay oficio, canciones capaces de permanecer en la memoria y, sobre todo, la sensación de que todavía queda mucho por descubrir en el futuro de estos músicos.

Listado de temas:

Annihilation Line 6:19
Something Sinister 4:13
I Am Death 3:44
Carved Into Stone 4:02
Taint Me 3:45
Disdained 3:41
Lies Bleeding Through 6:00
Conspiracy 3:06
Faceless Dealer 3:28
Banner of Supremacy 4:15

 

Line Up:

Vocals/ Guitar: Oskar Lindroos
Guitar: Tobias Lindström
Bass: Jonathan Thyberg
Drums: Benjamin Norgren
Spoken words: Alx Hell

 

Puntuación: 8/10

Discográfica: Threeman Recordings

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