Crítica
Asturias es una tierra en la que abunda la buena música, y en lo que se refiere a música extrema en particular, la cosecha que nos llega de aquí es especialmente buena. Precisamente, hoy vamos a comentar “Deathwards”, el primer lanzamiento de CRUMMER, un proyecto formado el pasado año 2020 por dos músicos, Abel Suárez y «Lalo» González, viejos conocidos de la escena extrema asturiana, ya que forman o han formado parte de bandas como CATHEXIA o LEGACY OF BRUTALITY.

Con esos mimbres, ya os imaginaréis que su sonido no es precisamente tranquilo. Las suyas son canciones cargadas de oscuridad, agresividad y rabia, de manera que su propuesta cristaliza en diez temas que nos harán alucinar con su furia. Pero vamos a verlo con más detalle:
El disco empieza con “Funerarium ritual”, una intro densa y oscura que nos introduce en el sonido de este disco de la misma manera que si estuviéramos en una película de terror. Con su sonido inquietante, ya nos va quedando claro que lo que nos espera va a ser de órdago. Este tema se enlaza con la oscura “You are dead”, una canción densa que arrancacon un ritmo muy contundente. Sin embargo, después de estos primeros compases el tema se acelera y gana furia, con unas voces cavernosas y cargadas de agresividad, con un ritmo rápido y potente y con unas guitarras que buscan llamar nuestra atención. Además, hay unos cambios de ritmo muy bien introducidos.
Con mucha potencia y con un ritmo que no nos da ni un momento de respiro empieza “The silence of death”, canción en la que colaboran Laura Alfonso a las voces y Borja Suárez de LEGACY OF BRUTALITY a la guitarra. No obstante, de silencio esto tiene poco, porque es una canción cañera y agresiva que nos hace mover la cabeza casi sin darnos cuenta, y que, además, tiene un trabajo muy logrado con las guitarras. También se alterna entre diferentes ritmos, entre unos rápidos y otros muy rápidos.
“Echoes among the tombstones” empieza con mucha potencia, con un ritmo muy rápido y unas voces cargadas de agresividad. Luego, se alternarán estos sonidos con otros ritmos más machacones e incluso con algunos más densos. Por debajo de todo esto, las guitarras intentan que les prestemos atención por encima de los demás instrumentos. Después del solo, todo se acelera dando lugar a una coda cargada de agresividad.

Si hay una canción en la que destacan los cambios de ritmo que hay en este disco es en “Drowned in a sea of solitude”, ya que hay partes muy rápidas y otras más densas, en las que la voz, cavernosa y agresiva, llama la atención por encima de todo lo demás.
Tal vez “The chosen ones”, en la que vuelve a colaborar Borja Suárez, no sea lo que esperamos al escuchar este disco, porque aunque es una canción muy agresiva, no lo es tanto como otras canciones del álbum, resultando incluso fácil de escuchar hasta cierto punto. El trabajo con las guitarras es de lo mejor del disco.
“Deathwards into unlight” es un breve interludio cargado de oscuridad que nos sirve para recuperar el aliento y que nos guía hacia el tema siguiente, “Sack of bones”, en el que vuelve a colaborar Borja Suárez. “Sack of bones” es el tema más largo del disco, con más de seis minutos, y empieza con densidad y oscuridad, con un ritmo muy contundente. No obstante, el tema se acelera y, de nuevo, va a consistir en una alternancia de momentos más rápidos con otros más densos en los que la guitarra es el instrumento dominante. Al ser una canción tan larga, está cargada de matices a los que prestar atención.
“Iced gardens of remembrance” empieza con mucha velocidad y caña, pero, sobre todo, con mucha agresividad. Es una canción de ritmo machacón con la que haremos headbanging casi sin querer, y que nos deja muy claro que CRUMMER están aquí para dar caña sin contemplaciones.
El disco termina con “Era of obscurity”, una outro instrumental (aunque con algunas voces que recitan) que está cargada de oscuridad y que es la mejor manera posible de cerrar este disco.
Como vemos, CRUMMER es un proyecto que está aquí para no dejar títere con cabeza, con la que dos músicos de sobrada experiencia en la música extrema asturiana nos demuestran lo que mejor saben hacer.
Como ellos mismos dicen, esto es algo “hecho por fans del Death Metal para fans del Death Metal”.
Y se nota.
Track list:
1. Funerarium ritual.
2. You are dead.
3. The silence of death.
4. Echoes among the tombstones.
5. Drowned in a sea of solitude.
6. The chosen ones.
7. Deathwards into unlight.
8. Sacks of bones.
9. Iced gardens of remembrace.
10. Era of obscurity.
CRUMMER son:
Abel Suárez: Voces.
Gonzalo “Lalo” González: Guitarra, bajo y teclados.





