DARE – SACRED GROUND

Crítica

DARE presenta su séptimo trabajo de estudio, una maravilla más que añade a su colección de discos editados. El estilo, no solo de escritura sino de composición, sitúa a Darren Wharton, su líder, y a su banda, como una de las más distinguidas en su estilo en su país de origen, Reino Unido. Su rock melódico y emblemático, al que añade toques celtas y folk, hace de su música algo adictivo, algo entre clásico y moderno y sobretodo lleno de emoción y sensibilidad, capaz de desenterrar los más profundos sentimientos. Un subidón de azúcar en sangre para todos aquellos seguidores del Adult Oriented Rock. Sin duda Darren Wharton es un romántico empedernido, y hace que todos los oyentes lo seamos durante los 44:29 minutos que dura Sacred Ground, aunque sabemos que más de uno pondrá el disco en bucle y el efecto perdurará durante toda su vida.

Sacred Ground es uno de esos trabajos de los que no sabes qué canción es tu favorita, por que, simplemente, te gustan todas, imposible escoger. Home es la pista que abre el disco, y una de las piezas estelares de Sacred Ground; contiene un tono un tanto rockero asociado a esa parte celta y folk tan característica de la banda. DARE suena a DARE y solo pretende seguir ese estilo tan propio, ese camino que en 1988 empezaron a dibujar con Out of the Silence.

DARE 2016

Aunque en directo Marc Roberts forma parte de la banda y se sitúa tras el teclado, a la vez que se ocupa de las labores de ‘management’, en los discos, como ya sabemos, y como no podía ser de otra manera, es el propio Darren Wharton el encargado de las teclas. El teclista de THIN LIZZY realiza su tarea a la perfección, y alberga en sus composiciones la esencia pura de la banda desde su primer disco hasta este Sacred Ground, pero jamás quedándose atrás ni pareciendo anticuado, la música de DARE viaja a través del tiempo y es válida para cualquier época.

I’ll Hear you Pray es un corte melódico cercano al AOR, de sonoridad mágica y emotiva. Transcurre en tono de balada con mucha garra y con guitarras muy protagonistas, obra del gran Vinny Burns, y de estribillos seductores, otorgando la sensación en todo momento de dicha y prosperidad. Siguiéndole, Strengh es una de las más nostálgicas, una maravilla de coros arrolladores, intensa e irresistible. Con temas como este entendemos porqué Darren es uno de los más apreciados compositores del Reino Unido así como dentro de su estilo. La elegancia de sus obras es incalculable, seguramente infinita.

Balada por excelencia es el siguiente corte, Every Time We Say Goodbye, donde Vinny Burns vuelve a estar pletórico y triunfante, un tema que bien podría formar parte de esa primer disco Out of Silence, que sin duda fue y sigue siendo uno de los más destacados de la carrera de DARE. Un tema en tono afligido pero a la vez lleno de vida.

Days of Summer contiene otro diálogo totalmente distinto. El carácter de este tema da un giro al disco pero nunca perdiendo la esencia de DARE, la naturaleza es la misma y prueba de ello es esa peculiaridad celta tan personal. Un tema de diez repleto de añoranza que evoca al recuerdo de un amor de verano, todo nostalgia y aflición en sus letras, pero en un acento afirmativo y positivista. Muy interesante también las base rítmica de este corte, obra de Kev Whitehead a la batería, y Nigel Clutterbuck al bajo, muy variante y en cada momento preparatoria a lo que acontecerá, los cambios, variados y bruscos se adaptan a la perfección a la atmósfera de la historia que Darren nos narra.

On My Own es uno de los temas más animados de Sacred Ground, y desde el primer instante que la escuché me recordó a Who Says You Can’t Go Home, del disco de 2005 de BON JOVI, Have a Nice Day, posiblemente por el patrón que sigue a la guitarra, y por su apariencia más comercial que el resto de temas, además de su estribillo totalmente fácil y pegadizo.

Until podría ser perfectamente un tema incluído en su disco Belief, de 2001, su temática celta/folk es casi desorbitada y eso engrandece este tema y lo hace especialmente emotivo. Asombrosamente mágico, solo hay que cerrar los ojos y dejarse llevar.

Siguiéndole, All Our Brass was Old nos muestra la faceta más atrayente de Darren Wharton, su voz aquí, y en el resto del álbum también, es pujante y cautivadora, pero en ésta los coros añadidos la envuelven suavemente mostrando al final el lado más sensible y dulce del vocalista. Siguiéndole, You Carried Me, se muestra en un tono semblante a la anterior, pero aquí sus estribillos tienen más movimiento y agilidad. Muy en onda del Arc of the Down de 2009.

Siguiendo el gesto de White Roses del disco Belief, o de When de Arc of the Down, Like the First Time aparece como otro milagro conferido de los británicos, sus guitarras son imaginativas y delicadas y la voz de Darren surge casi como un susurro.

Along the Heather es el último tema de Sacred Ground, donde teclado y guitarras son personajes principales, y una vez más florecen los sentimientos alrededor de sus notas y melodías.

Sin duda estamos ante uno de los mejores trabajos de DARE, a la altura del Out of Silence, o del Blood from Stone, aunque cabe decir, que DARE no tiene discos malos ni regulares. Su buen gusto, clase y elegancia son siempre patentes en todas sus obras, y una vez más lo han demostrado. DARE ha vuelto, y lo ha hecho de la mejor de las maneras.

Tracklisting:

01. Home
02. I’ll Hear You Pray
03. Strengh
04. Every Time We Say Goodbye
05. Days of Summer
06. On My Own
07. Until
08. All Our Brass Was Gold
09. You Carried Me
10. Like The First Time
11. Along The Heather

DARE son:

Darren Wharton – Voz/Teclado (Estudio)
Vinny Burns – Guitarra
Kev Whitehead – Batería
Nigel Clutterbuck – Bajo
Marc Roberts – Teclado (Directo)

Discográfica: Legend Records
Nota: 10/10
Autora: Spinelly Arianne

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