Crítica
Los californianos DEAD HEAT regresan con fuerza con su tercer álbum de estudio, Process of Elimination, consolidando su posición como una de las bandas más excitantes del Hardcore/Crossover/Thrash Metal actual. Desde su formación en 2016 en Oxnard, la banda ha venido forjando un camino sólido con discos como Certain Death (2019) y World at War (2021), además de su EP Endless Torment (2023). Sin embargo, este nuevo trabajo demuestra que DEAD HEAT ha alcanzado un nuevo nivel, mezclando velocidad, groove, técnica y actitud en un paquete de 36 minutos que no deja respiro.

El disco se abre con “Perpetual Punishment”, un tema que empieza con un aire acústico antes de estallar en un riffazo demoledor acompañado de los gritos desgarrados de Chris Ramos. Es un inicio que deja claro que la banda no está aquí para jugar: la agresividad y la intensidad se mantendrán constantes durante todo el álbum. Temas como “Annihilation Nation” aportan un groove aplastante que permite respirar un poco entre tanto ataque sónico, mientras que “Seventh Gate” sirve como interludio oscuro y ominoso, preparando al oyente para la siguiente embestida. “DH Stomp” es puro headbanging; breve, directo y brutal, un ejemplo perfecto de cómo DEAD HEAT combina hardcore y thrash de forma natural.
Musicalmente, Process of Elimination se inclina un poco más hacia el metal clásico que sus predecesores, con claras influencias de Sepultura, Slayer y Pantera. Cada canción muestra un equilibrio entre velocidad y groove, con riffs que cortan como cuchillas y cambios de tempo que mantienen la atención del oyente en todo momento. La producción es cruda pero potente, capturando la energía en vivo de la banda sin artificios innecesarios, lo que permite que la agresividad del sonido se sienta orgánica y auténtica.
Líricamente, DEAD HEAT aborda temas de rebeldía y crítica social, desde la lucha contra el racismo y la intolerancia hasta la denuncia del abuso de poder. Este mensaje de confrontación y resistencia encaja perfectamente con la música, reforzando el carácter combativo y enérgico del disco. La voz de Chris Ramos es un pilar fundamental: a veces parece un maníaco desatado, otras un narrador del caos, pero siempre aporta personalidad y garra a cada riff.
Algunos de los momentos más destacados incluyen “Solace Denied”, un ataque thrash sin concesiones que combina velocidad y oscuridad, y la pista que da título al álbum, “Process of Elimination”, un himno lento y pesado que combina un groove demoledor con ráfagas rápidas de thrash punk, culminando en un cierre apoteósico con “Hatred Bestowed”. La versatilidad de la banda es evidente: saben alternar entre furia y groove, técnica y brutalidad, manteniendo al oyente enganchado de principio a fin.
Process of Elimination no solo es un disco que destaca por su agresividad y técnica; es un álbum que demuestra la madurez compositiva de DEAD HEAT. Cada canción está cuidadosamente construida para mantener la tensión y la energía, con intros, interludios y codas que aportan dinamismo y variedad. La mezcla de hardcore y metal está perfectamente equilibrada, y aunque no es el álbum más melódico del año, su autenticidad y ferocidad lo convierten en una experiencia imprescindible para los fans del género.

En definitiva, DEAD HEAT entrega un triple golpe de hardcore, crossover y thrash metal que reafirma su posición en la escena internacional. Process of Elimination es un disco que exige ser escuchado a todo volumen, que incita al mosh, al headbanging y a dejarse llevar por la adrenalina pura. Es la prueba de que la nueva generación del thrash y el crossover todavía tiene mucho que decir, y DEAD HEAT lo hace con estilo, brutalidad y autenticidad.
Listado de temas:
1. Perpetual Punishment
2. Annihilation Nation
3. Hidebound
4. The Order
5. Enemy
6. Seventh Gate
7. DH Stomp
8. Solace Denied
9. By My Will
10. Process Of Elimination
11. Hatred Bestowed
Line up:
Justin Ton – rhythm guitar
Ricky Garcia – lead guitar
Chris Ramos – vocals
Yogie Rodriguez – drums
Vincent Amador – bass/ rhythm guitar
Lorence Chanch Meraz – bass
Puntuación: 8/10
Discográfica: Massacre Records




