Crítica
El segundo trabajo de Forever Slave ha sido una curiosa sorpresa. Lo cierto es que no esperaba nada de este disco, ya que el estilo en el que me los presentaron no me llama para nada la atención (salvo contadas excepciones) y además creo que suele ser cargante y repetitivo hasta la saciedad. Sin embargo, “Tales For Bad Girls” es un disco que mezcla a la perfección los elementos del Heavy Metal más tradicional con los alicientes más interesantes del Metal Gótico.
A diferencia de otros grupos que tiran por estos fueros, Forever Slave no se ofuscan en melodías rimbombantes y estribillos que resultan pegadizos las tres primeras veces y mortalmente aburridos por el resto de la eternidad sino que nos plantan un disco tremendamente entretenido, rebosante de riffs cañeros y melodías acertadas y pegadizas que transmiten al mismo tiempo cierta melancolía y la fuerza y la rabia que debe tener un grupo de Heavy Metal.
Desde el comienzo con temas como “Dickhead!”, “Say Good-bye” y “GothiX Girls” queda muy claro cual es la apuesta de esta formación. Entre riffs, melodías y una sección rítmica cuanto menos correcta, llama poderosamente la temática de las letras. “Tales For Bad Girls” es un disco en el que todas las letras tienen relación con el sexo en uno u otro sentido. Pero no en el plan al que nos acostumbraron las bandas Hard Rockeras de antaño, sino de una forma seria, tratando temas como las enfermedades de transmisión sexual, las mafias de la prostitución, los abusos a menores, las relaciones homosexuales y la violencia de género.
El viaje continua con “Pulse”; “Kristin A.I.D.S”, “Afterlife” y “Our Story”, en las que además de los citados riffs y melodías vamos a encontrar alguna que otra interesante orquestación y unos arreglos realmente interesantes.
A partir de “Mar, No Te Vayas” el disco pierde parte de la facilidad de escucha que presentaba al comienzo, en especial tras unas cuantas escuchas. Esto no se debe a que la calidad de los temas descienda, sino que creo que es una limitación propia del estilo: a la larga hasta los trabajos más cañeros terminan acusando cierta rimbombancia y repetición.
Tras escuchar algunas letras en castellano (no en vano parte del grupo es español) llega el cuarteto final formado por “The Lovers”, “Larmes et Roses”, “My Girl (She loves her)” y “Gasoline”. Todos ellos mantienen el standard del disco. Este es un trabajo en el que no puede destacarse ningún tema en particular, ya que aunque los últimos terminen siendo cansinos tras varias escuchas, si pusiéramos el disco del revés serían los primeros los que nos cansarían y los últimos los que nos encandilarían. Creo que los aficionados a este género podrán disfrutar bastante del disco y seguro que más de un tema se os queda grabado a fuego. En lo personal, mi preferido es “Our Story” (que para mi tiene el mejor solo del disco sin dudas). Un buen trabajo.
Puntuación: 7,5
Autor: David Rodrigo (Coon)





