HARDREAMS – LIVE… ON A DREAMERS NIGHT

Crítica

Quien haya podido presenciar a esta banda en directo, algo de lo que personalmente siempre me alegro y recuerdo, sabe a ciencia cierta que nos encontramos con uno de los valores más destacados en lo que a A.O.R. y hard rock melódico se refieren dentro del panorama nacional. No hace falta sino acercarse a sus dos lanzamientos “Calling Everywhere” y “The road goes on…” para darse cuenta de ello, el segundo de ellos además refrendado por el apoyo de la discográfica americana Perris Records y un trabajo que debería estar en la estantería de cualquier amante de los nombrados estilos, sobre todo si disfrutas al máximo con las melodías de grupos como ASIA, JOURNEY o SURVIVOR, por citar algunos grandes estandartes.

Para quien aún no haya tenido el placer de ver como se las gastan Manu Esteve, David Agüera y el resto de los engranajes de HARDREAMS, éstos acaban de editar un disco en directo, con el nombre de “Live… On a Dreamers Night”, donde resumen y ponen un pequeño broche a 10 años de carrera peleándose en los escenarios tanto catalanes como del resto del país y que grabaron precisamente como teloneros del gran Jimi Jamison (Survivor) en Noviembre de 2009, ante su público y ante una audiencia ávida de las deliciosas melodías y la energía elegante que los catalanes desprenden en todo lo que tocan.

Y el resumen que se puede hacer de “Live… on a dreamers night”, las únicas palabras que se pueden acuñar como términos que aglutinen todo este despliegue musical en directo, es el de la calidad y la autenticidad. La unión de 5 músicos de sobrado despliegue instrumental sobre un escenario, sonando todos de forma limpia y clara, nítida y absolutamente cristalina, tanto las guitarras de David, siempre asombrosas, siempre fluyendo a través de nuestros oídos de forma absolutamente natural, como la voz de Manu, dando en el clavo tema tras tema, sólido en su posición de frontman, dispuesto a hacernos soñar y volar sobre las magníficas y mágicas notas que despliega su garganta, rasgada y cálida al mismo tiempo, o el fundamental apoyo rítmico recibido por parte de Víctor Muiño y Sergi Hormigó al bajo y la batería respectivamente y el colchón sobre el que todos descansan a gusto y seguros, el teclado de Sergi, quien hace un trabajo fundamentel para HARDREAMS, el de cohesionar y dar fluidez a todo lo que la banda plantea sobre sus composiciones.

Hablar del concierto en si es hablar de 11 cortes donde el grupo se despacha a gusto con las mejores composiciones de su celebrado último disco “The Road Goes On” junto con el enérgico y espontáneo tema “Wings of Fire” procedente de su primer disco “Calling Everywhere” y que se encarga de romper el hielo ante la audiencia, ganándosela desde el primer momento y haciéndola partícipe de las ganas con las que la banda se defiende sobre las tablas.

El resto del concierto es un despliegue que sube y que baja entre las composiciones más potentes y hardrockeras como “Rebel Heart” o “Too Late” (donde quedaremos rendidos de nuevo ante los dedos de David Agüera y sus solos) y otras más lentas y elaboradas, más propias de un a.o.r. más americano como “My last Desire” o “Bad Times Are Gone”, donde el teclado cobra especial importancia y donde Manu no se corta en pedir las palmas del público siempre que tiene oportunidad.

La producción y el sonido son exquisitos, dando el especial protagonismo que requiere la banda y sin sobresaturar al público, que se mantiene siempre en un segundo  plano y apareciendo en los momentos en que los requiere la propia banda. Son los instrumentos y la calidad de la banda los que ganan con esta decisión y, evidentemente, cortes como la preciosa balada “We’re One” o el magistral y personal “Apologies” mantienen el tipo al 100% con respecto a sus versiones en estudio.

La actuación acaba subiendo y subiendo hacia arriba en intensidad, con los singles “Little Sinner Queen” y “Two Shots”, donde podemos apreciar una mayor entrega por parte del público, sobre todo en este último que adquiere aires de clásico en su estribillo, de la misma forma que aparece como colofón final la complicada versión del “Ain’t talking about love” de los siempre grandes VAN HALEN. Deslumbrante versión que mantiene el tipo ante su original. Deslumbrante final para un disco que no hace sino ponerle un marco y un pedestal al respeto y admiración que personalmente siento sobre esta banda y que, en un plano más objetivo, no puedo sino afirmar que merece la atención de todo fan del hard rock melódico y a.o.r. de este país (a pesar de que se pueda echar en falta más presencia del primer trabajo del grupo).

Estamos ante un grupo capaz de liderar un estilo que, a pesar de no ser excesivamente popular dentro de nuestras fronteras, tiene mucho que decir y aportar en lo que a calidad se refiere. “Live… on a dreamers night” es solo un ejemplo de lo cerca que tenemos aquello que muchas veces nos empeñamos en afirmar que no existe aquí.

Puntuación: 8,8

Discográfica: Independiente

Autor: Daniel Velasco Alonso

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