Crítica
Hay discos que buscan impresionar desde la complejidad y otros que simplemente aspiran a hacerte disfrutar. Feels, segundo trabajo de los parisinos Harsh, pertenece claramente a la segunda categoría, aunque eso no significa que carezca de ambición. Al contrario. La banda francesa demuestra que todavía es posible tomar como punto de partida el hard rock melódico de los años ochenta y adaptarlo a una sensibilidad contemporánea sin sonar a simple ejercicio de nostalgia.
Tras el prometedor Out Of Control (2022) y más de trescientos conciertos a sus espaldas, Harsh afronta la siempre complicada prueba del segundo álbum con una propuesta que refuerza todas las virtudes de su debut y amplía su alcance compositivo. El resultado es un trabajo fresco, enérgico y tremendamente accesible que confirma el crecimiento de una formación que parece destinada a dar un importante salto dentro de la nueva generación del hard rock europeo.

Desde los primeros compases de “Break Your Way” queda claro cuál es la filosofía del grupo. Guitarras afiladas, estribillos diseñados para ser coreados y una producción moderna que aporta contundencia sin sacrificar la calidez de las composiciones. Albert Arnold lidera el conjunto con una interpretación vocal convincente, transmitiendo confianza y personalidad sin caer en excesos.
La pegadiza “All I Ever Wanted” eleva inmediatamente el nivel. Su estribillo posee ese tipo de inmediatez que distingue a los grandes sencillos del género, mientras que la combinación de melodía y energía recuerda por qué el hard rock melódico llegó a conquistar estadios enteros. Del mismo modo, “Fuel To The Fire” introduce una dosis adicional de agresividad, apoyada en un excelente trabajo rítmico de Léo Löwenthal y Julien Martin, mientras Séverin Piozzoli aporta guitarras llenas de carácter y un solo perfectamente integrado en la canción.
Uno de los mayores aciertos de Feels es que evita la monotonía. Temas como “Offer You A Rome” incorporan matices más actuales y un enfoque ligeramente diferente que permite respirar al conjunto sin romper su coherencia estilística. La banda demuestra además que sabe manejar las dinámicas, alternando momentos explosivos con otros más emotivos.
Ese equilibrio alcanza uno de sus puntos culminantes en “Forever Yesterday”, una balada construida siguiendo los cánones clásicos del género. Comienza de forma íntima y acústica para ir creciendo progresivamente hasta desembocar en un estribillo enorme, cargado de emoción y sentimiento. Es un corte que demuestra que Harsh entiende perfectamente las reglas del juego y sabe aplicarlas con sinceridad.
La decisión de versionar “Maniac”, el inmortal éxito de Michael Sembello, podría haber resultado arriesgada. Sin embargo, la banda logra apropiarse del tema gracias a una instrumentación más pesada y a una interpretación que respeta la esencia original mientras la traslada con naturalidad a su universo sonoro. Lejos de sonar forzada, la canción encaja sorprendentemente bien dentro del álbum.
La segunda mitad mantiene un nivel muy sólido. “Back To Life” emerge como uno de los himnos más representativos del disco gracias a sus enormes melodías y su energía contagiosa. “Losing My Mind” y “Dancing Dancing” recuperan el espíritu más festivo y desenfadado del hard rock clásico, mientras que “Never Gonna See Me Fall” aporta un matiz más reflexivo sin perder fuerza melódica.
El cierre con “When We’re Together” resume a la perfección la identidad de Harsh. Más allá de los riffs, los estribillos y la actitud, existe una sensación de autenticidad que atraviesa todo el álbum. La amistad que une a sus integrantes desde la infancia parece reflejarse en unas canciones que transmiten compañerismo, optimismo y pasión por la música.
La producción merece una mención especial. El trabajo de mezcla y masterización realizado por Hannes Braun consigue que cada instrumento encuentre su espacio sin caer en la sobrecompresión que afecta a muchas producciones actuales. El sonido es moderno, potente y brillante, pero conserva suficiente personalidad para evitar la sensación de artificialidad.
Feels no pretende reinventar el hard rock, ni falta que le hace. Su mayor virtud reside precisamente en comprender qué hace grande a este estilo: canciones memorables, estribillos irresistibles, guitarras protagonistas y una honestidad que conecta directamente con el oyente. Harsh han encontrado una fórmula propia dentro de un terreno muy transitado y la ejecutan con una convicción admirable.

Con este segundo trabajo, la banda francesa confirma que no es una promesa pasajera. Feels es un disco lleno de energía, melodía y corazón, capaz de satisfacer tanto a los aficionados veteranos del género como a quienes buscan descubrir nuevas bandas dentro de la escena actual. Si continúan evolucionando a este ritmo, no sería extraño ver a Harsh ocupando escenarios cada vez más grandes en los próximos años.
Listado de temas:
Break Your Way 04:14
All I Ever Wanted 03:44
Fuel To The Fire 03:52
Offer You A Rome 03:31
Don’t Mess With Me 04:19
Forever Yesterday 04:42
Back To Life 03:51
Maniac 05:00
Losing My Mind 03:56
Dancing Dancing 03:07
Never Gonna See Me Fall 03:10
When We’re Together 05:01
Line Up:
Albert Arnold – Lead vocals & guitar
Séverin Piozzoli – Guitar & backing vocals
Julien Martin – Bass & backing vocals
Léo Löwenthal – Drums & backing vocals
Aghiles – Additional vocals
Puntuación: 8/10
Discográfica:





