URIAH HEEP – CELEBRATION – FORTY YEARS OF ROCK

Crítica

Cuarenta años… Se dice pronto, pero cuarenta años en la música, manteniendo un nombre que, por muchos cambios de formación, ligeras variaciones de estilo, y quizás menor reconocimiento que otras bandas de la misma época y trayectoria (véase Led Zeppelin, Black Sabbath o, sobre todo en este caso, Deep Purple), pero con un total éxito de gira, año tras año y frontera tras frontera es, como poco, para celebrarlo. Y aquí estamos, dispuestos hablar de uno de los grandes de la música, uno de esos grupos a los que, aunque pueda parecer mentira a día de hoy, le debemos mucho los amantes de la música con base en la literatura fantástica (quien se reconozca en estas palabras y no haya escuchado los eternos “Demons and Wizards” y “The Magician’s Birthday” ya debería haber dejado de leer esto y salido corriendo a la tienda de discos a hacerse con ellos). URIAH HEEP, injustamente a lo largo de la década de los 70, ensombrecidos por la gran presencia de Deep Purple, únicamente por el simple hecho de compartir un gran parecido en su “sonido hammond”, prácticamente no han detenido ni un solo momento su carrera, incluso tras la difícil decisión que la banda tuvo que realizar en el 76 al echar a su reconocible vocalista Daviv Byron tras sus problemas con el alcohol (los mismos que dicen que le llevaron a su muerte en 1986, a sus 38 años). Mick Box continuó adelante, perseverando en nuevos discos, nuevas etapas, unas más recordadas que otras, y mezclándose entre la horda de grupos que surgieron en los 80, momento en que la banda recuperó el esplendor gracias a la entrada de su actual vocalista, Bernie Shaw, así como la de la estabilidad en uno de sus elementos más importantes, el de las teclas en la persona de Phil Lanzon.

Desde 1986 sus discos han recibido mejores o peores críticas, han pasado más o menos desapercibidos, pero la banda se ha mantenido al pie del cañón, realizando una gran adaptación de sus clásicos (discos inolvidables como “Salisbury”, “Look At Yourself”, “Sweet Freedom” o los dos comentados más arriba) y llevándolos de gira a lo largo de todo el mundo hasta que, finalmente, han decidido que ya era hora de actualizarlos un poco, de grabarlos con la formación que lleva casi 25 años estable y perseverando en que el nombre de URIAH HEEP se escriba un día con letras doradas en la historia del rock duro, de las raíces del heavy metal y, porqué no, entre las primeras influencias de los más grandes del rock progresivo.

El resultado es un precioso digipack, con una portada que hace totalmente justicia a las raíces de inspiración de los británicos junto a un libreto donde se incluyen todas las letras de los clásicos incluidos en esta celebración. Todo ello envuelve un CD que se acompaña de un DVD en directo grabado en el pasado “Sweden Rock Festival” (2009) donde se incluye una lista de 7 temas como “Sunrise”, “Stealin’” “Gipsy”, “Look At Yourself”, “July Morning”, “Easy Livin’” y el eterno y espectacular “Lady in Black”, con una acongojante participación del público que demuestra el gran estado de forma en el que se encuentra la banda a finales de esta década del nuevo milenio. No destaca en su producción y sus menús son estáticos y más bien pobres, pero lo que importa, que es el concierto, es un documento imprescindible.

En cuanto al disco, la parte más importante de este lanzamiento, como ya os comentaba anteriormente, se trata de una pequeña lista de 12 clásicos de la primera época del grupo (a excepción de “Between Two Worlds”, de 1998), la recordada y siempre presente al 80% en sus directos, regrabada por la banda actual, adaptada por las cuerdas vocales de Bernie Shaw, cuya interpretación no sorprende ni trastoca nuestros planes de disfrutar de aquellos grandes cortes, puesto que, dada su trayectoria y reconocimiento, estamos ante un ejemplo parecido a lo que sería entrar en un debate Bon Scott-Brian Johnson… inacabable e infructuoso.

El espíritu, por tanto, se mantiene y se actualiza, el regustillo a antiguo lo sigue dando el hammond de Lanzon, mientras que el cuerpo de los temas se viste de una producción perfecta (los más exquisitos le podrían poner pegas justificadas al echo de no escuchar la típica y entrañable suciedad de los vinilos) y ni que pintada para que los más jóvenes se acerquen sin miedo a estos grandes temas, a la historia del rock con mayúsculas, a que se empapen del espíritu que reina en el místico, mítico y romántico “Sunrise”, en los CLASICAZOS “Free n easy”, “Look at yourself” (incluso el que declare no conocerla ya la ha cantado previamente) o, por supuesto, “Easy Livin’”, en aquel “Stealin’” con aires de dulce y aventurero rock clásico, la magia juglar de “The Wizard” (no sería descabellado llegar a establecer una relación directa entre este tema y esos bardos alemanes tan épicos y tolkinianos que todos conocemos…), el aire retro de “Gipsy” o, para acabar, una de las baladas más emotivas y evocadoras que he escuchado nunca: “Lady in Black”. Como veis, no están todos los que son (un servidor echa de menos cosas como “One way or another” o “Weep in Silence”), pero si son todos los que están.

Tanto en este último caso como en el resto de temas siempre recordamos la interpretación original, puesto que el feeling de aquellos es imborrable, insuperable e insustituible. La varita que tocó a URIAH HEEP en aquellos iniciales 70 hizo algo maravilloso y por eso jamás se podrá anteponer estas nuevas versiones a sus originales, en ningún caso.

Pero se nota a la legua que ese no es ni por asomo el objetivo de este “Celebration”, con el disco en mis manos me desmarcaré en todo momento del que diga que se trata de ideas agotadas. Lo que tenemos entre manos es un auto-homenaje, un regalo para los fans y una extensión del legado del grupo de cara a unos cuantos años más aún por llegar. Por eso mismo tenemos dos temas nuevos, un asombroso “Only Human”, que cualquiera podría haber afirmado que pertenece a alguno de los discos que la banda editó entre el 75 y el 78, pero gozando del estatus de uno de los mejores, muy intenso y pegadizo, con un ritmo que invita a participar y que abre de forma majestuosa este disco, así como “Corridors of Madness”, un tema más oscuro conceptual (también mucho más discreto a nivel compositivo), explorando los retazos más progresivos de la banda, haciendo evolucionar el tema desde los primeros susurros y frases enlazadas de Shaw hacia un estribillo sencillo y pausado, muy propio del medio tiempo al que nos enfrentamos.

Quizás cuando hablamos de los grandes grupos de finales de los 60 y primeros de aquella década mágica que fueron los 70, donde se sentaron las bases de casi todo lo que conocemos hoy en día dentro del rock y el heavy metal, siempre nos olvidamos de este quinteto británico. Un grupo especial, al que le costó y le costará alejarse de la sombra de sus hermanos mayores, pero que, con este “Celebration” nos da una nueva oportunidad de escribir su nombre con mayúsculas, de rememorar su legado y de presenciar que 40 años de historia se pueden mantener con mucha más dignidad de la que pudiera parecer a priori. Para los fans más avezados, curioso. Para los más jóvenes y desconocedores de los británicos: altamente recomendable. Para ambos: por supuesto siempre será mejor tirar de los originales.

TRACKLIST:

01 – Only Human
02 – Bird Of Prey
03 – Sunrise
04 – Stealin’
05 – Corridors Of Madness
06 – Between Two Worlds
07 – The Wizard
08 – Free Me
09 – Free ‘N’ Easy
10 – Gypsy
11 – Look At Yourself
12 – July Morning
13 – Easy Livin’
14 – Lady In Black

URIAH HEEP son:

Bernie Shaw – Voz
Mick Box – Guitarra
Phil Lanzon – Teclado
Trevor Bolder – Bajo
Russell Gilbrook – Batería
Puntuación: 8,5

Autor: Daniel Velasco Alonso

<< volver a discos