JON OLIVA'S PAIN – FESTIVAL

Crítica

A estas alturas cuando uno habla de Jon Oliva y cualquiera de sus proyectos hay que quitarse el sombrero y hacer una reverencia hacia uno de esos músicos que han conseguido crear un sonido único, reconocible e irrepetible.

Ha pasado mucho tiempo desde que comenzara su andanza en el mundo de la música junto a su hermano Criss, muchos años desde que “Sirens”, el primer disco de Savatage, se pusiera a la venta. Desde entonces ha habido muchos y muy significativos cambios. El primero llegó con la trágica muerte de Criss. Después Savatage se fue apagando poco a poco y un día, en 2004, apareció el primer disco de Jon Oliva’s Pain, el proyecto en el que Jon Oliva lleva trabajando duramente desde entonces.

“Tage Mahal”, “Maniacal Renderings” y “Global Warning” han sido tres discos controvertidos, levantando una importante diferencia de opiniones entre los fans. Para algunos son grandes discos y un paso adelante en la carrera de Jon, para otros no son discos tan buenos. A medida que pasa el tiempo y se suceden los discos y las declaraciones una reunión de Savatage se antoja cada vez más difícil y es en como afrontar esto en lo que creo que está la principal diferencia de apreciaciones con la música de JOP: para algunos es una evolución, un vástago llamado a continuar la carrera de aquel mítico grupo. Para otros es solo paso intermedio al que no hay que prestarle demasiada atención, precisamente para no ver la realidad. Pero de esto hablaremos más profundamente en una entrevista con Jon Oliva que podréis leer pronto. Este espacio es para hablar del nuevo disco de Jon Oliva’s Pain, que da la bienvenida al nuevo año de la mejor forma posible, con un festival de música.

Así se llama el disco: “Festival”. Tras “Global Warning”, un disco algo más experimental en el que Jon utilizó muchas ideas de Criss que tenía almacenadas, “Festival” se nos presenta como un disco más directo, más heavy. Sin embargo, es inevitable encontrarnos con las particulares secciones instrumentales, las orquestaciones y las progresiones tan habituales en la música de Jon Oliva, siempre muy elaborada.

Habiendo escuchado el disco, creo que para decirlo pronto y fácil podríamos definirlo como una mezcla entre “Global Warning” y “Maniacal Renderings”: es un disco oscuro, con muchos riffs y solos realmente personales y muy bien trabajados, con momentos muy directos y heavies y, nuevamente, con la aportación post-mortem de Criss Oliva, del que Jon ha vuelto a rescatar alguna idea para que estuviera presente también en este disco.

Desde su muerte Criss ha sido siempre una constante en el trabajo de Jon. El peso de su hermano en su música es enorme, incluso me atrevería a decir que el nombre de este proyecto es fruto de aquella pérdida. Este amor y reconocimiento es algo que debemos agradecer, pues gracias a él podemos, de algún modo, seguir disfrutando de aquel genio perdido.

Cómo es habitual en la música de Jon, las guitarras y los teclados son los elementos más importantes en la mayoría de las canciones, formando melodías que avanzan, se retuercen y desembocan en explosiones sonoras con la marca de identidad de este gran músico. Su voz rasgada, tan personal y emotiva como de costumbre, nos guía a lo largo de temas como “Lies”, “Afterglow” (uno de mis cortes preferidos del disco), “Living On The Edge”, la impresionante “Winter Haven” (con una letra a la que vale realmente la pena prestar atención) o la íntima “Now”.

En mi opinión el disco mejora según avanza y es a partir de “Afterglow” cuando llegan los mejores momentos de este trabajo. Un disco en el que el grupo a utilizado el mayor número de pistas de toda su carrera para crear una canción, dotando a su sonido de una profundidad y una potencia realmente abrumadoras y haciendo de sus canciones experiencias únicas repletas de pequeños detalles que merecen descubrirse poco a poco, por eso este disco requiere de unas cuantas escuchas para apreciarlo en su totalidad.

¿Qué más puedo decir? Es Jon Oliva, todos conocéis su sonido. Los fans estarán más que satisfechos con este disco, pero si a estas alturas no te gusta su música, no busques enamorarte de ella en este disco, Jon es así: o lo amas o lo odias.

Puntuación: 8,5

Autor: David Rodrigo (Coon)

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