METAPHYSICS – BEYOND THE NIGHTFALL

Descripción

Los italianos METAPHISICS son una banda de Metal Progresivo que combina la agresividad con la melodía y con los pasajes instrumentales largos y complejos que caracterizan a este estilo. Formados en 2005, en 2007 editaron su primera demo, y desde entonces llevan demostrando su calidad, que cristaliza con la publicación de su primer disco, “Beyond the nightfall”, que vamos a comentar a continuación.

Lo primero que llama la atención al escuchar este disco es que, pese a que en algunas canciones hay esos pasajes instrumentales largos que dan a su sonido mucha variedad e incluso virtuosismo en ciertos momentos, no predominan las canciones especialmente largas, sino que, excepto una, todas duran entre cinco y seis minutos, y algunas incluso menos, lo que hace que este disco no sea demasiado largo.

El disco empieza con “Fallin’”, una canción con un cierto ramalazo hardrockero al principio, pero en la que los teclados (grabados por Andrea de Paoli, de LABYRINTH, que fue el que se encargó de la grabación de los teclados en todas las canciones) ya destacan desde el primer momento. La voz del cantante, Davide, no es especialmente llamativa, pero encaja a la perfección con la estructura del tema, con un timbre que recuerda vagamente al de Jon Bon Jovi. Los cambios de ritmo dan a la canción mucha viveza, porque alternan momentos de cierta velocidad y de mucha potencia con otros más densos. El último minuto del tema es una coda de piano, muy tranquila y melódica, que contrasta con el resto de la canción.

“Letter from a dead man” empieza con fuerza, con unas guitarras algo macarras, que destacan sobre el teclado. Los instrumentos dan la sensación de ir cada uno por su lado, pero el tema tiene una coherencia muy clara, con un desarrollo en el que los distintos músicos tienen su momento de lucimiento. La parte central del tema es muy tranquila, al cambiar el ritmo a otro mucho más lento, en el que la voz es la completa protagonista. Después, el tema vuelve a ganar potencia, volviendo al ritmo anterior. El final del tema es una música de cierto aire jazz, que resulta un tanto desconcertante la primera vez que la escuchamos.

Continuamos con “Follow your desire”, un tema que arranca con densidad, para empezar a desarrollarse como un medio tiempo, aunque los cambios de ritmo son constantes, tanto que a veces parece que es difícil seguir la canción. El solo es muy largo y está muy logrado.

El sonido del bajo de Matteo sirve de arranque a “Shadow games”, una canción de principio un tanto oscuro, en la que la guitarra y el teclado crean una atmósfera densa, que desaparece cuando empezamos a escuchar la voz de Davide. A partir de ese momento, el tema se desarrolla con densidad, aunque los teclados y las melodías de la guitarra dan cierta brillantez al sonido.

Con unos tranquilos arpegios de la guitarra acústica empieza “Just a dream?”, arpegios a los que pronto se suman el piano y unos arreglos orquestales. Cuando entra la voz, los instrumentos y ella pelean por ganar nuestra atención. La entrada de la batería de Marco en principio no sirve para acelerar el sonido, y hay que esperar a llevar dos minutos de canción para que el ritmo se acelere solo un poco. El solo, muy técnico, deja claro que Davide Perruzza es un guitarrista de mucha calidad. Esta es la canción en la que Davide Gabriele utiliza registros más agudos en la voz, para establecer un cierto diálogo con la guitarra durante la parte central del tema.

Un sonido un tanto galáctico sirve como arranque a “Searching for”, un tema de mucha potencia en su comienzo, que rápidamente se desarrolla con una melodía de la voz muy fácil de escuchar. Los cambios de ritmo sirven para recuperar el aliento, y hacer que el impresionante trabajo de Andrea de Paoli con el teclado resalte todavía más.

“When everything comes to an end” es un brevísimo tema instrumental, interpretado solo con el piano, que sirve de introducción a “Renaissance”, una canción tranquila que empieza con la guitarra acústica y el piano, para después desarrollarse como balada, y en la que METAPHISICS demuestran que pueden desenvolverse igual de bien con los temas cañeros y con los temas más melódicos. El solo de teclado es verdaderamente sublime y enlaza con el de guitarra, que lo complementa.

Una guitarra muy potente cuyo volumen va subiendo sirve para que comience “Lifend”, la canción más larga del disco. Es un tema que alterna los ritmos rápidos y machacones con otros más densos, de forma que, pese a sus nueve minutos de duración, no se hace larga. En su parte central, un pasaje interpretado solo con el piano y la voz sirve de contrapunto al resto de la canción, para que, justo después, el teclado vuelva a adueñarse del tema, acelerando el ritmo. En sus últimos segundos, la guitarra acústica da cierre al tema. La canción alterna, así, momentos de caña con otros de tranquilidad, siendo el ejemplo perfecto de lo que estos chicos pueden hacer.

Enlazando casi a la perfección con “Lifend” llega “…Light”, el último tema del disco, y también el más corto (si exceptuamos “When everything comes to an end”). Es un tema totalmente instrumental, en el que la guitarra y el teclado son los absolutos dominadores durante sus tres minutos. Durante sus últimos segundos, unos sonidos del teclado crean una atmósfera diferente a la del resto del tema y sirven de cierre al álbum.

“Beyond the nightfall” es, por tanto, un disco muy trabajado, en el que todos los músicos tienen su momento de lucimiento, y en el que los cambios de ritmo son continuos. Este álbum, que nos demuestra la enorme calidad que tienen estos chavales, nos lleva a esperar que sus próximos trabajos sean, al menos, igual de buenos. No les perdamos la pista.

METAPHISICS son:

Davide Gabriele: Voz.
Davide Perruzza: Guitarras.
Matteo Raggi: Bajo.
Marco Aiello: Batería.
Gabriels Shiro: Teclados (solo en directo).

TRACKLIST:

01- Fallin’.
02- Letter from a dead man.
03- Follow your desires.
04- Shadow games.
05- Just a dream?
06- Searching for…
07- When everything comes to an end.
08- Renaissance.
09- Lifend.
10- …Light

Puntuación: 8
Discográfica: SG Records
Autor: Pablo Folgueira

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