Phobos Preacher – Humanos

Crítica

Desde la ciudad zaragozana de Borja llegan PHOBOS PREACHER, anteriormente conocidos como PHOBIA, un grupo de Death Metal con cierta influencia Thrash que nos presentan un trabajo muy conseguido en el que combinan riffs muy potentes, voces guturales salvajes, baterías muy cañeras y una enorme brutalidad en los temas, que hacen que estemos ante un disco de mucha calidad.
El disco, titulado “Humanos” está formado por diez veloces temas cantados en castellano, y está hecho con unas ganas, una potencia en la ejecución de los temas y una garra que convierte a este grupo en un valor seguro dentro de la escena extrema de nuestro país.
El disco arranca con un oscuro “Preludio” de solo un minuto de duración, que nos va introduciendo lentamente en el disco, y que da paso a “Agonía”, una canción rabiosa y muy cañera, en la que la batería es de una potencia demoledora. Sin embargo, la voz de Danny, muy gutural, es la que resulta la completa protagonista. Además, un ritmo muy conseguido y unas melodías que contrastan con el sonido general del tema enriquecen esta canción, en la que además hay un solo de guitarra muy bueno.
Con el sonido del bajo y la batería empieza “La perdición”, un tema brutal que va ganando velocidad progresivamente y en el que se nota mucho la influencia del Thrash, sobre todo en la instrumentación. Los solos de las guitarras, muy veloces, están muy logrados, resultando de los mejores del disco, igual que las melodías que suenan por debajo de la voz.
“Hipocresía” es una canción en la que los cambios de ritmo son continuos, y en la que se combinan los ritmos contundentes propios del Thrash con las voces guturales. La letra, muy crítica, es una de las mejores del disco, y la velocidad que alcanza Adrián al tocar la batería es verdaderamente increíble. Una especie de interludio que suena justo antes del solo sirve para recuperar el aliento justo antes de que la potencia y la rabia se vuelvan a adueñar del tema, sobre todo al final, con una coda que se puede definir como simplemente genial.
El corto tema que da título al álbum empieza con muchísima fuerza, sin dar un segundo de respiro, y con las guitarras y la batería sonando a velocidad de vértigo. De nuevo, los cambios de ritmo sirven para dar más énfasis a las distintas partes de la canción, aunque predominan sobre todo las partes rápidas.
“Lágrimas en la arena” mantiene e incluso aumenta esa velocidad y esos cambios de ritmo, resultando uno de los temas más variados y sorprendentes del disco. Su desarrollo es totalmente atronador y muy potente, y los coros resultan de lo más llamativo de la canción, aunque la batería no se queda atrás.
Un inicio más denso para “La última cena” da paso a mucha potencia y velocidad. Es una canción que no da tregua, en la que la aportación del bajo de Herrero es muy evidente, y en la que las guitarras vuelven a estar muy logradas. De nuevo, los cambios de ritmo y un solo muy conseguido enriquecen el tema, resultando una de las mejores canciones del disco.
Con una potencia salvaje arranca “Abre tu mente”, una canción contundente y con partes muy diferentes entre sí. La letra, muy crítica, trata sobre el maltrato y encaja a la perfección con el ritmo del tema. Su estribillo es sencillo y fácil de recordar, y es ideal para los conciertos. El solo también es sencillo, aunque muy efectivo.
Con un ritmo contundente y de cierta densidad empieza “Ahogado en mi adicción”, una canción en la que las guitarras presentan un sonido muy conseguido. Danny canta con mucha fuerza una letra que se queda en la cabeza desde el primer momento, sobre todo su estribillo. El solo es una verdadera pasada, y da paso a la última repetición del estribillo
Llegamos al final del disco con “Doctrina odiada”, una canción en la que el batería y los guitarristas tocan a mucha velocidad, y en la que Danny elabora melodías con su voz de forma magistral. Sin embargo, lo mejor de la canción es el sonido de las guitarras, con un solo espléndido.
Tenemos así un disco en el que se combinan las voces guturales con riffs incendiarios, melodías muy logradas y baterías veloces, que dan medida de la capacidad que tienen estos músicos. Una producción muy cuidada, que permite que apreciemos la aportación de cada músico, ayuda a que el resultado final de este disco sea inmejorable.
La única pega que le encuentro es que es un disco demasiado corto. Pero bueno, siempre podemos volver a escucharlo, ¿no os parece?

PHOBOS PREACHER son:
Danny: Voz.
Diego: Guitarra y coros.
Tatín: Guitarra.
Herrero: Bajo.
Adrián: Batería.

Track list:
1- Preludio.
2- Agonía.
3- La perdición.
4- Hipocresía.
5- Humanos.
6- Lágrimas en la arena.
7- La última cena.
8- Abre tu mente.
9- Ahogado en mi adicción.
10- Doctrina odiada.

Discográfica: Down Music.
Puntuación: 8/10.
Autor: Pablo Folgueira.

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