QUIET RIOT – REHAB

Crítica

Y después de cinco años vuelve al terreno de juego otro grupo con casi treinta años de carrera a sus espaldas. No tenia noticias de ellos y enterarme de la salida de este disco ha sido una grata sorpresa para mi. Le tengo especial cariño al grupo a causa de mi aficción por su carismático vocalista. Y es que Kevin DuBrow es un vocalista excepcional. Y Quiet Riot puede jactarse de tener en su discografia al menos uno de los discos más importantes de la escena ochentera y uno de los mejores trabajos de onda clásica que han salido este año. Rehab es un discazo, con todas las letras. Merece mirarlo poco a poco, así que vamos con el tema a tema, a ver que sale:

Free: Un tema potente, más de lo que esperaba a decir verdad. Tiene una influencia notable del sonido actual, pero conserva la esencia de Quiet Riot. Una de las primeras cosas que podemos percibir es el excelente estado de forma de Kevin DuBrow, realmente gratificante. Compositivamente se trata de un tema medianamente sencillo, bastante apropiado para un single y para el directo gracias a su atrayente riff y su estribillo sencillo y directo. Buen comienzo.

Blind Faith: El inicio es más bien tranquilo, bastante distante del de “Free” y el desarrollo del tema no se queda atrás. Es un corte bastante distinto del anterior en las estrofas y en los riffs, pero tiene una semejanza notable, que es un sello de identidad en Quiet Riot, el estribillo es sencillo de corear y muy pegadizo, perfecto para una interpretación en directo o para mantener al oyente atento al disco. Lo más destacable, Kevin, que esta enorme. Un tema notable, que personalmente me encanta. Compositivamente está algo más trabajado que su predecesor y cuenta con un solo magnífico.

South Of Heaven: Estamos ante un tema de corte algo más pesado. La duración es notablemente mayor y la composición esta bastante más estudiada. No es un tema rápido y tiene unos dejes muy clásicos que te trasportan un par de décadas atrás. De nuevo el estribillo es muy interesante, sin embargo en esta ocasión yo no tocaría la canción en directo, a pesar de lo agradable que es su ritmo para el headbaging y de las estupendas líneas de guitarra, no creo que encajase en el set-list ideal para el grupo.

Black Reign: Este es un tema con un comienzo “raro” y sorprendente. Me gusta bastante, a decir verdad. Desde el principio se muestra directo y deja entrever un trabajo bien hecho sobre el papel. De nuevo nos encontramos con un estribillo curioso. El ritmo y la actitud del tema le hacen ideal para el directo. Kevin, Frankie y Neil Criton estan tremendos. Me gusta especialmente la pequeña parte más relajada, con ese aire especial.

Old Habits Die Hard: Este es el primer “monstruo” del disco. Tiene un aire muy rockero y una composición excelente. Cada nota encaja perfectamente, las líneas musicales resultan completamente coherentes. Los coros de influencia Soul le dan al tema un toque diferente que le hace especial , diferente y muy agradable. Una fuerte dosis de rock espolvoreada con algo de country y blues y una pizquita de soul y tenemos una mezcla explosiva, reflejada en este tema. Sobresaliente en todos los aspectos, sencillamente impecable. Por temas como este merece la pena comprar discos completos.

Strange Daze: Un comienzo muy curioso da pie a un riff que invita a menear la melena. La entrada de Kevin, que en lo que va de disco ha dejado harto claro la versatilidad de su voz , es una delicia para los oidos. Se trata de un tema bien trabajado, sin demasiadas complicaciones, pensado para el directo, dónde sin lugar a dudas funcionará a las mil maravillas. Podría ser una buena baza como single del disco. De nuevo, estribillos pegadizos. Merece especial atención el solo de guitarra; sencillamente excelente.

I Harms Way: Este tema tiene una influencia notable de AC/DC, al menos esa sensación me da a mí, aunque el estilo vocal es considerablemente distinto, los riffs tienen un sonido razonablemente influenciado. Compositivamente es un tema curioso, pero poco más. Es uno de los que menos me gusta del disco pese a la gran interpretación de Kevin, que hace el tema mejor de lo que es en realidad para mi gusto. Aparte de eso, lo único que se salva es el solo, que no obstante es demasiado corto.

Beggars And Theieves: Y aquí tenemos otro plato fuerte. El segundo del disco. Es un tema completamente diferente al otro “monstruo” de antes, presentando un ritmo muy rockerillo. Es compositivamente más sencilla que “Old Habits Die Hard”, lo cual no quiere decir que no tenga un trabajo sobresaliente. Me gusta bastante el estribillo y no se le puede poner ni una sola pega a la interpretación de la banda. Ya lo habré dicho hasta la saciedad, pero Kevin esta que se sale y las guitarras van camino de ganarse un sobresaliente de igual valía. Un tema sobresaliente.

Don’t Think: Un tema que me trae a la cabeza una extraña mezcla de Accept y AC/DC con algo indefinido e interesante. Sin lugar a dudas se trata de una canción que le daría un aire diferente a show en vivo. A pesar de su aparente sencillez una revisión más atenta del corte rebela una composición muy bien trabajada y bastante más complicada de lo que inicialmente pudiera pensarse. No es que se trate de la “quintaesencia” de la música, pero su fantástico solo y una composición notable la hacen digna de unas cuantas escuchas. Buen tema, si señor.

It Sucks To Be You: Un tema divertido, macarrilla, muy propio del rockero de antaño. Se agradecen canciones como estas, que mantienen el espíritu original del movimiento. No aporta nada nuevo ni ofrece florituras de ninguna clase, se trata de una canción sencilla y muy divertida, ideal para el directo, con un estribillo muy acorde con el tema y un solo perfecto para la ocasión.

Evil Woman: Y cerramos el disco con el tercer y último “monstruo” del plástico. Ocho minutos y cuarenta y ocho segundos dan para bastantes cosas, y este tema es una prueba fiable de ello. Cierto toque blueserillo envuelve este temazo. Se trata del mejor tema del disco junto a “Old Habits Die Hard”. De nuevo Kevin da muestras de lo que es capaz de hacer detrás de un micrófono. Compositivamente estamos ante una canción en la que no se ha improvisado nada, todo esta perfectamente trabajado, estudiado, repasado, encajado y vuelto a revisar. Ni un solo cabo suelto sobre el papel. Con tamaño esfuerzo con el lápiz hubiera sido una falta de respeto hacia la obra no echar el resto con el instrumento de turno, así que lo bueno llama a lo bueno y tenemos una interpretación 10. No encuentro la forma adecuada de describir este tema, pero seguro que la amistad que mantiene Kevin DuBrow con Glenn Hughes le ha servido de algo a la hora de componer. Sobresaliente.

Y se acabó lo que se daba. Esperemos que no pasen otros cinco años antes de la próxima aventura discográfica de Quiet Riot, porque ha quedado claro que los creadores de “Metal Health” siguen en forma para lo que les pongan delante. Un disco estupendo, magnífico, que se ha ganado un sitio de honor en mi ranking personal.

Quiet Riot:

Kevin DuBrow – voz
Frankie Banali – batería
Alex Grossi – guitarra
Chuck Wright – bajo

01. Free
02. Blind Faith
03. South of Heaven
04. Black Reign
05. Old Habits Die Hard
06. Strange Daze
07. In Harms Way
08. Beggars and Thieves
09. Don’t Think
10. It Sucks to Be You
11. Evil Woman (con Glenn Hughes al bajo/voz)

Puntuación: 9

Autor: David Rodrigo (Coon)

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