Saint Deamon – Ghost

Crítica

Diez años hemos tenido que esperar para el regreso de este power quartet nórdico fundado en Örebro (Suecia) en  2006,  que cuenta con muchos tintes hard melódicos pero que también tira de elementos clásicos, pirate, folk, symphonic o progresivos y que muestra notables influencias de bandas powermetaleras del calado de Helloween, Manowar, Hammerfall, Powerwolf, Nocturnal Rites, Heavenly, de la NWOBHM (Maiden, Priest) y otras como Purple, Rush, Dream Theater, Accept, etc. 

Este tercer lanzamiento lleva el corto y seco nombre de “Ghost” y es digno sucesor del laureado “Pandemonium” (2009) y su álbum debut “In Shadows Lost From the Brave” (2008). El extenso disco ha sido editado por el pequeño sello Ram It Down Records/Avalon Label y puesto a la venta a finales del pasado mes de agosto, concretándose en 15 temas que suman 75 minutos de música bastante variada y amena.

Entramos en detalle con el primer clip avanzado en junio, “Captain Saint D”, que zarpa sólida y alegre en busca del tesoro con el golpeo tribal a los tambores y unos silbidos folk (“Over the Hills & far Away” o “Wild Frontier”, Mr. Gary Moore), presenta una estrofa enérgica y pirata del frontman Jan Thore, dura pegada a la base rítmica con el recién incorporado batería noruego Jarle Byberg y que despega con su mega-adictivo estribillo, que se asemeja “mazo” al estilo de los germanos Running Wild. Tema idóneo para el directo!!

De aires fúnebres le sigue, con desgarro thrash y caña, la frenética “Call my Name”, track atronador, con riff ametrallante, percusión a ritmo de pura sangre y con marcados cambios de ritmo. Tema power metalero con un solo que echa humo y que suena tremendo de intensidad y profundidad emocional. Un pasaje ralentizado nos lleva a la última pasada con el coro final.. lento pero intenso de melodía.

Con acelerados tappings power (Kai Hansen, Yngwie) arranca “Return of the Deamons”, otro corte de ritmo thrash brutal que cuenta con apoyo coral, una bonita y romántica ascensión y un estribillo que desemboca en otro elevado agudo del pedazo vocalista nórdico.

Bajando el pistón, con una intrincada línea de guitarra acústica y un tono suave y evocador arranca, con la calma propia de un cantautor, el title-track “Ghost”, extensa y conmovedora. El tema se agudiza, para variar y ganar emoción, aunque el ritmo es, como digo yo, reptiliano y monótono, de aire arábigo, estribillo hard y, tal vez, más predecible y cansina que sus predecesoras. El solo, por el contrario, está repleto de detalles y técnicas de muy alta gama y en su final la cadencia se recrudece hasta elevados puntos vikingos (Jorn Lande).

Con los graves saturados llegamos a “Limelight Dreams”, una melodía hard yankee pinchable y amena bien ejecutada, con verso pleno de sentimiento, estribillo intenso, solo afilado y un interludio pausado que recuerda a su época con Frontiers. De lo mejorcito del disco!!!

Los teclados introducen la progresiva “Hell is Calling”, de riff potente y apocalíptico, con gran trabajo a las voces: agudo infernal, estrofa cantada, siniestramente, por teléfono y otra ascensión de ritmos para un coro a varias velocidades que también te puede recordar a Avantasia y que cuenta con la inclusión del piano, ambientes etéreos y otro punteo para quitarse el sombrero del guitarrista Toya Johansson.

Earth is Alive” se sale de la dinámica operística y vuelve al metal más ochentero, dureza a la base, buenos arreglos y la gran versatilidad de Jan Thore que te cuenta una historia cantando como los ángeles (a lo Kiske en esta ocasión), el mu cabrón!!. Otro break ambientado con sintetizador y guitarra acústica nos abre la caja de los truenos con otro solo trallero de Toya y… otra vez  a empezar con el happy metal.

De vuelta a la ópera, oh mama mia let me go!!!, con la extraña “Land of Gold”, tema muy destacable por sus cuatro métricas, cabalgada poderosa de baquetas que se incrementa en el puente trallero para un rimbombante estribillo esta vez más estruendoso, lento y melódico, pero que no termina de engancharme; aunque luego sí me sorprende su interludio a ritmo de vals de acordeón que va incorporando elementos progresivos, así como un fenomenal solo con tintes Satriani, y qué decir del vocalista Jan Thore… está enorme en todo el desarrollo de la pista.

Higher” da la impresión de un hard clásico al principio pero se recrudece a ritmo de acordes rotos incrustados de metal moderno europeo. La canción está orientada al vocalista donde destaca sobremanera nuevamente sin menoscabar el desempeño del resto de músicos que crean las atmósferas adecuadas de una forma impecable y profesional!!

Somewhere far Beyond” arranca también progresiva y con sangre fría pero luego, se abre camino como un rayo de luz en la oscuridad, aunque no añade mucho más a lo escuchado hasta ahora: power-ballad con coro intenso de corte hard melódico y solo progresivo de aires jazzeros con algo de wah-wah.

La intro del desierto “The Exodus” nos lleva de “viaje a las estrellas” con un riff duro y, tal vez deudor del “Crazy Nights” (Loudness), que progresa a otros ambientes más power y positivos. Tiene buenos detalles y un happy chorus, amén de otro solo intenso y, como no, otro espectacular alarido agudo final.

Ambientes sinfónicos para dar la bienvenida a la también rimbombante y combativa “Break the Sky”, de corte sueca (Europe), con tonos altos y claros del cantante. El track es muy asequible, duro y directo a las pelotas hasta que… llega a su parte de derrota arpegiada, con la tranquilidad y melancolía de la lluvia, cantada con la épica legendaria y lejana de Manowar, para salir victorioso con otro solo sencillo y rasgueado de Toya que gana kilates y velocidad para devolvernos a la caña inicial del tema.

Como epílogo del CD, y de onda lúgubre, se nos presenta el outro “Resurrection”, una instrumental clásica con chelo, piano e instrumentos de viento que vienen a aliviar toda la tensión acumulada en la obra hasta su final, donde los pasos se pierden en la lejanía…

Pero, no se vayan todavía… aún hay más… llega, con aires campestres, el bonus de la edición japonesa “The Voice Within”, otra acústica romántica cantada de forma sentimental y desgarradora, al puro estilo Queen o Bon Jovi, que es idónea para calmar a las bestias o, tal vez, para enamorar a tu chica pero que sube de decibelios y potencia con progresiones y tonalidades que ponen, ahora sí, broche de oro a la obra.

En fin, como una tormenta eléctrica en un día despejado, la nave de Saint Deamon se pone otra vez en marcha con “Ghost”, removiendo el panorama power escandinavo, superándose a sí mismos y sacando un disco de sólidas y trabajadas composiciones musicales, ritmos progresivos, gran maestría y variedad en los detalles, un vocalista soberbio y una producción bastante buena, con un sonido épico, nítido, casi pulido pero potente que fue mezclado por Oscar Nilsson en los Crehate Studios (Suecia) pero… cuyas canciones podrían ser más cortas y directas y también es complicado destacar un tema sobre otro, e.d, no veo yo demasiados temas que sobresalgan del nivel medio general.

El diseño pirata y fantasmal de la portada, en la línea de Saint Deamon, que recuerda a un mix de “Under Jolly Roger” y “Brave New World”, es obra del contrastado dibujante e ilustrador Thomas Holmstrand.

SAINT DEAMON son:

Jan Thore Grefstad: Voces y Letras
Andreas «Toya» Johansson Magnus: Guitarras, Composición y Arreglos
Magnus «Nobby» Norberg: Bajo y Arreglos
Jarle Byberg: Batería

Listado de Canciones:

  1. Captain Saint D
  2. Call My Name
  3. Return Of The Deamons
  4. Ghost
  5. Limelight Dreams
  6. Hell Is Calling
  7. Earth Is Alive
  8. Land Of Gold
  9. Higher
  10. Somewhere Far Beyond
  11. The Exodus, Pt. II
  12. Journey Through The Stars
  13. Break The Sky
  14. Resurrection
  15. The Voice Within (Bonus Track)

 

Nota: 8 / 10

Discográfica: Ram It Down Records

Autor: Francisco Rodríguez Belmonte.

 

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