SLIPKNOT – ALL HOPE IS GONE

Crítica

Aquí me encuentro dandole otra escucha al reluciente nuevo trabajo de SLIPKNOT que he recibí hace un mes. La verdad, nunca he sido un fan de esta banda, aunque si que he escuchado sus discos e incluso tuve la oportunidad de verlos en directo cuando vinieron hace unos años teloneando a los -otra vez de máxima actualidad – METALLICA.
Demasiado presuntuosos y optimistas se mostraban algunos miembros de la banda hace unos meses cuando hablaban del disco que tenían en el horno. Razón no les faltaba
Hace poco también leí que Corey Taylor (el vocalista de la formación) se mostraba orgulloso al ver como su banda suscitaba más interes por su música que por su imagen. Escuchando «All Hope Is Gone» no es de extrañar.

Esta banda encaja dentro de una serie de grupos que muchos daban por muertos, y ¡cómo se equivocaban! ¿Nu Metal? ¿Hardcore? ¿Metal alternativo? ¿qué coño es todo eso? Aquí solo hablamos un idioma, y en este último trabajo a SLIPKNOT se les entiende perfectamente, alto y claro: esto es puro metal. Lo que debería preocupar a algunos es si realmente están preparados para entender esta nueva corriente de energía, que surgió hace algunos años algo precipitada y con incoherencias y lagunas, pero que ahora reparece con quienes realmente tenían algo que decir; mamando de las influencias acertadas, sin agujeros ni fisuras y con ganas de poner el mundo patas arribas: SLIPKNOT vuelven con su cuarto disco.

«Execute» es el título de la pista que abre el cd, una introducción de esas que es mejor que no te pongas de despertador porque puedes levantarte con ganas de cargarte a alguien. Acto seguido irrumpe «Gematria (The Killing Name)», el primer tema «real» de «All Hope Is Gone». En esencia es basicamente SLIPKNOT, pero hay algo ahí que lo hace más atractivo. Las guitarras suenan afiladísimas y son las más elaboradas que se hayan escuchado en un album del grupo, así como la cantidad de arreglos que las adornan. Como no era de extrañar, todo lo relacionado con la batería (¡grande Joey Jordison!) y la percusión es una auténtica locura. Como principal sorpresa el tema luce un par de solos de guitarra bastante interesantes y que también se alejan de lo que hasta ahora se concebía como «típico» si hablamos de Slipknot.

El estribillo de la pista anterior resulta impactante y cuaja rápido. Pero no más rápido que el de la siguiente, «Sulfer», en el que Corey hace su primera incursión en terrenos melódicos dentro de este album. Y vaya primera incursión…Otro gran tema, y no hace falta mucho más para poder respirar tranquilos: SLIPKNOT, además de ofrecernos lo que mejor saben hacer, siguen aprovechando sus nuevos trabajos para innovar y por consiguiente, sorprender (que nó es facil).

«Psychosocial», la cuarta pista del album y primer single del mismo no baja el listón. Con menos prisa que en las dos anteriores canciones, en esta los nueve del mono habrán conseguido con total seguridad hacer las delicias de unos cuantos y dorarle la píldora a otros tantos, pero el tema tiene madera para gustar y eso es innegable. El estribillo podría definirse como lo que algunos denominan «estribillo fácil» por el hecho de que se aleja de la agresividad y la rabia que hasta ahora predominaba, y puede darle al tema la capacidad de atraer a más seguidores de los que ya tienen SLIPKNOT. Que cada uno saque sus conclusiones, pero a mi me ha cautivado por completo. No te sientas culpable en cuanto intuyas que los adolescentes norteamericanos molones caerán rendidos ante temas como este, porque no es tu culpa. El tema es bueno y su virtud es su defecto: que engancha en cuestión de dos escuchas.

Vamos a sorprendernos: «Dead Memories». ¿Cómo se define esto? Parece hard-rock, recuerda vagamente a algo de los noventa. Pero es que..coño, son SLIPKNOT y es dificil encuadrar esto en su sonido. Sea como sea, el resultado es más que excelente. Un tema realmente interesante con un poco de todo: guitarras que chillan a lo Dimebag, buenas melodías vocales y para rendodear la jugada un solo de guitarra de los que nos gustan a todos.

«Vendetta» es, sin duda el mejor tema del plástico. Sugiere un rollo black en sus primeras notas que se rompe con la llegada de las estrofas, increibles estas. Algo así como unos Pantera ligeramente suavizados vendrán a vuestra mente…quizás Black Label Society…Es absurdo seguir comparando, ya que el tema se vale por sí mismo.

Hasta este punto esto se merece un sobresaliente. Una intro y cinco temas de lujo, cada uno perfectamente perfilado y con identidad propia. ¿Demasiado bonito para ser cierto..? Eso parece..

A partir de la septima pista el disco se hace un poco más abstracto y dificil de escuchar, y la mayoría de los temas que quedan pierden carisma y personalidad. Destacan principalmente «This Cold Black» y «All Hope is Gone», ambas en una linea muy similar a la que SLIPKNOT marcaron en sus dos primeros trabajos, resultando la primera más interesante.

«Snuff» hace las veces de balada, con un Corey Taylor limpio y sosegado al micro. Nada que reprochar, pero tampoco nada que elogiar. Más de lo mismo con la siguiente, «Vermillion pt.2», aunque me gustó bastante más «Vermillion pt.3» de su anterior trabajo. «Child of Burning Time» y el corte que cierra el disco «Till We Die» pasan sin pena ni gloria, y se acaba el circo.

Un buen trabajo, mucho mejor de lo que esperaba, pero con dos partes claramente divisibles: los seis primeros cortes son toda una muestra de buen hacer, orginalidad y un interesante soplo de aire fresco al panorama actual que nadie debería perderse. Si el disco hubiera tenido 10 temas, incluso 12, el resultado hubiera sido mucho más favorable. Al contar con 15 temas, el cd puede llegar a saturarte si SLIPKNOT nunca han sido santo de tu devoción.

¿Balance general? SLIPKNOT han acertado tomando la decisión de reunirse y seguir adelante. «All Hope is Gone» es una buena demostración de que estos nueve americanos todavía pueden patear algunos culos.

Puntuación: 7’5

Autor: J.Vicente Albaladejo

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