Crítica
Hay discos que buscan impresionar desde el primer minuto y otros que prefieren ganarse al oyente poco a poco. Far And Wide, el decimosexto álbum de estudio de The Pineapple Thief, pertenece claramente a la segunda categoría. Liderado, como siempre, por Bruce Soord, el grupo británico vuelve a demostrar que el rock progresivo puede ser complejo sin resultar inaccesible, emocional sin caer en el exceso y atmosférico sin perder de vista lo más importante: las canciones.
Con su lanzamiento previsto para el 9 de octubre de 2026 a través de InsideOutMusic, Far And Wide llega además en un momento particularmente interesante para la banda. Soord vuelve a ocupar el centro creativo, acompañado por Gavin Harrison a la batería, Steve Kitch en sintetizadores y teclados y Jon Sykes al bajo y los coros. Una formación que ya conoce perfectamente sus códigos y que, sobre todo, parece haber encontrado una química especialmente natural a la hora de equilibrar delicadeza, tensión y contundencia.

Desde “New World Order”, el álbum establece sus coordenadas. Es un comienzo atmosférico, de desarrollo paciente, en el que las melodías aparecen entre capas de sonido cuidadosamente construidas. The Pineapple Thief no tienen prisa por mostrar todas sus cartas y esa decisión termina siendo una de las mayores virtudes del disco. Hay detalles que pasan casi inadvertidos en una primera escucha y que adquieren protagonismo cuando se vuelve a ellos.
Esa capacidad para trabajar con los contrastes recorre todo Far And Wide. “Hold The Ashes” introduce una mayor intensidad, mientras que “Still Living” recupera una sensibilidad más contenida y melancólica. En esta última destaca especialmente el espacio que la banda concede a la melodía y a la voz de Soord. No hay necesidad de grandes gestos: la emoción surge precisamente de la sencillez y de una instrumentación que sabe cuándo avanzar y cuándo dejar respirar la canción.
“God Knows” aporta uno de los momentos más contundentes del álbum. Su comienzo tiene la fuerza de un trueno lejano y demuestra que The Pineapple Thief pueden endurecer su sonido sin perder la elegancia que caracteriza su propuesta. Después, el tema vuelve a terrenos más serenos, confirmando una de las claves del grupo: la dinámica importa tanto como la potencia.
A partir de ahí, Far And Wide se convierte progresivamente en una experiencia de conjunto. “This Empty Space” introduce una atmósfera más misteriosa, mientras “Scattering Like Flies” incrementa el pulso y construye su tensión de manera gradual. La batería de Gavin Harrison juega aquí un papel fundamental. Su aportación no busca convertirse en protagonista permanente, sino impulsar las canciones y subrayar sus cambios de intensidad.
“Through The Noise” representa otro de los grandes momentos del álbum. Comienza con calma y se desarrolla lentamente hasta alcanzar una liberación instrumental especialmente efectiva. El crecimiento está tan bien dosificado que, cuando batería y guitarras finalmente irrumpen con mayor fuerza, el efecto resulta orgánico y plenamente justificado.
“Who Wants It” introduce una vertiente algo más cercana al pop, aunque sin abandonar los giros y matices progresivos. Y para cerrar llega “No Exceptions”, una extensa pieza de más de siete minutos que resume buena parte de las virtudes del disco. Paciente, envolvente y progresiva en el sentido más natural del término, la canción crece poco a poco, alcanza momentos de mayor intensidad y finalmente vuelve a la calma.

En conjunto, Far And Wide es un álbum que entiende el rock progresivo como una cuestión de equilibrio. Hay virtuosismo, pero nunca parece exhibicionista; hay melancolía, pero no resulta sombría; hay complejidad, pero siempre está al servicio de la canción. The Pineapple Thief aprovechan además el espacio y el silencio como elementos musicales, algo especialmente apreciable en una época en la que muchos discos parecen tener miedo de dejar respirar sus composiciones.
Quizá esa sea su mayor virtud: Far And Wide no exige atención inmediata, sino que la recompensa. Es un álbum concebido para escucharse de principio a fin, descubrir sus capas y dejarse llevar por sus cambios de paisaje. Bruce Soord y compañía entregan así una obra madura, elegante y emocional, en la que la experiencia acumulada de la banda se convierte en sensibilidad antes que en exhibición.
Un viaje progresivo, melódico y profundamente humano que confirma que, después de más de 25 años de trayectoria, The Pineapple Thief todavía tienen mucho que decir.
Listado de temas:
- New World Order
- Hold the Ashes
- Still Living
- God Knows
- This Empty Space
- Scattering Like Flies
- Through the Noise
- Who Wants It
- No Exceptions
Line Up:
Bruce Soord – lead vocals, guitars,
Gavin Harrison – drums
Steve Kitch – synthesizers, keyboards
Jon Sykes – bass, backing vocals
Puntuación: 8/10
Discográfica: InsideOutMusic





