Ültra Raptör - Fossilized

Crítica

Hay discos que parecen extraídos de una era distinta, moldeados con la fuerza del tiempo y el instinto primigenio del metal. Fossilized, el segundo álbum de Ültra Raptör, pertenece a esa categoría: una pieza viva, rugiente, que emerge de las profundidades del underground canadiense como un fósil que late con fuego y electricidad.

Formados en Quebec City en 2015, Criss Raptör y compañía son producto directo de esa herencia canadiense que siempre ha dado nombres capaces de equilibrar velocidad, melodía y músculo: Exciter, Razor, Anvil, o más recientemente Skull Fist y Enforcer en la vertiente revivalista. Pero Ültra Raptör no son una simple reencarnación de la vieja escuela; son una mutación consciente, un organismo forjado en acero y neón, donde la épica del heavy metal se mezcla con una imaginería de ciencia ficción y criaturas prehistóricas.

Su historia comienza con una anécdota que hoy suena casi mítica: entre cervezas y riffs, los guitarristas Criss Raptör y Steve Force, junto al baterista Rick Wild, lanzaron la idea de una banda inspirada en Cadillacs and Dinosaurs. “¿Y si nos llamamos Ültra Raptör y tenemos una canción sobre dinosaurios en coches?”, dijeron entre risas. La broma se transformó en una banda real, y la banda en una fuerza imposible de detener.

El EP homónimo (2018) sirvió de carta de presentación, y el debut Tyrants (2021) confirmó que el grupo poseía algo más que nostalgia: una energía nuclear, una convicción que los situaba entre los actos más auténticos del nuevo speed metal. Y ahora, en 2025, llega su obra más completa y feroz: Fossilized, un álbum que encapsula toda su esencia con una claridad de propósito impresionante.

Desde el primer compás del tema título, Fossilized, uno entiende que no hay lugar para el descanso. Riffs sincronizados con precisión quirúrgica, coros de guerra y una base rítmica que golpea como una estampida de triceratops. Las guitarras de Criss Raptör y Zoltan Saurus son puro metal derretido: veloces, afiladas, con un sentido melódico que evita el cliché y eleva cada tema al rango de himno. Criss, único miembro original en pie, toca con una mezcla de técnica y feeling que recuerda a Tipton y Downing, pero con la agresividad de Kai Hansen.

El bajo de Dick Van Heuß aporta densidad y movimiento; suena como una maquinaria viva que impulsa las canciones sin sobrecargarlas, llenando cada hueco con autoridad. Y detrás del kit, Tony Bronco demuestra que el metal puede ser técnico sin perder humanidad: dobles bombos fluidos, acentos precisos, y una batería que respira, orgánica, sin trucos de estudio ni triggers artificiales.

Todo está equilibrado. Cada instrumento ocupa su espacio, cada golpe tiene sentido. Es una producción moderna con espíritu analógico, y ese equilibrio la convierte en una escucha deliciosa para quienes aman el sonido real, sin sobreproducción.

El álbum abre con la demoledora “Fossilized”, declaración de principios y muestra de fuerza. Es una combinación perfecta de velocidad, melodía y potencia; una carta de presentación que define el tono de lo que viene. De ahí en adelante, la descarga no se detiene: “Spinosaurus” y “Hard ’n Fast” mantienen la intensidad con un sentido melódico adictivo y unos coros que huelen a clásicos instantáneos. La voz de Phil T. Lung, entre un Halford desatado y un John Cyriis poseído, domina con carisma: agudos imposibles, líneas melódicas memorables y una entrega teatral que nunca cae en la parodia.

“Livin’ for the Riff” es un auténtico homenaje al género, un tema que resume toda la filosofía de la banda: riffs, más riffs y pura devoción metálica.

En “Bitter Leaf” y “Le Voyageur d’Oort”, Ültra Raptör experimentan con texturas más atmosféricas sin perder la velocidad, e incluso se atreven con versos en francés que aportan un toque progresivo y exótico.

“Ptero-Ranger” es la locura total: velocidad, coros delirantes y una energía que recuerda a las series animadas de acción de los ochenta, pero reimaginadas con guitarras que cortan el aire como sierras circulares. Y para el cierre, “Down the Drain” y “Face the Challenge” funcionan como una doble descarga final de adrenalina: riffs giratorios, tambores atronadores, y un último grito de batalla que resume todo lo que Fossilized representa.

Grabado, mezclado y masterizado por David Lizotte (Saccage, Warning Sign), el disco suena potente, claro y con una calidez que muchos trabajos modernos han perdido. Nada está sobrecomprimido, los instrumentos respiran, las voces brillan sin saturar y el bajo tiene presencia. Es el tipo de producción que rinde homenaje al sonido de los 80 sin sonar retro por obligación.

La portada de Mario E. López M. (Evil Invaders, Crystal Viper, Heavy Load) pone el broche perfecto: dinosaurios, fuego, neones, metal derretido. Una portada que captura exactamente lo que la música transmite —poder primitivo, fantasía pulp y velocidad en estado puro—.

No hay baladas, no hay experimentos extraños, no hay pausas. Ültra Raptör no quieren reinventar nada; quieren recordarte por qué te enamoraste del heavy metal la primera vez que escuchaste un riff. Y lo hacen con una convicción y una alegría que resultan contagiosas.

Fossilized es más que un disco: es una celebración de la tradición metálica, una obra hecha con pasión, técnica y respeto absoluto por el legado del género. Desde los agudos imposibles de Phil T. Lung hasta los solos incandescentes de Criss Raptör, todo está en su sitio. El resultado es una avalancha de adrenalina metálica que, sin reinventar la rueda, la hace girar a 300 km/h.

En un mundo donde muchos buscan fórmulas nuevas o mezclas inverosímiles, Ültra Raptör se mantienen fieles a lo esencial: riffs, garras, velocidad, espíritu. Y ese es su mayor triunfo.

Listado de temas:

1. Fossilized (04:08)
2. Spinosaurus (03:55)
3. Hard ‘n Fast (04:19)
4. Livin’ for the Riff (04:14)
5. Bitter Leaf (04:40)
6. X-Celerator (Feel the Power) (03:58)
7. Pterö-Ranger (04:09)
8. Down the Drain (04:54)
9. Le Voyageur D’oort (01:10)
10. Face the Challenge (05:11)

 

Line-up:

Phil T. Lung – vocals
Criss Raptör – lead guitar
Zoltan Saurus – rhythm guitar
Dick Van Heuß – bass
Tony Bronco – drums

 

Puntuación: 8/10

Discográfica: Fighter Records

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