Vader – Solitude in madness

Crítica

El mismo día que empezaba este mes de mayo, los polacos VADER, que llevan desde 1983 dando caña, presentaron su nuevo disco, “Solitude in madness”, un álbum en el que demuestran que lo suyo es el Death Metal sin contemplaciones, con velocidad, contundencia, agresividad y mucha furia.
Desde el primer momento, con la sobresaliente “Shock and awe”, el grupo da caña sin parar, con una velocidad pasmosa en la que los ritmos rápidos se unen a la agresividad de la voz Peter y también a un trabajo muy interesante con las guitarras.

Temas como “Incineration of the gods” demuestran también que el grupo sabe combinar los ritmos más rápidos con otros en los que bajan un poco (pero muy poco) el pistón. Y es que, de hecho, este disco es todo caña y velocidad, como se ve en canciones como “Into oblivion”, que fue su primer single, un tema en el que, además, hay unos cambios de ritmo muy logrados que enriquecen mucho el tema.

Sin embargo, lo que más llama la atención es que en canciones como “Santification denied” o “Emptiness” esa velocidad y esa agresividad quedan un tanto enmascaradas por el trabajo de las guitarras, que, aunque siguen sonando con mucha agresividad, lo hacen casi destacando por encima del resto de la instrumentación.

Por su parte, James tiene una pegada brutal con su batería, y así destaca mucho en temas como “Despair” o “And Satan wept”, en la que, además, el grupo se acerca un poco al Thrash Metal, tal y como ya hacía en sus primeros trabajos, con un sonido directo y perfecto para los conciertos.

Todos los temas son rápidos y agresivos, manteniendo el estilo propio de VADER, aunque cuando llegamos al final con “Bones”, el grupo parece que quiere experimentar un poco.

En definitiva, un disco muy contundente, con el que VADER dejan claro que solamente quieren dar caña como llevan haciendo desde hace casi cuarenta años. Pero, como siempre, el grupo nos da lo que nos ofrece, que no es otra cosa que lo que le pedimos: caña y más caña. Once canciones cortas que, en total, duran alrededor de media hora y que demuestran las ganas de hacernos sudar que tienen VADER.
No sé si será el mejor disco del grupo, pero, desde luego, es de lo mejor que han hecho en los últimos años.

Tracklist:

1. Shock and awe.
2. Into oblivion.
3. Despair.
4. Incineration of the Gods.
5. Sanctification denied.
6. And Satan wept.
7. Emptiness.
8. Final declaration.
9. Dancing in the slaughterhouse.
10. Stigma of divinity.
11. Bones.

VADER son:

Peter: Voz y guitarra.
Spider: Guitarras.
Hal: Bajo.
James: Batería.

Discográfica: Nuclear Blast Records.

Puntuación: 9/10

Autor: Pablo Folgueira.

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