VITA IMANA – OCEANIDAE

Crítica

Y al fin podemos escuchar “Oceanidae” el esperadísimo nuevo disco de VITA IMANA. La banda madrileña regresa a primera línea después del éxito cosechado con su anterior trabajo “Uluh”, un disco que les ha mantenido de escenario en escenario durante dos años. “Uluh” fue un importante paso adelante con respecto a su primer largo “En Otro Lugar”, jugando con sonidos más oscuros, con pasajes más atmosféricos, “trasteando” con los arreglos y  presentando algunas letras más abiertas a la interpretación del oyente y temas de una elaboración mayor a la que nos habían mostrado (como fue el caso de la homónima “Uluh”) dejando abiertas varias puertas y caminos para su próximo trabajo. Como dice el refranero “a buen entendedor pocas palabras bastan” y “Uluh” era un aviso en toda regla de lo que nos podíamos encontrar en este “Oceanidae”.

Tan inquietos y activos compositivamente como lo es su vocalista Javier Cardoso sobre un escenario, el sexteto nos presenta un disco más elaborado, incorporando nuevos elementos a su sonido y continuando la evolución lógica de lo que nos habíamos encontrado hasta ahora. Así esta nueva obra nos ofrece la rabia y energía que habíamos visto en temas como “Animal”, “Cráneo” o “Crudo Invierno” con una nueva vuelta de tuerca en cortes como la potente “Equilibrio”, la, a falta de un término mejor, esquizoide “Ablepsia” o, y esta es de mis favoritas, la agresiva “Seis Almas”. Todo el que haya visto a VITA IMANA sobre un escenario sabe la fuerza que despide la banda, la intensidad de la que hacen gala y esa es una seña de identidad que, salvo catástrofe, les acompañará durante toda su carrera y “Oceanidae” no iba a ser una excepción. A través de temas como “Manos de Sangre” y “Oxigeno” la banda nos ofrece exactamente lo que les hace grandes, lo que les ha hecho grandes hasta ahora.

Sin embargo, como decía, la banda no se ha quedado acomodada en los mismos esquemas ni ha querido explotar el éxito de “Uluh” con un hermano gemelo, no, “Oceanidae” es una bestia diferente y eso queda claro desde el comienzo con la interesantísima “Depredador de Luz”, un corte que abre las fronteras del sonido de VITA IMANA y les posiciona en un lugar en el que se vuelven impredecibles, atrevidos y mucho más complejos. Hay quien ha expresado ya su miedo a que este disco sea rechazado por algunos de los fans debido a la complejidad de temas como esta apertura del disco, o por el salto que supone pasar de temas como “Paranoia” o “Romper Con Todo” a cortes como este “Depredador de Luz”. Y lo cierto es que no le faltan motivos para preocuparse, porque esta composición nos muestra a unos VITA IMANA más maduros, con inquietudes musicales más amplias y con recursos que casi les lanzan en brazos de las tendencias más progresivas del metal extremo. No obstante, desde mi punto de vista, creo que la evolución de la banda no debería coger a nadie por sorpresa. El salto de “En Otro Lugar” a “Uluh” ya fue notable, y en cierto sentido casi más drástico que el dado de “Uluh” a “Oceanidae”. Lo que quiero decir es que no han ocultado nada y quien ha escuchado su música con la suficiente atención, quien les ha visto sobre un escenario y, más aún, quien ha cruzado unas palabras con ellos, no debería sorprenderse por el camino que la banda ha seguido en este disco.

Presentar “Depredador de Luz” como el tema que abre el disco es una muestra más de que la banda no se oculta: esta es la música de VITA IMANA y el camino que comenzaron a trazar con un tema tan reconocido hoy en día como es su abanderada “Gondwana”. La llegada de composiciones como “Oceanidae”, con sus nueve minutos y medio, sus cambios de ritmo y sus pasajes atmosféricos no es algo que signifique un cambio en la dirección compositva del grupo, sino una evolución bastante lógica, casi diría que una eclosión, de lo que este grupo llevaba dentro desde el principio.

Si hay un tema que, para mi gusto, ejemplifica la fuerza, la intensidad y, si, la inteligencia de la música de VITA IMANA en ese disco, ese es sin duda “Mar De Cristales”. Con sus casi diez minutos de duración, esta pieza es casi como el alma desnuda del grupo: cruda, desgarradora, llena de luces y de sombras, violenta y hermosamente atormentada. Esta composición, este tema, es una de las piezas musicales más interesantes que he tenido el placer de escuchar en lo que llevamos de año y creo que sería difícil encontrar muchos cortes de esta magnitud en la discografía nacional.  Y lo más importante de todo es que lo han hecho siguiendo su propio camino, adaptando influencias y gustos a un sonido que no se puede confundir con el de ningún otro grupo del panorama internacional. Si me viera obligado a hacer una comparativa, posiblemente fueran los alemanes THE OCEAN a los que señalaría como influencia compositiva…pero es tan vaga, está tan difuminada e integrada en la personalidad de la banda que no sería justo para un grupo que, con el trabajo que esta realizando y un poquito de suerte puede llegar a convertirse en una de las sensaciones internacionales del año.

Como conclusión solo puedo darles la enhorabuena y animaros a todos a escuchar uno de los mejores discos de lo que llevamos de 2014.

 

TRACKLIST:

1.- Depredador De Luz
2.- Equilibrio
3.- Ablepsia
4.- Mar De Cristales
5.- Manos De Sangre
6.- Seis Almas
7.- Hydros
8.- Oxigeno
9.- Oceanidae

 

VITA IMANA son:

Javier Cardoso – Voz
Román García – Guitarra
Puppy – Guitarra
Pepe Blanco – Bajo, Coros
Miriam Baz – Percusión
Daniel García – Batería

 

Puntuación: 10/10
Autor: David Rodrigo (Coon)

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