W.A.S.P. – W.A.S.P.

Crítica

Antes o después iba a tocar revisar uno de los grandes. Uno de los MÁS GRANDES: el honónimo primer disco de W.A.S.P. Hay discos clásicos imprescindibles; tantos que es imposible que todos hayamos mamao de los mismos. Pero si entre tu lista de clásicos no está este trabajo, tienes que ponerle solución YA. «Wasp» es uno de esos discos que, si no lo has escuchado, no tienes perdón. No al menos si te consideras un amante del heavy metal…

Vaya debut se marcaron Blackie Lawless, Chris Holmes, Randy Piper y Tony Richards allá por 1984. Ni siquiera el paso de los años (hoy podemos hablar de décadas) es capaz de desgastar el salvajismo y la visceralidad que envuelven a este lanzamiento. A día de hoy, pones el disco, y sigue habiendo algo perverso, algo prohibido y provocativo en esas canciones. Algo que te hará pensar que estás haciendo algo travieso mientras lo escuchas.

«Animal (Fuck Like A Beast)», el tema que tenía que abrir el disco en su momento, fue censurado y eliminado del vinilo cuando se lanzó, aunque posteriormente y en la edición que podéis adquirir ahora viene colocada donde siempre debió estar. Y donde al fin y al cabo siempre estuvo, aunque algunos intentaran prohibirnoslo…Porque a parte del vinilo, ¿quien no tenía esa cinta de cassette mal grabada en la que la gran mayoría pintarrajeamos el nombre del grupo? yo todavía conservo la mía. Volviendo al tema, poco podemos decir «A.(F.L.A.B).» Desde este primer corte W.A.S.P. dejan bien claro la capacidad que tenían para elaborar estribillos con gancho. Grandioso himno dentro de la carrera del grupo, y de la historia del metal, que solo podría ser superado por el que le sigue…

«I Wanna Be Somebody» es otro de esos temas que hace que me sienta pequeño si tengo que escribir sobre él. Una rotunda declaración de principios con un estribillo cuyo mensaje suena mil veces por encima del volumén al que tengas ajustada la música. W.A.S.P. lo tenían bien claro, y así lo demuestran en este corte imperecedero que deberían ponerles en el cole a los chiquillos cada mañana antes de entrar a clase. El solo de Chris Holmes es para ponerlo en un pedestal en medio de un infierno tan guay como ese que nos enseñan en el video clip de la canción. Y hablando del video clip, no siento reparo a la hora de reconocer que me emociono y casi se me hace un nudo en la garganta cuando veo a Blackie Lawless prendiendo fuego a la palabra W.A.S.P. (ENORME!!!). No habían medios y no estaba todo estudiado al milimetro como ahora, pero había actitud a raudales y sobre todo, mucha ilusión, que es lo que hace que algunas cosas suenen, sean, sepan o parezcan especiales.

Recuerdo algo que leí sobre Marilyn Manson (sí, el mismo) hace mucho tiempo. En una entrevista, el músico aseguraba que cuando era un crío se dedicaba a comprar el disco de WASP para después revenderselo al resto de chavales de su edad porque sus padres no les dejaban ir a las tiendas de discos. Según Manson, el primer disco de W.A.S.P. enseñaba a la gente a «no ser idiota». No puedo estar más de acuerdo. Y es que en las entrañas de este trabajo se haya oculta – o no tan oculta – la clara intención de animar a una sociedad «aborregada» a salir ahí fuera para que descubran por ellos mismos que hay más de lo que algunos quieren que veas. Que muchos de los valores que a uno le inculcan solo sirven para que seas «igual» que el resto, ni mejor ni peor. Que no tienes que sentirte mal por ciertas cosas que la mayoría critica y por las cuales se suele escandalizar.

Seguimos con «L.O.V.E. Machine», que mantiene el nivel tan alto como los dos temas anteriores – y mira que es dificil. Un llamamiento a la obtención de placer a través del sexo huyendo de cualquier traba moral. Si realmente te sientes identificado con la letra de esta canción, enhorabuena ( he dicho REALMENTE, a ver si ahora va resultar que todos/as somos Love Machines y estamos aquí leyendo…)Increibles estrofas con un Blackie Lawless mágico en la elaboración de las melodías vocales y un estribillo que se graba a fuego en la cabeza y el corazón, al igual que tantos otros dentro de este disco. Llevamos tres temas de los cuales tres son himnos. Y aun quedan…

«The Flame» no se queda atrás. Un tema divertido, desenfadado y rockanrolero con menos carga en las melodías que los tres anteriores y el primero de un estilo que posteriormente WASP repetirían en sus siguientes trabajos. Escuchando los solos de guitarra de esta pista he recordado que este fue uno de los primeros discos que escuché en los que lograra distinguir con claridad cuando punteaba un guitarrista y cuando punteaba el otro:. Randy Piper y Chris Holmes, Chris Holmes y Randy Piper…da igual el orden, ambos dan un recital a lo largo de todo el LP de esos que ya no se encuentran.

«B.A.D.» es otra de las grandes (¿Y cual nó?). La voz rota de Blackie Lawless es capaz de transmitir hasta cuando habla de chicos/as malos/as que hacen sufrir a sus papis y a aquellos/as con quienes comparten sentimientos. Un argumento que puede resultar poco creible, especialmente a quienes hayan sabido llevar un vida pura y casta. Pero no todos somos iguales…

«School Daze» es una joya que quizás no todos puedan admirar por igual, pero en mi caso particular es la primera canción con cuya letra me he sentido identificado en mi vida. Cuando tenía 15 años era un chaval distraido y, aunque nunca ningún papel lo haya acreditado, también era hiperactivo. Mi primer año de instituto fue un auténtico desastre, y cuando repetí curso, mis padres tuvieron la «sensacional» idea de meterme en un colegio religioso y más estricto para encauzarme en los estudios. Fue el principio del fin. Ahora suena a simple anécdota, pero en aquel momento recuerdo que permanecer sentado en aquella clase durante 8 horas al día era para mi una auténtica TORTURA que me superaba de tal manera que no llegué a entrar a clase más de 10 días. Y la sexta canción de mi disco WASP era mi refugio y lo único que me hacía sentir minimamente comprendido. El estribillo entona verdades como puños («mi edad es mi crimen»), y los versos que preceden al solo son puro sentimiento que nunca dejarán de ser especiales para mi: «I pledge no allegiance and I bet they’re gonna drive me crazy yet, nobody here is understanding me, I pledge no allegiance and I bet they’re gonna drive me crazy yet,I’m dying here and trying to get free«. La melodía y la voz de Blackie Lawless en esa parte concreta del tema todavía consiguen llegar a mi corazón y hacer que me sienta profundamente identificado (o perjudicado), como si aun estuviera mirando por aquella ventana sentado en mi pupitre mientras los minutos parecían años (joder, me pongo malo solo con recordarlo!!). En lo estrictamente musical el tema cumple muy bien dentro del conjunto, un comienzo arrollador y un Tony Richards muy destacado a los parches.

Llega el ángel caido con «Hellion», un himno inmortal que sólo W.A.S.P. podían concebir. Uno de los mejores temas de la carrera del grupo, por no decir el mejor. Blackie Lawless salvaje y endemoniado al micro, un estribillo y unos coros que parecen emanar directamente de una llama de fuego y unos solos de guitarra para mearse encima, en especial el de Randy Piper liandose a palancazos y ligados abanderando la pentatónica . Si alguien me dice que este tema no es puro heavy metal, me la corto ya mismo.

«Sleeping (In the Fire)» es un medio tiempo súblime que luce una elaboración tremenda: abre con unos arpegios que hacen que uno se sienta como si estuviera contemplando el cauce de un río. La interpretación de Blackie es un sollozo agónico y a la vez reconfortable, y luego el solo de la guitarra….¿Habéis oido alguna vez a una guitarra lamentarse? De esos que pueden meterte entre ceja y ceja que tienes que empezar a ahorrar para comprarte una y tocar como el menda de la canción. Puro feeling al 200%. Y por este tema le debo una reverencia a mi amigo Miguel Angel (sí, el de «las joyas») por enseñarme a entenderlo.

«On Your Knees» nos devuelve el macarreo, la provocación y la irreverencia. ¡¡como me pone este tema!! Otro himno, muy efectivo para abrir los conciertos, tal y como Mr. Lawless y sus chicos nos han venido demostrando durante un par de decadas.

Y con cadenas comienza «Tormentor», que es quizás el tema más pesado del disco y no desmerece en absoluto al resto. Los bendings de las guitarras que acompañan al riff al principio de la pista son energía en estado puro.El estribillo es una puñalada directa al corazón, y Randy y Chris vuelven a darnos una lección de como elaborar un solo en su justa medida para encajarlo dentro de una canción. ¿Cuantas veces al día pude llegar a escuchar esta canción cuando era un crío? Era enfermizo…

En «The Torture Never Stops» predomina la oscuridad y la crudeza. Es otro de los cortes más heavies que la banda hiciera hasta unos pocos discos después.Personalmente es la que menos me gusta del disco, si todos los temas anteriores son un sobresaliente esta es un notable.

Nunca entenderé porque «Show No Mercy» se incluyó posteriormente como bonus track y no forma parte del track list original del album, porque el tema es una auténtica pasada, al igual que creo que está canción debería estar siempre en los set lists de los conciertos de W.A.S.P. Un tema melódico muy animado en el que destacaría por encima de todo la voz de Blackie, que en las estrofas es absolutamente brutal. Otro de los bonus tracks del LP es una versión de «Paint It Black» de los Rolling Stones perfectamente adaptada al estilo de W.A.S.P.

En fin, estamos ante uno de los discos más emblemáticos de la historia del metal y del rock Américano. Uno de los discos culpables de que se tuviera que crear la famosa etiqueta de «Parental Advisory». Uno de los discos culpables de que las asociaciones de padres norteamericanos de mediados de los 80 temblaran ante la escalofriante idea de que los chavales tomaran a Blackie Lawless como su porfe particular (llegando a amenazar a este con misteriosas llamadas telefónicas). Sin duda, uno de los mejores discos de esta, nuestra música.

W.A.S.P. aparecieron en el año 84 con este trabajo para decirle a todo el mundo «seguro que en el fondo vosotros tambíen sois unos pervertidos». Transgresor, atrevido, irreverente, sensual, provocador e increiblemente adorable…así es este album, además de toda una obra maestra a nivel musical. Dicen que «sobre gustos no hay nada escrito…» ¿no? Pues habrá que seguir buscando porque por algún sitio tiene que poner: «…a excepción del primer disco de W.A.S.P.»

Grupo: W.A.S.P.

Disco: W.A.S.P.

Año:1984

Formación:

Blackie Lawless – Voz y Bajo
Chris Holmes – Guitarra
Randy Piper – Guitarra, coros
Tony Richards – Batería, coros

Track List:

1.»Animal (Fuck Like a Beast)» – 3:06
2.»I Wanna Be Somebody» – 3:43
3.»L.O.V.E. Machine» – 3:51
4.»The Flame» – 3:41
5.»B.A.D.» – 3:56
6.»School Daze» – 3:35
7.»Hellion» – 3:39
8.»Sleeping (In the Fire)» – 3:55
9.»On Your Knees» – 3:48
10.»Tormentor» – 4:10
11.»The Torture Never Stops» – 3:56
12.»Show No Mercy» (Bonus) – 3:38
13.»Paint It Black» (Bonus) (versión de los Rolling Stones) – 3:27

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