Entrevista a Gato Ventura: «Tenemos un panorama incierto y saturado de eventos y festivales»

Gato Ventura es un artista cuya propuesta funde el rock urbano con el rock andaluz. Procedente de una familia de tradición rockera, no olvidemos que su padre es el mismísimo Paco Ventura de MEDINA AZAHARA, este “felino” comenzó con el grupo DESCARO, para luego emprender carrera en solitario. Joss Metalcry habla con él en esta entrevista.
Este es el cuarto disco en tu corta carrera de fondo, pues sacaste anteriormente dos con el grupo DESCARO, antes de lanzarte en solitario con el nombre de Gato Ventura, en un viaje por las emociones que transmites en tus dos álbumes hasta la fecha. ¿Cómo definirías tu camino hasta aquí?
Considero que todo lo que ha venido hasta ahora ha sido el aprendizaje, hasta estos últimos años donde me lancé sin red de seguridad a la música como única salida a una vida que ya había estado rondando con el rockandroll. Tendría que haber sacado algún disco más, pero no sabía cómo hacerlo, era muy joven e inexperto…
¿Qué tiene en común “Delirios Parte 2: Apología del Desaire” con el anterior disco?
La época en la que compuse la mayor parte de canciones de ambos discos, principalmente todos con una temática relacionada en cuanto a reflexiones personales sobre la vida y el amor, así como la resiliencia que sigue a todos los desastres de forma inexorable. En “Delirios parte 2” he querido profundizar con respecto a la variedad de estilos, de forma que en ambos discos creo que he conseguido una escucha muy amena, sin sensación de estar escuchando constantemente la misma fórmula.
Pasando al artwork completo del álbum y todo lo que ello representa. ¿Trabajas normalmente con el mismo artista o varías en tendencias?
En “Delirios Parte 1” trabajé con Antonio Viso, pero, debido a la cercanía, en “Delirios parte 2” he estado trabajando con David Márquez (de.eme.a en instagram). Mi intención es volver a trabajar con David en “Delirios Parte 3”, que ya me encuentro empezando a organizar.
¿De dónde surge lo de Gato Ventura?
Mi padre es Paco Ventura, guitarrista del conocido grupo de rock Medina Azahara. Hay cientos de artículos, vídeos y referencias a él en internet. Cuando yo empecé, pensaba en las revistas, pero al llamarme igual que él, fue de necesidad encontrar un pseudónimo que reflejase también un poco mi actitud ante la vida; como los gatos, siempre a gritos y por los tejados.
Pues ya hace un tiempo que salió el álbum y se puede hacer balance de la acogida. ¿Qué tal ha sido recibido?
La acogida por redes, respecto a mi anterior trabajo, ha sido exponencialmente superior, debido quizá, en gran parte, a que me encuentro con una nueva distribuidora, que tiene muchas ganas e ilusión y ha derribado la barrera que había antes para las bandas emergentes que estamos intentando asomar la cabeza constantemente. De momento, solamente he lanzado a día de hoy cinco singles, pero pronto empezaré a darle periodicidad a los lanzamientos, sabiendo que ya no hay vicisitudes que nos impidan movernos con relativa normalidad, obviando el precio de los carburantes, claro está.
Cuando llegó la pandemia tuve que buscar la forma de ir lanzando el disco que tenía recién grabado y poder alargar su vida promocional hasta un periodo donde pudiese darlo a conocer con una razonable asiduidad. A día de hoy se venden algunos discos menos, pero creo que también se debe a que la mayor parte de la gente se está acostumbrando a escuchar la música casi completamente en redes. Yo intento suplirlo enviando también el disco en mp3 a quienes me compran el disco en físico, a través de “Tienda Gato Ventura”.

¿Afectó la pandemia a la hora de avanzar?
Fue un freno tremendo a mi entender. Perdimos como poco un año, también se cargó un poco el ritmo que llevábamos acumulado hasta entonces, a razón de 50 o 60 conciertos por año. Estaba a punto de dar un salto que hasta septiembre de 2022 no tengo consciencia realmente de poder dar. Su razonable retraso ha sido sin duda debido a la pandemia y la gran incertidumbre que hemos pasado durante esta época, desde salas a técnicos de sonido, pasando por músicos y promotores, todos hemos estado este tiempo sin tener claro cuando iba a verse un final.
¿Afirmarías que el covid ha hecho más daño a los grupos pequeños que a los grandes?
Indudablemente es así, debido principalmente a las tendencias de los algoritmos en redes o plataformas, donde se premia la interacción. Los grupos consagrados, la mayoría que se lo han podido permitir, han entrado en barbecho y tomado unas muy merecidas vacaciones, para volver este año y el que viene con más fuerza. Los pequeños no hemos podido descansar. Muchos de mis compañeros lo han pasado realmente mal, casi llegando a abandonar la música. Los que sobreviven aún están sacando la cabeza e intentando readaptarse a este nuevo mundo que tenemos por delante.
Ahora tenemos un panorama incierto y saturado de eventos y festivales, que difícilmente están contando con tantas bandas emergentes como podríamos desear. Lo más duro para los pequeños ha sido no desistir; ¿Cuántas bandas no se han roto después de todo esto, cuántas no se han reestructurado?
Has sacado muchos singles de este trabajo y todos acompañados de su vídeo clip, pero, curiosamente, no está el álbum completo en ninguna plataforma y eso llega a despistar un poco al oyente. ¿Está hecho adrede?
Sí, de alguna manera intento concienciar a los oyentes para que busquen algo más y se hagan esas preguntas. De esa manera podrán llegar a mi canal de Youtube y de alguna maravillosa manera saber el motivo en el vídeo en que lo explico. Básicamente, intento poner en valor la versión “gratuita” y la versión de pago. A mí, los singles que he lanzado me sirven para seguir llegando a mucha gente nueva que me descubre a diario, hay muchas de esas personas que han comprado después algún disco o camiseta, que me permite seguir dando guerra y embarcarme en giras locas como esta que nos atañe entre octubre y noviembre, con mis amigos de “La sombra del Grajo”.
¿Hay algún momento en el que no te hubiese gustado ser hijo de…?
No he conocido otra cosa, así que no me lo he planteado. ¿Es posible que si mi padre no fuera quien es me hubieran escuchado de otra manera y medios y promotores me hubieran tratado de manera distinta? Muy probablemente.
Ambos «Delirios», desde que empiezas a escucharlos, ya no sabes lo que te espera, no es algo convencional, parece más una montaña rusa de sensaciones y mientras más avanza te das más cuenta de lo que digo, pues si lo intentas escuchar sentado en el sofá de casa con los auriculares puestos, en más de una ocasión pegas un bote. ¿Es premeditado?
Como en toda obra artística, intento que haya una evolución en cuanto a la forma de percibirla. Las obras sonoras se asemejan mucho a las obras literarias, por consiguiente a las cinematográficas, si no hay altibajos respecto al ritmo es muy fácil perder el interés tras apenas dos o tres canciones. La distribución y el orden de las mismas ayuda a mantener el interés y, de alguna manera, también te va trasladando por esa “montaña rusa” de sensaciones que pretendo transmitir, de forma que cuando acaba el disco te quedas con un cuerpo parecido a cuando acabas de tener un buen viaje y por supuesto dejar claro que “Continuará…”.

No podemos negar que eres un gran compositor, a todos los niveles. Las canciones y las letras están muy cuidadas y pones la próxima meta más alta que la anterior, así que, sin atisbo de duda, eres una máquina de componer nuevos trabajos. ¿Cómo se desarrolla tu proceso creativo desde el principio hasta que llega al oyente?
Tengo muchas fases, imagino que he ido saltando de una a otra respecto a las etapas vitales que he ido teniendo. Desde la adolescencia, mi forma de componer ha venido dada a partir de una idea que de repente venía y me daba una torta en la cara, principalmente antes de dormir. Imagino que por eso mismo mi despertar fue en el instituto, donde me aburría soberanamente y también llegaba a ese estado cercano al sueño donde la creatividad se activa.
Una vez anotada la idea, llega el momento de plasmarla, donde hay que tener sumo cuidado, como símil a un cirujano: elegir muy bien la forma en que vas a proceder a esa delicada operación, porque ello mismo puede llegar a condicionarte y, de alguna manera, perder alguna parte esencial en el proceso que arruine esa chispa de frescura que viste a la idea original.
Puedes tomar una guitarra y sobre un metrónomo empezar a sentar las bases donde luego llegará la melodía, puedes coger un bajo para hacer las líneas melódicas y de esta forma hacer evolucionar la canción con una buena armonía.
A veces empiezo a tararear la melodía que tengo en la cabeza sobre un metrónomo y eso lo voy vistiendo, creo que esta es la forma más pura de conseguir lo que quieres, porque no hay un intermediario, ni batería ni instrumento de cuerda o tecla que varíe lo que tienes en la cabeza. Claro está que no a todo el mundo le funciona lo mismo, pero si eres bueno a la hora de interpretar tus notas, un tarareo grabado a las 6:00 de la mañana volviendo de tocar puede convertirse en un futuro himno que miles de personas coreen por todo el mundo, eso es algo maravilloso.
El resumen, grabo el tema en mi casa, a partir de las ideas que me surgen, en función de lo que me pida utilizo un instrumento u otro, pero adoro utilizar instrumentos poco convencionales con el estilo que desarrollo normalmente, como el guitalele, la armónica, el acordeón o el piano (este último sí es más habitual, pero no tanto como cabría desear debido a la dificultad logística que deriva de tener más miembros en la banda).
Una vez está hecha la pre-maqueta, me llevo las pistas con ïker Piedrafita y allí nos quedamos con las buenas. Regrabamos todo lo que nos falta, así como baterías y voces y, una vez hecho el tema va al disco, que a su vez envío a Beatclap para que se la haga llegar a todos los oyentes que gusten de buscar Gato Ventura en cualquier plataforma.
En tus canciones hay versos muy bonitos, pero no puedo ponerlos todos en este medio. ¿De dónde te viene esa parte de poeta?
Me he criado leyendo poesía, desde que mi abuelo me regaló el “Romancero Gitano” de García Lorca. Según tengo entendido, el poeta fue amigo de mi bisabuelo y visitó la casa familiar en Valderrubio. Tras haber devuelto la visita de forma póstuma a su casa, quedé muy marcado por todo ello, lo que despertó mi curiosidad para leer a este hombre y a sus coetáneos, por lo que, al final, tras leer tanto, la poesía acaba siendo una parte natural del lenguaje para decir las cosas que sentimos pero que no sabemos decir de otra manera cuando se siente de forma muy intensa.
¿Cómo haces a la hora de componer?
Llega la idea y empiezo a rumiarla, como las cabras, le doy vueltas y a la vez forma, la empiezo a amasar, unas veces con la guitarra otras solamente con la cabeza, escribo y tarareo, persigo a las musas a ver hasta dónde me llevan, normalmente a sitios complicados, me pongo de acuerdo con ellas para contarlo todo de forma que no asuste demasiado, que permita al interlocutor adentrarse en mis demonios de forma que llegue pero no hiera.
Tras esto, le pego una patada al encanto y lo plasmo de forma digital y mecánica, como un escribano que pasa a limpio una cantidad indecente de anotaciones inconexas, unas veces muchas, otras veces pocas. Este proceso me suele llevar entre seis y ocho horas, lo que tardo en grabar la base, preparar el ritmo, añadir instrumentos, armonías, coros y luego ecualizar un poco para que todo suene medio escuchable y se lo pueda enseñar a mi gente, a ver la cara que ponen al escucharla.
Estamos viviendo una nueva generación donde las plataformas digitales no dejan apenas dinero, no se venden apenas discos en formato físico, las promociones las tiene que financiar el propio artista, etc. ¿Qué futuro ves para las bandas emergentes que estáis saliendo a flote poco a poco?.
No nos queda otra que aguantar y trabajar, pero trabajar como el que tiene un trabajo normal, así que en el caso de los músicos es trabajar el doble. No desanimarse y no parar de darle vueltas a la cabeza, lo que mejor podemos hacer es unirnos y aguantar, por suerte, como ya he mencionado antes, de alguna manera algunas barreras están cayendo y las bandas empezamos a tener verdadero control sobre nuestro trabajo. No es fácil, pero hay que seguir el camino.
Hay medios que cada día nos dan visibilidad y nos dignifican abriendo una ventana a cada vez más potenciales oyentes. De alguna manera, solamente queda que el público empiece a entender que nuestras glorias consagradas en su día también fueron bandas emergentes. Las que han llegado hasta hoy han tenido detrás el apoyo de grandes compañías, a nosotros solamente nos queda el público y las ganas de luchar por una utopía llamada rockandroll.

¿Se pueden resumir en pocas palabras una a una cada canción?
Se puede en la mayoría, quizás “Rabia”, “Nostalgia”, “Despertar”, “Delirio”, “Utopía”, “Ensoñación”, “Resiliencia”, “Algarabía”… Ahora, cual descripción se le podría dar a cada canción, es un reto que devuelvo a los lectores, que sé que de alguna manera nos lo harán saber.
Yo estoy deseando escuchar la tercera parte y tendré que esperar un poco más de tiempo. ¿No estás deseando ya exhibir todas esas canciones al público?
Lo estoy deseando con todas mis fuerzas, hay mucho guardado y tanto por mostrar que me va a resultar francamente difícil hacer de nuevo una selección para “Delirios Parte 3”. Por otro lado, tanto la pandemia como la cantidad de años que llevo ya metido en esto, que el año que viene hacen ya la veintena, me ha enseñado que todo llega, la forma de consumir la música evidentemente ha cambiado, por lo que nuestra paciencia a veces también tiene que ponerse a prueba con estas cosas. Si se lanza poco a poco, los resultados pueden ser ostensiblemente mayores, además que también ayuda a la gente a saber que pueden tener el disco disponible en formato íntegro, por menos de lo que cuesta salir a cenar una noche.
Ya llegará, en su momento, y será maravilloso.
¿Cómo surgen las colaboraciones?
Algunas son mediante afinidades personales surgidas en el transcurso de las giras y otras por mi admiración personal hacia las personas que invito, hay de todo. De cualquier manera, del primero al último me han hecho enormemente feliz de haberles tenido en mis discos.
Estas dos primeras partes no se puede decir que sean de un mismo estilo y eso lo hace un proyecto de lo más interesante en el panorama actual. ¿Va a ser como los anteriores en el que cada canción es un estilo diferente o habrá otro giro de vuelta una vez más añadiendo más matices no típicos en el rock?
Pretendo seguir la línea de los anteriores para, de esta manera, una vez lanzada la trilogía, pueda tener repertorio para poder actuar en prácticamente cualquier panorama musical. Es una apuesta complicada y muy utópica, ya que es difícil atraer a tanto público distinto, pero seguro que, de alguna manera, consigo aglutinar a las personas que hayan trascendido respecto a los estilos y escuchen mi obra de manera global, valorando la forma en que me comunico, que mirando la etiqueta del estilo.
Sea como sea, siempre disfrutaré la música en muchas vertientes, debido a mi educación y a la curiosidad que desde niño me caracterizó, desde los estilos literarios a la hora de plasmar la palabra escrita, a la etiqueta musical que se le pueda poner a veces manera muy imprecisa a la música que hago.
Como suele ocurrir en todos los estilos de música desde siempre, los clásicos ya están empezando a jubilarse y hay nuevas generaciones pegando fuerte que están dando guerra, aunque no sean mayoritariamente conocidas por el público. ¿Qué nuevas bandas recomendarías a la gente?
Además de Gato Ventura, recomendería La sombra del Grajo, Sertucha, Ceu, Ekko, Adormidera, Mala Hierba, Ciudad Olvido, Txema Benítez, Santy Pérez, Calentón… Tengo una playlist en Spotify que se llama Gato Ventura y amigos, creo que ahí puedo completaros las recomendaciones.

Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y te deseo lo mejor en el futuro. ¿Quieres mandar algún mensaje a la gente que nos está leyendo?
Les animo a descubrir nueva música y a dar una oportunidad algunos ratitos de su semana a artistas que aunque no tengan oyentes no van faltos de calidad. He descubierto auténticas joyas gracias a moverme llevado por la inocencia y la falta de prejuicios para empezar a descubrir nuevas bandas con ilusiones y canciones que suenan a ilusión. Por otro lado, les animo a acercarse a alguna de las fechas que ofreceremos conciertos junto a la Sombra del Grajo en Málaga, Madrid, Sevilla y Córdoba, con intención de ampliar fechas en 2023.
Seguidme en mi canal de Youtube para poder estar al día de los próximos videoclips que voy a lanzar junto a los nuevos singles.
























