Noche de thrash con F.E.A.R. // Lokal Biker, El Vendrell – 12/04/2025
El pasado fin de semana, que marcaba el inicio de las minivacaciones de Semana Santa para muchos, decidí asistir a un par de conciertos en diferentes localidades de Cataluña. El sábado 12 de abril, me dirigí a la “Asociación Musical Lokal Biker”, de El Vendrell (Tarragona), donde tuve el placer de nuevo de ver actuar a la banda local F.E.A.R. (Fuck’ Em All Returns), que nos ofreció un espectáculo de Thrash Metal de la vieja escuela, pero con un toque personal.
En estos momentos, la banda está dando los últimos retoques a su próximo EP de debut, que contará con cuatro temas: “Destroyer”, “Useless”, “F.E.A.R.” y “To The Limit” y que fue el premio conseguido en su participación en el BP FEST, el pasado 19 de octubre de 2024, en el que un servidor tuvo el honor de formar parte del jurado. Las canciones se han grabado en los estudios Marlee Records situados en la localidad de Llorenç del Penedès (Tarragona).

La formación sigue siendo Raúl Blanco (voz y guitarra rítmica), Toni Arévalo (batería), Artur Céspedes (guitarra solista) y Marc Barco (bajo), y es algo más que destacable que aún no hayan tenido ninguna baja en la alineación, ya que muchas bandas emergentes suelen experimentar desánimo entre algunos de sus componentes cuando no ven los resultados esperados en un plazo corto de tiempo. Sin embargo, F.E.A.R. siguen adelante con determinación, actuando en la zona de la comarca del Baix Penedès. Es probable que pronto den el salto a algún escenario de la ciudad de Barcelona, que no está demasiado lejos de su territorio de acción hasta la fecha.
La actuación comenzó a las 23:30 h, con la intro “Runnin’ Wild” (AIRBOURNE) más un trozo del instrumental “Guardians” (JUDAS PRIEST) y, desde el principio, la banda se ganó al público, llevándolos literalmente «al bolsillo». A los cuatro músicos los vi más sueltos y cómodos que en anteriores ocasiones en que los vi actuar. Parecía que se sentían más a gusto en una sala de aforo pequeño que delante de grandes multitudes y es que creo que han actuado más veces al aire libre que en salas de conciertos.

Comenzó a contar el cronómetro de ellos en el escenario, una tarima de apenas un palmo, con el trallazo «Destroyer», que hasta la fecha no está grabada con sonido de estudio de grabación. El set list continuó con «Far From Reality», «To The Limit», «Impunidad», «Electric Eye» (cover de los británicos JUDAS PRIEST, cantada por Artur Céspedes), «Useless» y «Under Mud», que con esta última acabaron una primera parte, ya que diseñaron el show en dos actos.
Creía que iba a ser mucho menos tiempo de espera, pero se hizo más largo de lo esperado hasta que subieron a seguir dando guerra. F.E.A.R. continuaron con «Killer Women» (con un fallo de batería que luego me comentó él mismo tras el concierto en la barra del bar), «Invisible» (canción compuesta por el excomponente Sergio Arévalo), «Tornado Of Souls» (cover de los estadounidenses MEGADETH, cantada por Artur Céspedes), «F.E.A.R.» (la canción que da nombre a la banda), «Welcome», «Twisted Faith», «Schindler’s List» y «For Whom The Bell Tolls» (cover de METALLICA, con la colaboración de Sergio Arévalo a la voz). Finalizaron su actuación, pasadas la 01:00 h, con un fragmento de «Domination» (cover de la estadounidense PANTERA).

A ver si en próximos conciertos, ya que no se proliferan mucho, incluyen más temas propios y menos covers de bandas de su mismo estilo, que ellos supongo que idolatran. Sé que tienen material propio en reserva y solo les falta darle el toque final para lanzarlo. Con esto no quiero decir que hagan mal las versiones de sus “dioses”, pero para eso ya están las bandas tributo, que algunas las hacen realmente bien.
Tras esta crítica, que espero sea constructiva, debo decir que fue una noche increíblemente buena, incluso mejor de lo que esperaba. Esto quiere decir que podemos mirar hacia adelante con optimismo, sabiendo que seguiremos disfrutando de buen Metal en los escenarios. Además, esto nos demuestra que los sonidos roqueros no están tan muertos como muchos afirman a voz en grito sin informarse adecuadamente sobre la escena actual.

Durante la hora y media aproximadamente que duró el show, la comunión público/banda fue perfecta y creo que casi todo el mundo salió satisfecho del show. Sin ninguna duda al respecto, si alguien es seguidor del Thrash Metal de la Bay Area (California), no debe dejar pasar la oportunidad de ver a este grupo en directo, porque desde luego van a salir con un gran sabor de boca si compran una entrada para uno de sus conciertos.
Antes de acabar, tengo que hacer una mención especial al cantante Raúl Blanco, que en algunos momentos te puede recordar a James Hetfield. Es un frontman que, con su simpatía y autenticidad sobre el escenario, guía el concierto con una muy buena onda, tanto con el resto de la banda como con el público. Todos reparten mucha energía y entusiasmo en cada momento.
Espero con ganas verlos de nuevo dando tralla de la buena fuera de su área de confort y les deseo lo mejor a esta talentosa formación que va mejorando a pasos agigantados poquito a poco.
























