HEADBANGERS OPEN AIR XII – BRANDE-HÖRNERKIRCHEN, HAMBURGO – 23.24.25/07/09

Esta doceava edición del Headbagers Open Air prometía uno de los mejores espectáculos de heavy metal de esta temporada que nos acontece y ni cortos, ni perezosos, decidimos embarcarnos en la aventura, muchos meses antes incluso de que el cartel estuviera completo.
Como no quiero aburriros, comenzamos la crónica en barajas, una terminal 2 momentáneamente infectada de una expedición de unos 30 “melenudos” de diversos lugares de España. El vuelo transcurrió sin complicaciones y tras llegar a nuestro destino, fuimos a alquilar el coche que nos llevaría hasta el lugar donde se realiza el evento.
Para mí era la primera vez que me acercaba al festival y lo cierto es que no pude dejar de sorprenderme, al llegar nos encontramos con un verde prado donde la gente acampaba al libre albedrío, en el que las tiendas de campaña serían clavadas sin ninguna complicación (lejos de lo que se espera en cualquier festival en la piel de toro).
Un servidor, que no había adquirido la entrada del “warm up”, decidió quedarse de fiesta en el camping mientras que la mayoría de la “expedición española” se marchaba a una zona industrial cercana, que había sido habilitada para albergar las descargas de diversos grupos tales como Vicious Rumors. Siento sinceramente no poder dar detalles de estos conciertos, aunque sinceramente no los echamos de menos en la fiesta que montamos en el camping, que se alargaría hasta el amanecer.
Al día siguiente (23 de Julio para más señas), dado que las duchas de la zona de acampada resultaban poco apetecibles, decidimos ir a ducharnos y desayunar en un área de servicio cercano en el que te dejaban usar un baño completo al módico precio de dos eurines. Y nuestra sorpresa fue que la tan bienavenida zona de acampada, se convirtió en una trampa mortal para los coches, de tal forma y manera que muchos de ellos tuvieron que ser ayudados por un tractor que los remolcaba hasta el camino.
El espectáculo dio comienzo a manos de los americanos Lick the Blade, los cuales aunque muy correctos, pasaron bastante desapercibidos delante de los pocos que ocupábamos las primeras filas, ejecutando un metal de corte muy clásico.
La verdad es que los chicos se encontraban muy a gusto y pese a que eran los encargados de soportar, la carga que supone abrir un festival de estas características, se vieron muy sueltos a la hora de interpretar temas como por ejemplo el “Voyage of the Damned”, o el “Graveyard of Empires”.
Nada más terminar, nos preparamos para la potente descarga que nos iban a ofrecer los suecos Bullet, y gracias a que un mes antes habíamos podido gozar de ellos en la gratuita prefiesta del zaragozano Metalway, ya nos podíamos hacer una idea de lo que iba a suponer el concierto de estos desenfrenados macarras, seguidores del legado de los propios ac/dc.
Como era de esperar, salieron a romper con temas de sus dos discos muy volcados hacia sus más acérrimos seguidores, de hecho tenían bien claro a lo que venían y lo supieron trasladar perfectamente con temas de la talla de “Bite the Bullet”, “Turn it up loud” o el colofón final de manos del siempre poderoso “Bang your Head”.
Después del más que tremendo concierto que ofrecieron los jóvenes suecos, era el turno de la mítica banda Q5, la cual vi de mala manera entre ir y venir para un lado y para otro, siento no poder dar mucha opinión del concierto pero no son santo de mi devoción, aunque las opiniones generales no dejaban en muy buen lugar a la formación, tachándolos de monótonos y en cierta manera aburridos.
De hecho del único tema del que os puedo hablar es el “Steel the Light” que sonó correcto, aunque también tengo que decir que desconocía el resto, por lo que no me llamaron la atención como para quedarme escuchándolos, tal y como antes he dicho.
Era el turno ahora, de uno de los mayores exponentes de la New Wave of British Heavy Metal esta vez a cargo del cantante de Rainbow; Doggie White. Lo cierto es que mucha gente piensa que tras el cambio en la formación, los Tank deberían haber abandonado el nombre, ya que como era de esperar, no podemos comparar la voz de White con la del genial Ward, aunque si soy sincero, nada más comenzar el concierto con un más que impresionante “This Means War” me importaba más bien poco quien lo estuviera cantando.
La verdad es que un servidor disfrutó muchísimo de un concierto repleto de los clásicos de la formación, entre los cuales destacaremos el “Honour and Blood” (sin duda alguna uno de los mejores interpretados…).
Como no podía ser de otra manera para este que os escribe, y dada la especial atención e interés que merecía el concierto que estábamos a punto de ver. No pude evitar situarme en las primeras filas para afrontar, el siempre perfecto directo del que gozan los míticos californianos Vicious Rumors.
Tras haberme enterado de que la noche anterior, Ronnie (el actual cantante de la formación), no pudo ofrecer lo que hubiera sido un gran espectáculo por estar enfermo. Esperaba que el frontman se encontrara mejor, para deleitarnos con un poderosa voz y así fue.
La descarga comenzó con un “Digital Dictator” en el que quedó claro que Ronnie se encontraba perfectamente, a lo cual le siguieron temas como el “Minute to Hill”, “Warball”, “World Church” o “Ship of Fools” en el que todos los asistentes no paramos de metalear como locos.
El punto álgido de la noche llego cuando el mítico Gary St Pierre, subió a las tablas para comenzar interpretando uno de los temas que tantos éxitos cosechó, y que aun hoy en día sigue teniendo vigencia; me estoy refiriendo al “Soldier of the Night”, tras los que pudimos escuchar el “Murder”, “Blistering Winds” o un “March or Die” en el que el frontman se vió obligado a tirar de chuleta.
De nuevo Ronnie se hizo dueño del escenario para terminar con temas como “The crest” o un genial e inesperado “Hellraiser” (en mi opinión el tema mejor interpretado de todo el espectáculo y casualmente el que lo dió cierre).
Después de esto, solamente quedaba ir al campamento para seguir liándola de nuevo hasta que salió el sol, con unos alemanes, que muchos más que pesados, resultaron ser unos “pesadilla”.
Al día siguiente (24 de Julio), para no perder las buenas costumbres, volvimos a esa fantástica gasolinera para tomar una más que merecida ducha, que nos diera fuerzas para afrontar lo mucho que el día iba a dar de sí.
El viernes empezó a tomar color con una actuación que tenía muchas ganas de ver; la de los francos Lonewolf, ya que meses antes me habían decepcionado de gran manera en nuestro pounding metal fest., y de cierta manera había que dar una oportunidad a la banda, ya que los dos larga duración que tienen en su haber, realmente merecen la pena.
Afortunadamente tengo que decir, que fue un show muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta la temprana hora a la que subieron a tocar y que aventajaron dando lo mejor de cada uno de ellos.
En cuanto a los temas que se dejaron oir, os puedo hablar del fenomenal “Holy evil”, un rápido “March into the Arena” y el que para mi fuera el mejor del show; “Pagan Glory”. En algo más de tres cuartos de hora de concierto que preparaban al público para soportar todo lo que acontecería a posteriori.
Sintiéndolo mucho por los Memory Garden, decidí tomar un descanso para reponer fuerzas y preparar el concierto de los grandes Piledriver.
Aunque el mal tiempo se hacía latente (por no decir que nos cayó la de Dios es Cristo en poco más de una hora), no dudamos un momento en ponernos frente a la escena en la que los Piledriver iban a descargar con las vestimentas que les vienen caracterizando.
Como era de esperar Gord Kirchin salió al escenario ataviado con el cuero al que nos tiene acostumbrados, así como los múltiples clavos que luce en su cabeza, para realizar un concierto lleno de rabia y furia que entusiasmo a todo el público y es que el “abuelo” canadiense aun tiene mucho que aportar.
Algunos de los temas que sonaron, según recuerdo fueron el “I´m the one”, el “Metal Manifesto” y un tema que estaba deseando escuchar; ni más ni menos que un rotundo “Metal Inquisition” con el que la formación se terminó de meter a los asistentes en el bolsillo.
Seguidos a los canadienses y perdiendo algo de tiempo para «probar», salían los jovencísimos Enforcer paraa practicar su metal de corte clásico y demostrar que son una apuesta segura para todo buen festival.
Estos chicos, siguen presentando su primer trabajo «Into the Night» alrededor del mundo, de hecho en esta ocasión fueron tocados casi todos los temas del plástico, entre los que destacaré el «Evil Attacker», el «Black Angel» y un más que esperado «Scream of the Savage».
Era turno ahora para Jacobs Dream y dado que tampoco me entusiasmaban en demasia, opté por seguir realizando compras ya que los de Hellion Records, nos ofrecieron algunas joyas como el “King of Hell” de los Helstar que no podíamos dejar escapar.
Nada más terminar, me trasladé al backstage para conocer al que resultó ser una fenomenal persona, con la que llevaba mucho tiempo escribiéndome. Fred; miembro por excelencia de los Exxplorer, me prometió un espectáculo que tardaría mucho tiempo en olvidar y lo cierto es que cuando comenzaron su puesta en escena, nada pareció decir lo contrario.
Sin duda alguna una gran apuesta por parte del festival, haciendo un gran repaso de ese “Symphonies os Steel” que tantos éxitos les hizo cosechar, interpretando temas de la talla de “Run for Tomorrow” o el “Ride the Storm” que hicieron las delicias de los que tal y como yo, queríamos disfrutar del buen hacer de estos chicos.
Seguido a esto, me desplacé algo para atrás para despejarme un poco con los Deathriders, formación que como muchos sabréis, realiza versiones de los míticos thrashers Ántrax.
Tal y como era de esperar, interpretaron los temas del primer disco (Fistfull of Metal) en el que trabajó el intrépido Neil Turbin. Los temas nuevos de la banda que pertenecer al que será su segundo disco fueron aceptados con mucha desgana y sin duda los triunfadores del bolo serían los archiconocidos “Panic”, “Deathrider” y el siempre coreado “Metal Thrashing Mad”.
Se nos vino la noche encima, y llegaba la hora de uno de los momentos más interesantes de la jornada… la actuación de los americanos de Texas Helstar; banda de la que no se conocen malos conciertos, y tenía muchas ganas de ver si ese mito era verdad (ni que decir tiene que el concierto fue más que perfecto).
Los temas de los que más disfrute en el concierto vienen a ser “Suicidal Nightmare”, “Run with the Pack” o el “King is dead” con un James Rivera al que se le quedaba muy pequeño el escenario, su voz llenaba todo aquello, mucho más de lo que lo habían hecho el resto de compañeros de cartel.
Tenemos que decir, que la primera sorpresa que dio el concierto, fue la batería ya que era la segunda vez que tocaba con ellos en directo y este hecho no le paso factura para nada.
También tuvimos tiempo para una corta historia del líder de la formación, mientras que como todos esperábamos en el día anterior, se trasladaron sus ex compañeros de Vicious Rumors para interpretar un par de temas del Warball. Lo cual si hubiera ocurrido el día anterior hubiera sido un más que perfecto fin de fiesta a manos de Ronnie, James y Gary.
La siguiente banda en aparecer en escena, fueron los míticos Pretty Maids y dado que tampoco soy demasiado adepto, me fui al fondo a disfrutar con los colegas y disfruté de los pocos temas que conocía como por ejemplo el “Future World”.
Creo que debieron tocar más de la cuenta porque se me hizo algo pesado.
Y para finalizar la larga jornada que habíamos vivido, el concierto que llevaba años esperando… el resto de mis compañeros, ya me habían avisado lo que viviría y yo no quería creer que los clásicos Manilla Road, pudieran dar un mal concierto, pero así fue.
Sin duda alguna la mayor decepción del festival para este que os escribe, se me cayó un mito en toda regla ya que tenía a la formación en un pedestal…
Hicieron un concierto tremendamente largo y aburrido, del que únicamente disfruté cuando sonaron varios temas clásicos para finalizar el concierto. Dichos temas fueron el “Necrópolis” en la que la presencia de Mark Shelton dejó mucho que desear, el «Flaming Metal System” y el “Cristal Logic”… muy significativo que todas fueran del mismo disco.
Lo cierto es que a esas alturas me sentí algo confuso, tenía la moral por los suelos, así que la mejor opción fue alargar la noche todo lo posible, aunque a eso de las 5 de la mañana el cuerpo dijo basta y la tienda de campaña se convirtió en mi mejor compañera hasta la jornada siguiente.
Tristemente y de nuevo con no muy buen tiempo, llego el tercer día y último del festival (25 de Julio) y repetimos la rutina de los días anteriores.
Los primeros que se iban a encargar de abrir la jornada para mí eran los prometedores Portrait (ya que llegué al terminar los Zed Yagoo), los cuales dejaron bien claro que el metal sueco esta por las nubes y que no es descabellado pensar en una nueva corriente a cargo de las bandas de dicho país tal y como ocurriera en Inglaterra años atrás, aunque en este caso a mano de bandas como pueden ser esta, los ya mencionados Bullet, los Enforcer, o los grandísimos Wolf.
La banda sigue presentando su disco homónimo aunque en este caso no lo harían de la manera más correcta, con unas voces que poco tenían que ver con el disco, aunque a mi me gustara tengo que decir objetivamente que el concierto no fue bueno y que se salvó gracias a un tremendo set list con temas como “A Thousand Nightmares” o “Beware the Demons”.
Era turno para uno de los clásicos de la NWOBHM, los Cloven Hoof dieron un concierto más bien suave aunque muy en su línea, la verdad es que me hubiera gustado verlos más tarde ya que seguramente la noche les hubiera ayudado bastante.
No obstante creo que supieron satisfacer a su público con temas de la talla de “Inquisitor” o “Nova Battlestar”.
Tomando el relevo a esta formación, la reunión de los también exponentes de la NWOBHM; Tysondog, prometía ser otro de los mejores espectáculos del festival y para un servidor, las expectativas se vieron más que cumplidas.
Un concierto en el que repasaron sus clásicos de los 80, nos dejaron bien claro que cualquier reunión bien hecha merece la pena y que todo buen hacer es correcto y bienavenido en pos de mejorar una escena que muchas veces queda coja con la marcha de bandas de este calibre.
Otra de las joyas que se encargarían de recordarnos que estamos frente a uno de los mejores festivales de metal, serían los germanos Paradox, los cuales se alzaron con su metal por encima de todo un público totalmente volcado con la garra que desprendían.
El set list fue mejor de lo esperado sobre todo cuando sonaron temas como su aclamadísimo “Heresy”, o el “Blame for Nothing”.
Seguíamos la intensa jornada a manos de los speed metaleros Killers, que fueron una de las gratas sorpresas del festival según mi opinión, practicando un metal muy rápido y conciso en todo momento.
Solo puedo decir, que se alzan como claros exponentes a la hora de indicar que la escena metalera del país vecino también puede tener cabida en la escena underground mundial con bandas de la talla de esta o por ejemplo los ADX o H-Bomb.
Los cerveceros Tankard pusieron una nota de color al festival, y aunque no estoy muy de acuerdo con el set list que practicaron, demasiado volcado en el Thirst; disco que no me ha gustado para nada… no faltaron sus temas más clásicos como “Chemical Attack” o la canción motivo de locura para la inmensa mayoría de los presentes; “Empty Tankard”.
Fue un concierto bastante normalito, aunque aquí entró claramente en juego el factor “jugar en casa”, a los alemanes se les veía realmente a gusto con sus compatriotas y lo dejaron muy claro…
La siguiente formación en pasar por escena iba a ser Nightsade, o dicho de otra forma Q5 y ciertamente no tenía ganas de verlos, por lo que decidí ir al campamento a dejar el vinilo de Portrait que acababa de adquirir, y a preparar lo que prometía también ser uno de los conciertos de la noche.
A eso de las 9 y media de la noche, salieron otros clásico de la New Wave, en este caso los complacientes Angel Witch que ofrecieron un espectáculo fuera de precedentes, enfocando la descarga de su directo principalmente en su tan esperado primer disco.
La verdad es que salvo dos canciones todas fueron de su primer disco, homónimo al nombre de la formación y aunque el sonido les acompañó bastante, solamente pude disfrutar del “Angel Witch” y de un más que impresionante “White Witch”.
Para dar casi por finalizado el festival, se nos presentaba una formación por la que parece que no pasan los años; David Feinstein a cargo de los The Rods hicieron maravillas sobre el escenario, dejando bien claro que aunque hayan pasado muchos años desde que sacaran sus mejores clásicos y pese a que solamente son 3 miembros en escena, aun son capaces de realizar auténticas maravillas y dejar con la boca abierta a más de uno entre los que me incluyo sin duda alguna.
El punto y final a lo que ha sido el mejor festival de metal de este año para mi, lo ponían los canadienses Razor con un set list envidiable, que dejó atónitos a todos los presentes y una descarga mortal en cualquiera de los sentidos…
Era realmente impresionante, solamente la actitud que el cantante y líder de la formación; Bob Reid, irradiaba desde el escenario.
Hubo momentos en los que realmente temía por la seguridad de los asistentes, ya que el conciertos supuso una verdadera revolución a manos de todos sus clásicos como por ejemplo el “Evil Invader” o el “Take this Torch” que obraron maravillas entre los más exaltados.
A partir de este punto al festival le quedaba muy poco por contar y proseguimos la fiesta con los Vicious Rumors hasta altas horas de la madrugada en las afueras del festival.
Por último quiero decir, que ha sido una experiencia que recomiendo a todo el mundo ya que se trata de un festival bastante carismático y familiar, y a la vista de su historia esta claro que con carteles de excepción. De hecho podemos decir que aunque a día de hoy, únicamente hayan confirmando a un puñado de bandas entre las que destacaremos a Virgin Steele, Raven o Jag Panzer, ya hemos adquirido las entradas para poder disfrutar de la próxima edición, que sea como sea, promete ser inmejorable.
Autor: Javier Fraile
























