Media entrada para ver a Avalanch en Barcelona // Sala Razzmatazz II – 22/04/2023
AVALANCH regresaban a la carretera con su nueva escuadra, haciendo parada en Barcelona la noche del sábado 22 de abril, para presentar «El dilema de los Dioses», que justo salía a la venta un día antes. Los asturianos, visitaban Razzmatazz II con José Pardial a la voz y Nando Campos al bajo, como nuevas incorporaciones, junto al guitarrista Alberto Rionda, el batería Mike Terrana y el teclista Manuel Ramil, que también ejecutó un espectacular trabajo a los coros. Como ya sabréis, no suele ser fácil para el público afrontar cambios de formación, menos aún si se trata del vocalista, pero, en ese sentido, AVALANCH están curtidos en mil batallas. Como reza una de sus canciones; «cien veces caídos, cien veces se levantaron…».
Al igual que sucedió con el estreno de Ramón Lage, justamente en esta misma sala barcelonesa, y mira que en aquella ocasión venían con los impresionantes SHAMAN de André Matos, el recinto lució una pobre entrada. No por eso disfrutamos de un mal concierto, más bien al contrario. Desde ya os digo que AVALANCH ofrecieron un conciertazo de casi dos horas, donde repasaron sus éxitos más actuales, sin dejar de lado «El dilema de los Dioses», del que rescataron “Horizonte Eterno”, “Cuatro Elementos” y “Expulsando a mis Demonios”.

Pardial dejó claras sus credenciales, amoldando muy dignamente su garganta a los registros de todos los vocalistas que han pasado por AVALANCH hasta la fecha, que no son pocos, a excepción de Juan Lozano, ya que «La llama eterna» quedó fuera del set list. Sobre las tablas se desenvuelve con naturalidad, mostrándose muy cómodo, a pesar de que todavía se encalla con algunas de las letras. Afortunadamente, el público barcelonés allí estaba para echarle un cable, cosa que el propio frontman agradeció. Sus agudos son de escándalo, incluso diría que excesivos, lo cual demuestra que el hombre va sobradísimo. Ahora está en una banda de heavy metal y, claro, debe hacerse notar en ese sentido… Por mi parte tiene el okey, y mira que me costó acostumbrarme al registro tan “perfecto” que plasmó en «El dilema de los Dioses». Si esta formación permanece estable, no cabe duda de que, como conmigo, Pardial se irá ganando la simpatía de los escépticos. Tiempo al tiempo.

En cuanto a la iluminación, el concierto lució bastante pobre. Al igual fue algo premeditado, de todos modos, no afectó a la música, que, en definitiva, es lo importante. AVALANCH eligió el anterior disco para presentarse en Barcelona, apostando por “El oráculo” y “El peregrino”, seguidas de un “Delirios de grandeza” que el público recibió como agua de mayo. Por su parte, Pardial disfrutó especialmente con “Niño”, confesándole al mismo respetable que era una gran canción, y se mostró comodísimo con canciones como “Otra vida”, ”Pies de barro”, “Alas de cristal”, “Papel roto” o “Mil motivos”, todos de la etapa Ramón Lage.

Asimismo, Mike Terrana tuvo su propio momento de solo, ya en el ecuador del concierto. Más tarde, “La flor en el hielo” daría paso a los bises de la velada, que no fueron otros que “Santa Bárbara”, “Lucero”, “Xana” y “Torquemada”, con el nuevo vocalista muy por encima de las posibilidades que demostraban Isra Ramos o Ramón Lage en este tema en particular. El único apunte negativo fue la poca afluencia de público, al igual alentada por un poco acertado telonero como TAKO, mítica banda de rock urbano que, como se suele decir, tuvo que bailar con la más fea. Sea como fuere, el atractivo principal de la velada no era otro que disfrutar de AVALANCH y de sus nuevos miembros. Queríamos comprobar de primera mano qué podía ofrecer esta nueva evolución del quinteto afincado en Asturias, bajo los mandos del incansable Alberto Rionda, y nos fuimos más que satisfechos para casa.
























