PENTAGRAM – SALA COPÉRNICO, MADRID – 13/10/2013
Los últimos destellos de una leyenda oscura
El pasado domingo 13 de Octubre en la Sala Copérnico de Madrid teníamos cita con una leyenda, el excéntrico e incorregible Bobby Liebling, o lo que es lo mismo, los influyentes PENTAGRAM, regresaban a España y esa es una de las citas que no se pueden ni se deben rechazar habida cuenta de las pocas oportunidades que solemos tener de tener a menos de un metro a personajes tan inclasificables como históricos como el aún desafiante Liebling.
Así pues la noche se planteaba al principio con la incertidumbre de la asistencia, tal y como suele ocurrir en todos los conciertos celebrados en domingo, para más adelante demostrarnos que el tirón y la curiosidad de ver en directo el legado de PENTAGRAM serían lo suficientemente poderosos como para presentar una Copérnico superando ampliamente los tres cuartos de tickets vendidos al comienzo del show, que para más inri no contaría con ningún tipo de teloneros ni distracción inicial, sino un concierto 100% PENTAGRAM.
Por todos es sabido que Bobby siempre ha sido un personaje de lo más problemático y que el desfile de músicos a lo largo de las diferentes etapas e interrupciones de la banda ha sido habitualmente constante. Pero sobre la misma premisa podemos afirmar que el nivel de los músicos de los que Bobby venía rodeado es de una cualificación realmente alta y a la altura de su leyenda, una circunstancia que a la postre se tornaría como una de las grandes victorias del concierto de PENTAGRAM en Madrid y, por ende, en todos los conciertos que se encuentran ofreciendo en la actualidad tras su relativa recuperación del pozo sin fondo en el que su adicción a las drogas le han sumido a lo largo de los año.

El bajista Greg Turley y el batería Tim Tomaselli responden a las mil maravillas a las exigencias de profundidad y pesadez que exigen las pioneras composiciones de la banda y las seis cuerdas de Matt Goldborough le dan al Bobby las alas necesarias para desplegar su ritual de sustracción de miradas y atención de un público que iría poco a poco entrando al trapo del aura de hombre incorregible y atormentado por las drogas que desprende el norteamericano en todo momento.
De cerca Bobby es precisamente aquello que su historia vital ha hecho de él. Años y años de convivencia con las drogas lo han convertido en un ser escuálido que se escuda en su música para aún así conquistar a la audiencia. Y es que su ritual de comentarios de labios entrecerrados, de miradas distraídas y de poca conexión con la realidad fue algo que el respetable incorporó al show de PENTAGRAM con total naturalidad, dado que era muy complicado entenderle, y lo cierto es que una vez se enfunda en su aura de vocalista y frontman de su banda las grandes composiciones de la historia de PENTAGRAM, que es en lo que se basa principalmente su setlist actual, con solo una pequeña concesión a su último disco “Last Rites”, surge del fondo de los ojos de Bobby y de sus movimientos casi de marioneta la leyenda que todos esperan ver sobre el escenario.

El concierto, que comenzó tímidamente con “Treat me Right”, de su último disco, y continuó con “Forever My Queen” y “The Ghoul”, fue creciendo en profundidad e intensidad poco a poco para entregarnos momentos realmente memorables en temas como “When the Screams Come” y, sobre todo “Dying World”, instante en el que el concierto sufrió un cambio de velocidad y de entrega entre el público madrileño.
Los casi 6 minutos de densidad de “Petrified” nos dejaron placenteramente en esa vicisitud, mientras que con “Relentless” volvería un siempre gesticulante y desafiante Bobby a desatar la locura entre el respetable.
Tras una pequeña retirada PENTAGRAM pondrían fin a un intenso y más que aceptable concierto con “Be Forewarned” y “20 Buck Spin” con el que cerraban aquel mítico “Pentagram” de 1985 y con el que mucho me temo que cerrarían también el cupo de oportunidades de volver a verles en nuestro país, habida cuenta de que la tan mal llevada vejez de Liebling se me antoja como un handicap realmente importante para que la leyenda de PENTAGRAM pueda seguir manteniéndose con la aceptable integridad con la que se nos mostró el pasado domingo 13 de Octubre en Madrid.
























