Entrevista a Carlos Tarque: «Con M-CLAN nunca hemos hecho algo por el mero hecho comercial»

Con más de tres décadas de trayectoria, Carlos Tarque sigue siendo una de las voces de referencia del rock español. Al frente de M-CLAN, el vocalista llega este sábado 17 de octubre al «Festival Sonora» para celebrar una historia marcada por el rock, el blues y el soul. Hablamos con él sobre la evolución de la banda, su relación artística con Ricardo Ruipérez, la fuerza del directo y el vínculo que M-CLAN mantiene con el público canario.
1.- Has definido a M-CLAN como “una catedral que camina sola”. Después de más de tres décadas de historia, ¿en qué momento dirías que está ahora esa catedral y qué significa para ti volver a subirte al escenario con M-CLAN?
Es bueno, pues esa catedral que se llama M-CLAN, esa metáfora que empleo como algo que se construyó durante muchos años, muy sólido, que abarca muchas generaciones también. Y a muchos músicos. Es como una especie de gran empresa, por así decirlo.
Estamos en un gran momento. Es nuestro 30º aniversario, el 32º realmente… y estamos disfrutando de una gran gira con todas las canciones de siempre. Sé que tenemos un vínculo para, de repente, pensar «podemos hacer algo». Musicalmente, sigue el espíritu intacto entre los dos.
2.- Has comentado que actualmente estás muy centrado en tu proyecto Tarque, con una identidad especialmente rockera. ¿Qué diferencias encuentras entre subirte al escenario como Tarque y hacerlo dentro de M-CLAN? ¿Qué te aporta cada proyecto?
Bueno, evidentemente el proyecto de Tarque primero es algo mucho más minoritario, si bien es verdad que tiene algo de inercia de público que viene de M-CLAN. Es un proyecto muy distinto en cuanto a planteamiento mucho más rockero, mucho más centrado en el hard rock y musicalmente es un power trio con cantante. No tiene nada que ver con M-CLAN, que es una gran banda, con teclista, dos guitarras, metales, etc.
Cada proyecto es verdad que tiene lo suyo. Tarque tiene la dureza y es algo más áspero, mientras que M-CLAN es algo más paisajístico, donde puedo centrarme más en otro tipo de letras y sonidos.

3.- En el documental “M-CLAN: “Las calles siguen ardiendo” se ve la enorme transformación de M-CLAN desde aquellos primeros discos de raíz más sureña hasta encontrar una identidad propia. ¿Hay alguna etapa de la banda que hoy contemplas con una perspectiva diferente a como la vivías entonces?
Todas las etapas las contemplo de manera diferente a como las vivía, por supuesto. Y en M-CLAN hemos hecho siempre las cosas muy honestamente y respecto a lo que sentíamos en el momento. A pesar de lo que alguien pueda pensar, nunca hemos hecho algo por el mero hecho comercial, y si alguna vez hemos tenido ese fantasma no nos ha funcionado, con lo cual hemos tenido que volver un poco a ser auténticos y a hacer lo que nosotros queríamos. Yo creo que todo lo que hemos hecho ha estado muy bien; ha habido mejores discos, peores discos, con todo aquel tiempo lo dice, pero pienso que todos los pasos que hemos dado han sido correctos.
4.- “Llamando a la tierra” supuso un cambio radical y os llevó a realizar más de cien conciertos en un año. ¿Cómo vivisteis aquel salto de popularidad y qué recuerdas especialmente de aquella gira?
Es verdad que cuando hicimos “Usar y tirar”, el primer single fue “Chilaba y cachimba” y el segundo “Llamando a la tierra”. Nos convertimos en un grupo masivo. Fue la transformación bastante shockeante, si bien lo buscábamos nosotros. Queríamos realmente salir un poco del gueto del underground en el que vivíamos, ya no a nivel comercial, sino a nivel artístico.
Lo vivimos rodeados de gente muy buena que nos ayudó a ir digiriéndolo bien y ahí nos quedamos en ese mundo un poco para todos los públicos.

5.- Ricardo Ruipérez y tú sois el núcleo que ha permanecido desde los comienzos de M-CLAN. ¿Qué crees que ha permitido que vuestra relación artística haya resistido todos estos años, cambios de formación y diferentes etapas musicales?
La relación con Ricardo, evidentemente es casi familiar. Es la persona con la que más tiempo llevo en mi vida, es como parte de mi familia, hemos tenido como todos nuestros vaivenes evidentemente, pero creo que lo que logramos cuando nos juntamos con M-CLAN está por encima de cualquier ego personal o cualquier cosa que nos pueda hacer pues dudar. Ese tipo de rencillas que pueda haber, es normal que las haya.
No sería normal que no las hubiera. Si es verdad que nunca han sido terribles, nunca hemos tenido grandes diferencias, pero cuando vemos lo que hemos creado, esa catedral de la que te hablo, nos hace querer seguir adelante.
6.- Has resaltado en incontables ocasiones la importancia de la carretera y la fuerza del directo. Después de tantos años sobre los escenarios, ¿qué tiene todavía un concierto que no puede darte ninguna grabación, plataforma digital o nueva tecnología?
Evidentemente, no se puede comparar la performance de tocar en directo con todo lo demás. Yo siempre he pensado que la excusa musical de hacer discos y hacer música, grabar…, desde el principio de los tiempos, tiene que ver con llevarla al directo y tocarla.
Yo creo que la experiencia real es, por lo menos en el caso del rock, tocarla delante de un público. Que haya un acto de comunicación en el escenario, y yo creo que es ahí donde la música tiene el 100% del esplendor del que la emite y el que la recibe. En nuestro caso siempre ha sido el motor, porque hemos sido un grupo de directo 100%.

7.- M-CLAN lleva más de tres décadas formando parte de la historia del rock español y se ha convertido en un referente para distintas generaciones de músicos. ¿Qué crees que puede aprender una banda con esa trayectoria de los músicos que están empezando y qué pueden aprender estos de quienes llevan décadas sobre un escenario?
Nosotros tenemos suerte, y siempre hemos intentado rodearnos o refrescarnos con gente nueva; con músicos de nuevas generaciones que tienen sobre todo la propia energía de la vida, y eso hace que te realimentes. Eso es muy importante. Nosotros siempre decíamos que éramos unos vampiros musicales, y yo creo que es recíproco. Nosotros recibimos esa energía, ese ímpetu, esas ganas, esa ilusión… y la gente aprende con nosotros.
8.- En el repertorio de M-CLAN hay grandes éxitos que forman parte del imaginario del público, pero también canciones menos conocidas que pueden tener una carga emocional mucho mayor para ti. ¿Qué tiene que tener una canción para que, después de tantos años y de cientos de interpretaciones, siga siendo capaz de emocionarte sobre un escenario?
Bueno, una canción, cuando la tocas tantas veces, es verdad que a veces pierde un poco. Puede perder la esencia o el significado, pero no con una canción, sino con todo, con cualquier cosa que se hace en la vida. Pero lo que te hablaba sobre la recepción del público, hay que pensar que cuando tú tocas en un concierto número treinta y nueve o cuarenta y cinco de una gira, la persona que está viendo la canción es su primera vez. Entonces, eso es lo que te hace percibir esa energía potente y pensar que las canciones tienen un valor.
El mérito es nuestro, porque las hemos hecho, pero todo ese valor que le da el tiempo, que le da el público… es algo que se escapa a las manos del autor. Nosotros nos seguimos emocionando con canciones cuanto más pasa el tiempo.

9.- En esta gira del 30º aniversario habéis incorporado un trío de metales al directo, con saxo, trompeta y trombón, además de nuevos cambios en la formación. ¿Qué buscáis aportar con esta nueva configuración al sonido de M-CLAN y cómo estáis percibiendo la respuesta del público durante la gira?
No es la primera vez, ya en nuestro primer disco grabado en Memphis teníamos sección de metales: los Memphis Horns, que eran la sección de metales de muchas canciones del sello Stax. Siempre nos ha gustado esa cercanía o enlace con el blues, con el soul, con la música negra… y siempre ha estado presente en los M-CLAN desde el principio.
Siempre que nos lo hemos podido permitir o nos apetecía, hemos incorporado ese toque que lo lleva hacia el soul, y yo creo que lo acaba de adornar de una manera brutal.

10.- Y, para cerrar, el 17 de octubre estarás en el Festival Sonora. ¿Qué puede esperar el público canario de esta nueva visita de M-CLAN y qué significa para ti regresar a unas islas que forman parte también de tu historia, desde aquella primera actuación en el Pub La Calle que recordabas junto a Juan Salán?
Bueno, nosotros hemos ido muchísimas veces a Canarias. No quiero decir una cifra, pero en estos treinta años al igual ¡setenta veces! Quizás estoy exagerando… son incontables, de hecho, pero tenemos muchos amigos allí. Hay un gran público y pensamos que el público canario, por la dificultad de que lleguen bandas a las islas, es un público especialmente energético. Y las cosas han cambiado mucho…
Ahora hay festivales gigantes, antes no eran tan así, y tú lo sabes. Antiguamente, con la calidad de los equipos, que era un poco inferior, la cosa cambiaba, pero siempre merecía la pena; por todo lo que nos traíamos de vuelta. Entonces, hay mucho cariño.
¡Muchas gracias por tu tiempo y por prestarte a la entrevista!
¡Gracias a ti!
























