Cuarenta años de The Final Countdown: Europe celebra su historia y reivindica su presente en Leganés
Hay bandas que viven atrapadas en la nostalgia y otras que, sin renegar de su pasado, se empeñan en demostrar que todavía tienen capítulos que escribir. Europe pertenece, por derecho propio, a este segundo grupo. Los suecos llevan casi cinco décadas construyendo una trayectoria que va mucho más allá de aquel fenómeno mundial llamado The Final Countdown, y aunque resulta inevitable que buena parte del público siga identificándolos con los himnos que los catapultaron a la fama en los ochenta, reducir su legado a una cuenta atrás sería quedarse en la superficie. Con la formación clásica todavía al completo y una carrera que ha sabido transitar desde el hard rock melódico de sus años dorados hasta terrenos más contundentes y setenteros, Joey Tempest y los suyos regresaron ayer a La Cubierta de Leganés con todas las entradas agotadas desde hacía semanas y un recinto abarrotado hasta la bandera. Una respuesta que demuestra que el magnetismo de los grandes nombres del rock permanece intacto cuando hay canciones capaces de atravesar generaciones. Porque el verdadero reto de una banda con semejante historia no consiste únicamente en hacer que el público vuelva a cantar sus clásicos, sino en demostrar que, décadas después, aún conserva motivos para seguir mirando hacia delante.

Cuando leí “Gira Europe 40 aniversario The Final Countdown” pensé, no puede ser si yo era…ups, sigo siendo.
The Damn Truth se me antojaban los perfectos teloneros, les tenía muchas ganas y fueron justo lo esperado, psicodélicos, encantadores y con temas pegadizos, desde Be Somebody me los creí, la vocalista Lee-La es dulce y peleona, el alma de temas como This Is Who We Are Now o Get With You te meten en su show. Cantamos con ellos, chillamos para que Europe desde el backstage nos escucharan y quedamos maravillados del brillo escénico de The Damn Truth.

Habrá alguien que no conozca la melodía de The Final Countdown me preguntaba mientras esperaba que los cinco Europe salieran al escenario de una Cubierta, cubierta de expectación. Nuevo disco a presentar, recordemos que en esta parte de gira el álbum que los puso en el mapa es el protagonista, pero eso iba para la segunda parte del show.
La primera era para mostrar lo que son ahora, su orgullo de carrera, así que Scandinavian Eyes rompía el silencio, el golpe mítico de micro de Joey no se hace esperar. Walk The Earth llega bien presentaba en las pantallas del fondo del escenario. Europe si tiene algo son hits potentes que sobrellevan los años, Superstitious sigue siendo uno de los que nos vuelve locos (reconozco que salí de ese foso con los ojos empañados de emoción). Una nueva One On One del recién estrenado Come This Madness, ¿es cosa mía o Joey va más cómodo en los temas nuevos?

Last Look At Eden lució teñida de rojo y fue como un puente entre los Europe de antes y los de ahora. Leven y Norum siguen en su línea de tíos sobrios en escena mientras disfrutamos War Of Kings. Mic al mando de esos teclados grabados a fuego, Prisoners In Paradise en versión acústica nos ofrece a un Tempest exultante. Otro guiño actual con The Cult Of Ignorance y la banda comprometida con Madrid al cien,
Suena esa eterna cara B On Broken Wings, las pantallas se llenan de recuerdos de hace décadas, 40 más o menos, comenzamos a morir de amor y de nostalgia entre gritos.

Empezaba la celebración, Rock The Night explota y empezamos el carrusel de himnos. Carrie le sigue y la coreamos con toda pasión, sigue viva décadas después, when lights go down es emoción. Seguimos con una divertida, Danger On The Track, Joey recuerda esos comienzos duros en el local ellos solos e invita a la crew a hacer una performance en directo de su excelente trabajo. Tan interiorizado tengo estos temas que en mi cabeza se anticipan los acordes de esa Ninja inmortal, sencillamente acojonante.
Los hits fueron la cara A de ese disco, pero con el paso del tiempo confirmamos que la B es de una increíble calidad, Cherokee, con ese mítico Ian Haugland a la batería, me da la razón. La casi otra balada del disco, Time Has Come suena como entonces de sincera. Mi debilidad, Heart Of Stone, retumbaba bajo la cubierta y yo me estremezco entera. Puede que fuera por ir al final que sean las menos recordadas, pero On The Loose y Love Chaser se merecen su espacio y emocionan completamente, soy de la era de escuchar discos enteros, no veinte segundos de temas y este final fue irrepetible.

Llega a su fin este aniversario con el cenit, con miles de móviles encendidos y un grito ensordecedor, The Final Countdown y el gentío viviendo esos acordes como si fuera la primera vez. Joey nos invitaba a saltar sin parar de decir en castellano, “fantástico Madrid”, una Cubierta a reventar era todo emoción y agradecimiento hacia la banda.
Europe y The Final Countdown me metieron en esto del rock siendo una niña, de ellos fue mi primer concierto aquel 22 de febrero de 1989, con esta gira han hecho que recordemos aquello como si el tiempo no hubiera pasado y solo puedo sentirme afortunada de haber estado ahí para revivirlo todo de nuevo.
Vir Morgana Del Real





























