ABNEY PARK – SALA UPLOAD, BARCELONA – 23/04/2014
La auténtica fiesta del Steampunk
Hace unos meses se conocía, a través de la organización El Cabaret de Medianoche, la iniciativa para traer por primera vez a Barcelona a la mítica banda de Steampunk ABNEY PARK mediante una campaña de Crowdfunding que resultó ser todo un éxito. Los fieles seguidores del movimiento Steampunk no dudaron en anticipar el dinero de sus entradas, e incluso, algunos, se atrevieron a donar importantes sumas de dinero a cambio de poder ver al fin a la banda Steampunk por excelencia sobre un escenario. Tras unas semanas, y alcanzada la cifra necesaria para crear el evento, se confirmaba, ABNEY PARK volarían desde Seattle hacia la capital catalana en el mes de abril.
Aunque allá por 1997 ABNEY PARK era más bien una banda de estilo gótico, con el paso de los años ha ido sufriendo toda una transformación, tanto a nivel musical como estético, e incluso les ha llevado a crear todo un mundo alrededor del grupo, creando nombres y personajes ficticios para ir formando poco a poco toda una historia de ciencia ficción como argumento a toda esa transformación.

Para situarnos, cuenta esa historia que en 2005 el avión en el que viajaba la banda sufrió un accidente al chocar con un dirigible que les obligó a viajar en el tiempo en una extraña tormenta. De esta forma aquellos que sobrevivieron al accidente decidieron convertirse en piratas de dicha embarcación y surgió así el nuevo estilo de la banda, historia que les haría basar toda su música y letras en torno a ella, desembocando toda esta rocambolesca crónica a un sonido que se acerca más al rock industrial, con más que notables influencias de la música Folk, donde también podemos apreciar sonidos arábigos, dejando intactas las guitarras oscuras y góticas de sus inicios. Toda una mezcla de elementos que, muy bien combinados dan un resultado impecable.
Así aterrizaba el dirigible de estos piratas del Steampunk en Barcelona en una fecha tan señalada como es el dia de Sant Jordi, lo que acontecía una forma inmejorable de terminar el día en esta festividad catalana. Aunque la convocatoria no fue excesiva, un puñado de seguidores prefirieron aguardar a las puertas de la sala, situada en el Poble Espanyol, varias horas, vestidos con sus mejores galas, acorde con el movimiento Steampunk/Dieselpunk y otras variantes.

Tras la apertura de puertas, no fue hasta las 22:00 que el grupo salió a escena, y, aunque con algunos huecos, iban llegando a la Sala Upload cada vez más damas y caballeros de la época victoriana.
Con unos ABNEY PARK más que entregados, empezó a sonar la melodía de The End Of Days, y desde el minuto uno el público enloquecía, bailaba y coreaba cada una de las notas de cada tema. El sonido era aplastante, abrumador, las paredes de estancia vibraban ante tal sonoridad, que, eso sí, estaba repleta de samplers, baterías y coros pre-grabados, cosa que, a mi parecer, es el punto débil de la banda. Si es verdad que ABNEY PARK, definitivamente, gana en directo de forma inmensa, no quiero imaginar lo que podría llegar a ser con una batería sobre el escenario, que además de sonido ganaría en espectáculo de forma concluyente.

Recogiendo diversos estilos y músicas del mundo, la velada continuó con temas como Neobedouin, Building Steam, Sleep Isabella o The Story Never Starts, con la firma característica de ABNEY PARK al violín de Tito Monteanu y la voz grave de Robert Brown, quien fuera fundador del grupo, que en ocasiones nos recordaba a Till Lindemann de RAMMSTEIN.
Until de Day you Die fue una de las más aclamadas de la noche, volviéndose la noche en una auténtica fiesta, donde el público fue también protagonista en todo momento, creando así un fuerte vínculo entre artistas e invitados. Siguieron repasando su extensa trayectoria, con más de doce trabajos editados, entre los que se encuentra también algún recopilatorio, y su último disco, publicado este mismo año, un directo llamado Live at The Ends of Days, en el que recogen temas de todos sus álbumes, como The Circus at the End of The World, que también interpretaron la noche del 23 de abril en Barcelona, o Bad Things Coming, con una melodía de esas por las que te dejas llevar y te pone la piel de gallina.

El vocalista Robert Brown se atrevió, durante la gala, con varios instrumentos, demostrando que además de poseer una gran voz es un gran músico, que junto a otros artistas como Daniel Cederman al bajo, Josh Goering a la guitarra, y la adorable Kristina Erickson a los teclados, forman un conjunto muy compenetrado y con gran complicidad entre ellos.
Steampunk Revolution, otro de sus grandes éxitos que formó parte del show, en el que interpretaron más de veinte temas, en los que también se encontraban The Antropophagist’s club y Victorian Vigilante, canción que no puede faltar en ninguno de sus espectáculos, al igual que Automaton, con un sonido mucho más eléctrico en sus guitarras.
Más de hora y media de concierto que terminó con unos ABNEY PARK deseosos de poder volver pronto a algún punto de nuestra geografía, y con todos sus asistentes más que satisfechos por el buen trabajo consumado al lograr traerlos a nuestras tierras y haber vivido en sus propias carnes la auténtica fiesta del Steampunk.
























